miércoles, 6 de octubre de 2010

Un amor bonito

¿De nuevo por estos lares?  ¡Que alegría!  Pasen adelante y siéntanse en su casa, pues este espacio es tan de ustedes, mis querid@s lectoræs como lo es mío.  Sólo que sin ustedes, quizás estas palabras no tendrían mucho sentido.

Hoy tengo especial agrado en hablarles de un tema paradójico, simple y complejo, sublime y mundano, lleno de gozo y de sufrimiento.  Hoy quiero hablarles un poco acerca del amor.

Caminar juntos Desde hace días he tenido conversaciones donde el tema se vuelve recurrente.  El fracaso de las parejas es inminente en la misma medida en la que sienten que su amor no es ese amor bonito que tanto habían soñado.  Cada día es un reto en cuánto a amor se refiere.

Para los que estam@s sol@s, la disyuntiva de buscar o esperar se presenta constantemente, caminando frente a nosotros, sentad@ en la mesa de al lado mientras comemos y hasta cuando algún(a) amig@ nos presenta a alguien que nos parece atractiv@.

Para quienes tienen su pareja, mantener el status quo amoroso, ese nivel de felicidad necesario para sentirse correspondido y apreciado, resulta ser todo un reto, una lucha constante contra la rutina, el tiempo, el hastío y los factores externos.

gwc132043 Hace poco, hablando con alguien, me comentó cuan decepcionada estaba de su pareja, porque las cosas habían cambiado enormemente y se sentía abandonada.  Se quejaba del largo tiempo que llevaba sin compartir tiempo con el objeto de su afecto y esto le molestaba, pero más aun, la entristecía.

Otra persona me decía con un aire de cansancio que lo que necesitaba era un amor bonito que la hiciera reír.

maku080031 En general pienso que todos apuntamos a lo mismo.  Buscamos compañía.  Sea donde sea que vivamos, en grandes urbes o pequeños pueblos, siempre buscamos compañía.  En particular, con la vida a toda velocidad de la ciudad, hay poco tiempo para las relaciones humanas y tendemos, por eso, a buscar ansiosamente una señal de cariño, lo cual casi indefectiblemente se torna en un fracaso amoroso y a partir de ese momento comenzamos a instalar murallas para alejar a todas aquellas personas que nos puedan lastimar.  Nos encerramos y dejamos afuera a todos…  A los malos…  Y a los buenos.

A22B5X Entonces, ¿cuál es la solución? ¿Intentar petrificar nuestro corazón y renunciar al amor? Renunciar a aquello que nos hace humanos, a eso que nos impulsa a hacer cosas inimaginables, a aquello que une cuerpo y alma en una sola cosa…  No me parece una gran solución, de hecho me parece más un problema.

dp1776447 Creo que la primera solución es la amistad.  Cuando conozcas a alguien, por el amor de Dios (y también por el tuyo), no l@ veas con el analizador de prospectos para pareja.  Cuando vamos en busca de ese alguien especial, minimizamos los defectos, maximizamos las virtudes y solemos terminar por ver a alguien distinto a quien es esa persona en realidad.  Conozcamos, hablemos, compartamos ideas, gustos, momentos, veamos si podemos ser amigos.  Después de lograr eso, lo demás va a ser cuesta abajo.

culs071250 Un amor bonito es, para mí, ese amor que es tu refugio, es esa persona que te lee los movimientos, los pensamientos, las miradas.  Es esa persona que te resulta familiar, son las piernas o el pecho donde recuestas tu cabeza para que te acaricien o simplemente para descansar.  Es esa persona que esperas ver cada mañana cuando te levantes y cada noche antes de acostarte.  Es quien pinta sonrisas en tu rostro tan sólo con un pensamiento.

Hoy espero que tengan ya su amor bonito, y si no lo tienen, no desesperen.  Hay alguien por allí esperando el momento exacto para tropezarse con ustedes y crear magia.

Palabras de Sabiduría:

El tiempo es…
demasiado lento para aquellos que esperan,
demasiado rápido para aquellos que temen,
demasiado largo para aquellos que sufren,
demasiado corto para aquellos que celebran,
pero para aquellos que aman… el tiempo es eterno.

Henry Van Dyke

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Poemas - Un Deseo

Muy buen@s días/tardes/noches, dependiendo de donde estén y a qué hora estén leyendo, mis querid@s amig@s de este rincón.  Vagando por las olas que llevan y traen bits por la Red de redes, me tropecé con un poema hermosísimo de un autor que seguramente habrán escuchado nombrar, y si no lo han escuchado, pues que sea esta la primera vez que lo escuchen con un muy sentido escrito que habla de la vida misma.  Sin más introducción, los dejo con Un Deseo

Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes,
que sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.

Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Pero siempre tendrás la oportunidad de llevar una palabra de consuelo.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
te sentirás bien.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mío".

sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno
de tus afectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

Victor Hugo

sábado, 25 de septiembre de 2010

Cancionero – Mi Princesa

Bienvenid@s querid@s amig@s aficionad@s a las letras y la lectura.  Una vez más en este espacio, y retomando un buen hábito, como considero que es el escribir, me he topado con una canción que me pareció genial, interpretada por David Bisbal, cargada de una muy fuerte emocionalidad y un romance altamente contagioso, sin más…  L@s dejo con esta excelente canción.

Mi Princesa

Que milagro tiene que pasar para que me ames,
que estrella del cielo ha de caer para poderte convencer,
que no sienta mi alma sola
quiero escarparme de este eterno anochecer.

Dice mucha gente que los hombres nunca lloran,
pero yo he tenido que volver a mi niñez una vez más.
me sigo preguntando,
porque te sigo amando y dejaste sangrando mis heridas.

No puedo colmarte ni de joyas ni dinero,
pero puedo darte un corazón que es verdadero
mis alas en el viento necesitan de tus besos
acompáñame en el viaje que volar solo no puedo...

Un corazón verdaderoY sabes que eres la princesa de mis sueños encantados
cuántas guerras he librado por tenerte aquí a mi lado
no me canso de buscarte, no me importaría arriesgarte
si al final de esta aventura yo lograra conquistarte

Y he pintado a mi princesa en un cuadro imaginario
le he cantado en el oído susurrando muy despacio
tanto tiempo he naufragado y yo sé que no fue en vano
no he dejado de intentarlo, porque creo en los milagros.

Sigo caminando en el desierto del deseo.
tantas madrugadas me he perdido en el recuerdo,
viviendo el desespero,
muriendo en la tristeza por no haber cambiado este destino.

No puedo colmarte ni de joyas ni dinero,
pero puedo darte un corazón que es verdadero
mis alas en el viento necesitan de tus besos
acompáñame en el viaje que volar solo no puedo.

Playa y rostro Y sabes que eres la princesa de mis sueños encantados
cuántas guerras he librado por tenerte aquí a mi lado
no me canso de buscarte, no me importaría arriesgarte
si al final de esta aventura yo lograra conquistarte

Y he pintado a mi princesa en un cuadro imaginario
le he cantado en el oído susurrando muy despacio
tanto tiempo he naufragado y yo sé que no fue en vano
no he dejado de intentarlo, porque creo en los milagros.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Influencia y preocupaciones

Las preocupaciones te frenan Hola mis muy extrañad@s lectoræs.  Hoy les traigo un tema que nos afecta a tod@s en mayor o menor grado.  Las bien conocidas preocupaciones.  Aquel montón de cosas que nos generan estrés y que, en ocasiones, parecen irresolubles.  Bueno, les tengo una buena y una mala noticia.  ¿Cuál quieren primero?  ¿La mala?  De acuerdo…  Resulta que los problemas que no han resuelto y que les ocasionan ese alto nivel de estrés son nada más y nada menos que su propia responsabilidad y está en sus manos y solamente en sus manos resolverlos.  Ahora, la buena noticia es que, probablemente, la mitad de sus problemas no son de ustedes en realidad.

Trataré de explicar esto gráficamente.  Hay dos círculos que atañen a este tema.  El círculo de influencia y el círculo de preocupaciones.

El primero, el círculo de influencia es esa zona en la cual nuestras acciones tienen una repercusión inmediata, es donde podemos cambiar lo que no nos gusta.  No es instantáneo, ojo, pero es realizable.  Por ejemplo:  el hecho de que quieras tu propia casa está en tu círculo de influencia, porque con tu esfuerzo, planes y acciones puedes lograrlo.  Por otro lado, que alguien más te regale una casa está totalmente fuera de tu círculo de influencia, por el simple hecho de depender de una acción de alguien más y no de tus acciones y/o decisiones.

Zona de InfluenciaEl segundo, el círculo de preocupaciones, es todo aquello que ocupa nuestra mente en la búsqueda de soluciones.  Diariamente hay cosas que nos parecen tan cotidianas, que no nos damos cuenta que son preocupaciones, pero allí están y buscamos la solución casi tan automáticamente que no nos damos cuenta.  ¿Qué vamos a comer? ¿Cómo llegar al trabajo? ¿A qué hora debo levantarme? Etcétera.  Otras son un poco más complejas y sabemos que están allí.  Pagar las cuentas, cuadrar el presupuesto, pagar las tarjetas de crédito y algunas otras.

Preocupado?Ahora, el gran detalle aquí es que nuestro círculo de preocupaciones no debe ser más grande que nuestro círculo de influencia.  ¿Por qué?  ¡Muy simple!  No puedes esperar resolver un problema que no dependa de tus propias acciones.  Por eso aquello de “no te quiero cargar con mis problemas”.  Con mucha facilidad la angustia hace presa de nosotros si nos dejamos llevar de la mano por ella.  Y no digo que hay que ser insensible y mantenerse inmutable ante los problemas y el dolor ajeno.  Pero hay que estar clar@s en algo, podemos aconsejar según nuestra propia experiencia de vida, según nuestro matiz de colores y según nuestra visión de las cosas, pero las acciones para resolver los problemas de los demás deben ser ejecutadas por ellos mismos.

Eres kibre, decide ser feliz Así como lo dije en el artículo No te preocupes, ocúpate, así mismo se los digo ahora.  Cuando sientan que tienen un problema que no pueden resolver, tómense un rato y analicen si en realidad el problema es de ustedes, si son sus acciones las que lo solventarán o si está fuera de su alcance solucionarlo.  Este momento de análisis previo a la preocupación les ahorrará muchas toneladas de tensión nerviosa y los hará sentirse libres como nunca antes cuando desechen muchos “problemas” que en definitiva, no eran “nuestro” problema.

Palabras de Sabiduría:

Si tienes un problema y tiene solución
¿para qué te preocupas?
Pero si tienes un problema y NO tiene solución
¿para qué te preocupas?

Mahatma Ghandi

lunes, 13 de septiembre de 2010

La soledad, defectuosamente virtuosa

Bienvenid@s una vez más a éste, su espacio de lectura, mis muy querid@s lectoræs.  Desde hace un par de semanas una idea a cruzado mi cabeza, un concepto, una circunstancia, una situación, una elección…  ¿Quizás una decisión?

culs077694 El punto es que mucha gente se enrolla por sentirse sola.  Al parecer, para algunas personas, hacer ciertas actividades sin una pareja resulta, no sólo descabellado sino hasta totalmente absurdo.  Hay quienes desean conseguir una media naranja (pareja ideal para quienes no conozcan el término) con tanto afán, que en su desesperación lo que logran es alejar a cuanto ser se les acerca con algún tipo de interés personal y de pareja.  Hay quienes por pavor a sentirse atrapad@s, escapan rápidamente de cualquier relación que comience a tornarse demasiado seria y terminan por declararse solter@s empedernid@s.  Y hay quienes se enamoran tanto del amor mismo, que viven acompañadamente sol@s viendo como sus planes se mantienen en planes y no terminan de cuajar.

ky270017 Otros hablan de la soledad como una gran amiga y la buscan para tener conversaciones con ella.  Dicen que elimina el ruido, permite enfocarse y pensar con calma.  Sin compañía, sin interlocutores, sin ruido, sin más que nuestros propios pensamientos podemos conseguir grandes cosas, un de las más importantes…  Conocernos a nosotr@s mism@s.  Parece mentira, pero hay una enorme cantidad de gente que se desconoce tanto como al transeúnte que la pasa caminando al lado.

iluvs006183 Y no digo que estar sol@ sea la solución de todos los problemas del universo, pero definitivamente, tomarnos un descanso de la multitud y hacer un poco de introspección no nos viene mal de tanto en tanto.  Aprovechar de mirarnos a nosotros mismos, sin espejos, sin reflejos, sin opiniones ajenas parece ser una revisión bastante útil.  Preguntarnos qué queremos, sin importar terceros.  Preguntarnos hasta dónde hemos llegado en el camino que queríamos transitar.  Preguntarnos las cosas más simples con las respuestas más complejas: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Dónde estamos? ¿A dónde vamos?

Si cada cierto tiempo nos respondemos estas preguntas, es seguro que nos asombraremos por las respuestas que conseguiremos en nuestro interior.

tt1601204 Por mi parte, en este momento estoy solo…  Pero no lo estoy.  No tengo pareja, pero tengo un@s amig@s que llenan casi cualquier vacío.  Desde luego que algunas veces me hace falta a quien amapuchar (léase abrazar y recostarse sobre alguien mientras hacemos o nos hacen cariños), alguien con quien compartir momentos particulares, grandes noticias o los juegos que me gustan.  Quizás una que otra canción y, desde luego, los momentos en los que necesito de ese apoyo de una compañera que me mire con ojos inundados de amor, comprensión y fortaleza.

Sin embargo, no estoy triste, no estoy apurado y sé que en el momento adecuado, cuando nos miremos el uno al otro, ese chispazo surgirá y sabremos que estamos donde debemos estar que no será otro sitio que donde queremos estar.

is098u2lj Quizás resulte hasta irónico que estas palabras, las de este rincón de la red de redes, surgen justamente cuando estoy solo.  Es precisamente en los momentos en los que alejo todo ruido de mi alrededor cuando puedo sentarme a escribir con tranquilidad al ritmo que tocan mi corazón y mis pensamientos.

Palabras de Sabiduría:

Es increíble lo solo que puedes estar
aun cuando te encuentres en el medio de una multitud

Jesús Alejandro “Silvarion” Sánchez

jueves, 26 de agosto de 2010

Prosa - Cartas a destiempo (arriba de la mesa)

Vaya, después de un no sé si muy merecido descanso de letras, vuelvo con más.  Inicio este ciclo con palabras de una chica que conozco apenas de vista, de unas cuantas palabras frente a frente y un montón de bromas sanas en un chat.  Así como en “Diego, mi Diego”, Mandrágora lanza una reflexión al aire, al espacio, mejor dicho…  Al ciberespacio.

No puedo decir que estoy plenamente de acuerdo con sus palabras, pero sí puedo decir que llaman a una profunda reflexión de lo que hacemos, lo que vivimos y cómo podemos vivirlo.

Sin más preámbulos, los dejo en compañía de las palabras de Mandra.

Cartas a Destiempo (arriba de la mesa)

Hay que ser yo para entenderme. Vivir día a día en esta piel y tras estos ojos creadores de su propia perspectiva. Agitarse desde lo profundo en tempestad sin el más mínimo gesto. Racionalizar el amor, desmembrarlo, estudiarlo bajo el microscopio más exacto y aún después, declararlo sentimiento divino sin razón alguna.

Decir amigo, hermano, decirlo desde dentro del útero, dónde se crea la vida y los grandes lazos. Hablar fuerte, ser fuerte, con descaro, el descaro del que nada le importa el qué dirán.

Temer a la muerte no por ser el final, sino por una injusta pérdida de conocimientos, de experiencias que se van al insondable vacío. Arrancar desde el alma el sentimiento más fuerte y enviarlo a la no existencia, para siempre.

Amar a los animales, aborrecer a los traidores, bendecir a los amantes, respetar lo respetable. No arrepentirse nunca. Desear desde los tuétanos, entregarse hasta el reverso. No mentir. Quizás matar. 1, 2, 3, conservar amistades que lo sean, desechar al resto (no valen mi tiempo).

Ser el amor de la vida de uno, varios, de todos los que amé.

Poesía. Poesía. P o e s í a. Volver a los versos.

Nunca decir te amo primero. Mirar al futuro y encontrar una casa, dos plantas, un balcón de madera, escritorio, vista a la montaña en un pueblo de calles de piedra, lleno de flores y escribir, escribir hasta que duela, escribir hasta que deje de doler.

Tener una filosofía de vida: Si hablas de mí, me dejas de escuchar. No dar perlas a los cerdos, ni información a los chismosos.

Partir sin dar explicaciones con el pensamiento claro (sabes lo que hiciste, lo que no sabes es que me enteraría). Hacer magia, nacer medio bruja, medio morir antes de los treinta. Estudiar la palabra, cuidar la palabra, acariciarla como al hombre de tu vida - abre la boca e inmortalízate en la ez o la gloria –.

Tener un buen par de ovarios para decir: "Lo que nunca te voy a perdonar, es que teniéndolo todo para ser especial te conformaste con ser otro más". Sin que tiemble la voz, sin que importe el siguiente paso. Y aún así, siendo, haciendo, teniendo todo ello, hay que ser yo para entenderme porque nadie tiene la perspectiva con que cada mañana decido crear el mundo.

La Mandrágora

Ciertamente hay que mirar hacia uno mismo para entenderse, hay que pensarse, hay que reinventarse de cuando en cuando, hay que pensar, a veces, hay que actuar otras tantas.  Hay que aprender, por encima de todo, aprender.  Porque a diferencia del pensamiento de Mandra, en mi opinión la muerte no es sino el paso a un nuevo episodio de la gran historia de nuestras vidas.

Vivir con intensidad no significa volverse loco y beber, drogarse, tener sexo salvaje sin control alguno y hacer cuanta cosa sea posible para violar leyes, normas y cánones sociales.  Vivir con intensidad es admirar la belleza en las cosas más simples.  Es mirar el mundo con los ojos de un niño.

Gracias Mandrita por este nuevo aporte.

Palabras de Sabiduría:

Inocente es quien no necesita explicarse

Albert Camus

jueves, 29 de julio de 2010

Hacer o No hacer

Cada vez que sucede un hecho con el que no estoy de absoluto en acuerdo suelo encontrarme en la disyuntiva de actuar o no hacerlo.  En algunas ocasiones, la respuesta es bastante sencilla de conseguir.  En ocasiones, sólo debes apelar al sentido común.  Pero algunas veces, la respuesta no es tan simple.  En casos que pudiéramos denominar extremos o críticos… ¿Qué hacer?

¿Te tomarías el tiempo para ayudar a alguien que no conoces? Más aun, ¿te arriesgarías a meterte en el ojo del huracán sólo porque piensas que es lo correcto?  Muchas veces nos quejamos, criticamos la inseguridad, la falta de acción y llamamos cobardes a todos los demás que se encuentran alrededor de una situación extrema y no actúan.  La siguiente pregunta es entonces la obvia.  ¿Y nosotros actuamos? ¿Nosotros protestamos cuando es debido? ¿Le tendemos una mano a quien la necesita? ¿Somos capaces de detener a un ladrón o, por lo menos, interrumpirle el paso para que lo agarren otras personas?

Argumentan muchos que podrían resultar muertos de interferir en una situación de esas.  Que podrían ser víctimas en una pelea violenta sólo por meterse a ayudar a alguien.  Sin embargo no se detienen a pensar que pueden ser víctimas de la misma persona en otro momento y, si todo el mundo a su alrededor piensan de la misma manera, no habrá nadie que les tienda una mano y les brinde esa ayuda por la cual tanto claman.

Por otro lado, si la mayoría pensaran en ayudar, en actuar, en seguir sus impulsos y dejar sus miedos atrás, probablemente aquellos dispuestos a proferir algún tipo de daño a cualquiera en la calle lo pensarían dos veces dad la cantidad de gente a la que se tendrían que enfrentar.

No hablo de tomar la ley en las propias manos.  Pero hablo de que en algunos momentos de la vida, hay que dejarse llevar por los instintos y proteger a quien requiere protección.  Justicia, clamas por ella seguramente, habrás dicho en más de una ocasión: ¡No es justo! Y yo te pregunto: ¿Qué has hecho tú para que la justicia se restablezca en esos momentos?

Si hay que luchar por un bien común, ¿decides no ir, porque alguien más “debe” hacerlo?  ¿Y si todos piensan como tú?  ¿Entonces quién irá? ¿De dónde surgirán los líderes? ¿Puedes llamarte valiente sin afrontar una sola vez en tu vida que debes luchar por algo?  En momentos difíciles, los valientes dan un paso al frente, se arriesgan.  Algunos ganan, otros pierden.  Pero todos y cada uno de ellos pueden estar tranquilos porque lo intentaron, hicieron lo que creyeron justo cuando fue necesario.

Aprovecho de evocar una historia que me vino a la mente pensando en esto de hacer o no hacer:

Esta es la historia de cuatro (4) personas llamadas TODOS, CUALQUIERA, ALGUIEN y NADIE.
Había un trabajo muy importante que hacer y TODOS estaban seguros de que ALGUIEN lo haría, CUALQUIERA podía haberlo hecho, pero NADIE lo hizo.
ALGUIEN se enojó por eso, porque era trabajo de TODOS. TODOS pensaron que CUALQUIERA podía hacerlo y NADIE se dio cuenta de que TODOS no lo harían.
Esto termina en que TODOS le echaron la culpa a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo que CUALQUIERA pudo haber hecho.

Palabras de Sabiduría:

Quien no castiga la maldad
ordena que se ejecute

Leonardo DaVinci

viernes, 23 de julio de 2010

Diego, mi Diego

Visitando páginas, conociendo gente y leyendo cosas me tropecé con este escrito y me pareció que reflejaba tan bien muchas de las reflexiones que he hecho a lo largo de mi propia vida que no pude sino pedirle a quien lo escribió su permiso para publicarlo.  A pesar de no haber recibido respuesta, me tomé la libertad de hacerlo, colocando su pseudónimo al final, pues nunca le quitaría crédito de tan buen escrito a quien lo merece.  Por aquí se los dejo y espero que lo disfruten.

La noche se perfilaba como otra cualquiera en la que el destino se hace al azar y al instante. Tenía ganas de salirme de la dieta y de los locales frecuentemente visitados por lo que luego de cambiar tres veces de ruta el camino culminó temporalmente en un restaurante de comida rápida. Sirven el pedido y los pasos me llevan a las mesas en el exterior donde insólitamente había menos ruido y un clima más agradable. Mientras voy comiendo divago sobre la vida con mi acompañante y cómo no podría llegar a juzgarme una amistad por un intento romántico cuando nuestra charla es interrumpida por algunas voces que comienzan a alzarse a nuestras espaldas en la entrada al estacionamiento. La escena estaba compuesta por una chica rubia quizás de unos 21 años, ojos inmensos y de un azul muy claro, delgada y sin curvas, un joven de unos 25 años aproximadamente, moreno claro, contextura atlética, cabello cortado al ras y vestimenta informal al que bauticé como Diego, y otro joven contemporáneo dentro de un corolla blanco. En principio no entendía bien lo que estaba sucediendo, el joven del vehículo al ver a Diego acercarse dijo – No quiero pelear – y acto seguido subió el vidrio de la ventana. La chica que se encontraba intentando subir en el lado del copiloto sonreía nerviosa como si hubiese sido descubierta en alguna pequeña travesura, le hacía señas para que le abriera la puerta del carro. Diego, se detuvo delante del automóvil y repetía una y otra vez, - Tranquilo, no voy a pelear, baja el vidrio – mientras los espectadores del drama intentábamos hallar un motivo a la situación desencadenada. De pronto, la chica logró subirse al carro y convencer a su compañero que bajara la ventana del carro, lo cual, él hizo, a medias.

- Yo no tengo nada contra ti, sólo quiero que tú sepas cómo me siento. – Comenzó a explicar Diego.
- Esa mujer que está allí hasta hoy era mi vida, entiendes. ¿Cómo esperas que me sienta si yo la vengo a dejar aquí y tú vienes a recogerla?. Ella era mi vida brother, mi vida.

Fue imposible evitar el dolor en medio del pecho al escuchar sus palabras. De improviso su dolor era el mío, sus ganas desahogarse eran las mías y quise correr a él, abrazarlo y prometerle que todo estaría bien con el tiempo.

- Ahora dame la mano, el fin de semana nos vamos a ver y yo te saludaré, porque eres mi pana. – Culminó Diego extendiendo la mano a dentro del carro. Dio media vuelta para retirarse y otra media vuelta más para gritar por última vez: ella era mi vida.

La pareja sin nombre marchó a la velocidad que dio el motor y Diego se perdió en un abrir y cerrar de ojos, sin embargo, su ausencia no amilanó ni un ápice mi angustia, mi empatía con él.

Diego había sido esa noche un príncipe improvisado, un caballero valiente incapaz de propinarle una mala palabra a aquella mujer que le estaba partiendo el alma yéndose con otro, un hombre leal que siguió siéndolo a pesar de la clara traición de su amigo, un enamorado hasta el hueso que no se intimidó por el público que observaba al decir lo que sentía. Diego bajo una perfecta luna llena de Julio, era un héroe vencido, pero un héroe al fin.

Durante todo el camino a casa no pude apartar de mi mente, ni de mi pecho, todo lo que aquello me había producido. Analizaba una y otra vez aquel capítulo como de libro y llegué a preguntarme hasta cuando los hombres de verdad se enamorarán de mujeres de hielo, hasta cuando las mujeres seguirán eligiendo al cobarde del corolla que no dará la cara por ellas, hasta cuando habrá cobardes que traicionan una amistad... ¿hasta cuando amaremos de más y seremos como Diego?

La Mandrágora

Palabras de Sabiduría:

Los amores cobardes no llegan
ni a amores ni a historias, se quedan allí…
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar…

Silvio Rodríguez

martes, 13 de julio de 2010

Si no eres parte de la solución…

Mis muy querid@s lectoræs.  Hoy escribo por una actitud que constantemente veo y trato de mover a la gente a cambiar.  En múltiples ocasiones, me consigo con gente que se queja de la vida que tiene, del trabajo que (no) tiene, de la pareja que (no) tiene o de cualquier cosa que pueda estarle molestando.

Resulta que entonces te consigues con alguien que te dice que su trabajo le aburre, que está cansado, que no le pagan bien, que quiere cambiarse, que quiere mejorar.  Y cuando le preguntas en cuántos trabajos se ha postulado o si está buscando o si por lo menos le ha dicho a sus amigos que muevan su hoja de vida por ahí a ver si consigue algo mejor, las respuesta es un simple NO.

Vas y te consigues con la gente que siempre ESTÁ PENSANDO cambiar, pero que al fin y al cabo, NUNCA ACTÚAN para ir hacia ese cambio.  Ves gente que una y otra vez se estrellan contra la misma pared y por más que les digas que cambien de rumbo porque van contra la pared, no cambian ni el rumbo ni la velocidad y se escudan en un no puedo porque no soy como tú.

Eso me hace recordar el primer capítulo del libro Ilusiones de Richard Bach, en el cual, un Mesías trata de convencer a la gente de que ellos pueden hacer todo cuanto él hace, sólo tienen que creer.  Pero la muchedumbre sólo se asomaba y lo veía como si fuera un extraterrestre, porque él era un Mesías y ellos no.  Pero resulta que lo que esa multitud de gente nunca percibió es que el Mesías era tan humano como ellos.

Y es lo que pasa la mayoría de las veces.  Vemos gente exitosa y deseamos ser como ellos, pero ¿qué es lo que tienen ellos que nosotros no? Actitud.  ¿Acaso son extraterrestres? Para nada.  ¿Son tan distintos a nosotros? En lo absoluto. ¿Son tan inalcanzables? Están a la distancia de una decisión.

En mi opinión, hay dos actitudes que podemos tomar en la vida: ser espectadores o protagonistas.  Podemos dejar que la corriente de la vida nos arrastre a la deriva y ver como otros nadan hacia los lugares donde desean estar.  Podemos maravillarnos de su grácil estilo, de la fluidez de sus movimientos mientras nosotros flotamos sin rumbo alguno.  O bien podemos comenzar a nadar y llevar el curso de nuestro destino.  Podemos bracear con tanta fuerza como queramos, aprovechando oleadas que nos impulsen a nuestro destino elegido y dejando atrás aquello que nos pueda alejar.

Si tú, mi querid@ amig@ lector(a), piensas que las palabras en este blog y muchos otros son palabras escritas por un profesional, te equivocas.  Somos gente tan común y tan aficionada a escribir como cualquiera que sienta deseos de comunicarle sus conocimientos y experiencias a los demás.

Tú y sólo tú, decides dónde estás y por qué.  Y si no te gusta dónde estás, entonces cámbialo.  Decídelo y ejecuta un plan para alcanzar todo lo que quieras, porque lo único que hace falta para hacerlo, son ganas.

Puedes ser el protagonista de tu propia vida, sólo tienes que decidirte.  Ver o hacer.  ¡La respuesta está en tí!

Palabras de Sabiduría:

Si no eres parte de la solución, eres parte del problema

Vladimir Lenin

lunes, 5 de julio de 2010

Poema - Cielo

Recuperado del baúl de los recuerdos, hace más de 10 años que escribí este poema.  Espero que lo disfruten.  Está inspirado en un amor jóven, inexperto y lleno de inocencia, algo de egoísmo y muchísimas ilusiones.  Más tarde aprendí que las cosas no necesariamente son para siempre, pero que no hay nada mejor dar lo mejor de ti.

Miro al cielo y veo,
algunas veces el Sol, algunas veces la Luna,
otras, sólo veo las estrellas,
pero siempre que miro al cielo
te veo a ti en cada astro,
en cada nube, cada destello,
en el inmenso azul
de su gran belleza,
que junto a ti
no es más que una gota de agua
en el profundo mar sin final
de nuestras almas,
en la infinita oscuridad
que me rodea cada noche
cuando me asomo a la ventana
y miro al cielo
y te veo y grito a los cuatro vientos, tu nombre
encerrado entre dos corazones
que desean ser uno mismo.

Mi cielo eres tú,
porque estás en mí,
porque estoy en ti,
porque nadie jamás podrá
amarte como yo lo hago
nadie te verá con los ojos
con los que yo te he visto,
con los ojos del alma,
ciegos ante tanta luz,
tanta dulzura, tanto cariño
que sólo tú me das.

Ahora vuelo hacia ti
en el cielo de mi espíritu
posado sobre tus recuerdos
que flotan en mí
con la suavidad de tus besos,
con la ternura de tus caricias,
con la verdad de tus palabras
y el amor que nos une.

Todos esos recuerdos
que en tan poco tiempo
lograste dejar en mí
mi sol, mi luna, mi cielo.

Cada cosa que hago,
cada canción que oigo,
cada cosa que miro,
sólo me hacen recordar
cuánto te quiero,
cuánto te extraño,
cuánto te necesito,
todo me recuerda
cuánto TE AMO.

Antes solía pretender volar
en esta supuesta libertad
que sólo me mantenía
prisionero de mi soledad;
antes mi cielo tenía un límite
tan próximo e invisible,
pero tú rompiste ese muro,
tú acompañaste a esa soledad
y ahora no puedo estar
de nuevo con ella,
me niego a estar sólo
una vez más contigo tan cerca.

Escucha mi corazón,
sus latidos te dirán
lo que significas para mí;
mira mis ojos,
en ellos verás
tu alma dentro de mí;
toma mis manos,
ponlas junto a las tuyas
y jamás te querrán soltar;
toma mi vida,
has con ella lo que quieras
pues de nada me sirve sin ti;
tómame tal cual soy
y déjame quererte,
pues el amor lo es todo,
es lo que deseo ofrecerte.

Cierra tus ojos,
toma mis manos,
escucha mi corazón,
siente mi respiración
y sabrás que TE AMO
y que siempre lo haré.

lunes, 28 de junio de 2010

Cuestión de actitud

En tan sólo unos días, mis querid@s amig@s, muchas cosas se dieron vuelta en mi vida.  Algunas me resultaron cómodas, otras no tanto.  Es increíble cómo con el pasar de los años abrimos cada vez más los ojos a un mundo que creíamos conocer y que hoy en día sabemos absolutamente desconocido.  La fascinación por entender nuevos conceptos, la sorpresa de un par de palabras, una mirada o una sonrisa que rompen todos nuestros esquemas.  Tan sólo una frase, más inesperada que cualquier circunstancia convierte la vida en un mundo entero de sorpresas.

Voy a tratar de explicarme con un poco más de detenimiento.  Desde hace aproximadamente un mes, mi vida se ha visto bombardeada por acciones foráneas que me han hecho sentarme (no literalmente) a pensar acerca de ellas y de la actitud que yo mismo debería tomar ante dichas situaciones.

La primera fue un jefe indirecto con manías de dictador y actitud de jardín de infancia.  El resultado de una discusión entre él y…   bueno…  él mismo, dado que yo no participé, fue mi despido injustificado ocultado incluso a mi jefe directo.  Al principio la persona designada para tal cosa, dado que el autor intelectual del hecho no esperó a verme la cara para hacerlo directamente, estuvo tratando de justificarlo con ciertas razones que fueron una tras otra rebatidas con argumentos y hechos sólidos y comprobables.  Poco tiempo después sólo bastó una frase para entenderlo todo con extrema claridad: “la orden vino de arriba”.  Para quienes no hayan pasado por un ambiente laboral escalonado, dicha oración significa que alguno más alto en la pirámide empresarial dio la orden directa y no queda, para quienes se doblegan, otra cosa sino acatarla.  Impotencia, desolación, tristeza, rabia…  Tantas cosas se agolparon en mi pecho, que muy mal podría describirlas aquí en tan sólo unas palabras.  Alrededor de una hora después me encontraba caminando, alejándome con paso poco decidido del sitio que durante casi un año había sido un excelente lugar para pasar el tiempo, porque realmente disfrutaba lo que hacía.  Amaba mi trabajo en ese lugar, me agradaban mis compañer@s y llevaba lo que podría llamarse una vida cómoda y tranquila disfrutando de la mayor parte de los momentos vividos allí.  De pronto, recordé el crucifijo que siempre (o casi siempre) llevo conmigo, lo toqué, miré al cielo y pensé:  Señor, tú sabes lo que haces y cómo lo haces, sé que si me estás sacando de aquí es porque me tienes algo mejor, confío en tí”.

Como la lluvia que se lleva el sucio de las calles y limpia muchísimas cosas, la desazón, la tristeza, el desasosiego y la rabia fueron desapareciendo conforme mi paso al caminar cobraba más y más fuerza, me sentía más calmado y hasta uno que otra sonrisa se asomaban en mi rostro al darme cuenta de lo absurdo de la situación.  Cuestión de actitud.

Por otro lado, resultó que mientras caminaba a tomar el subterráneo para dirigirme a mi trabajo me conseguí con una vieja compañera de la escuela (y ojo, no digo que ella sea vieja, sino que nos conocemos hace bastante tiempo).  Siempre cuestioné y fui muy crítico con las amistades de entonces, por varias razones.  Yo no era, precisamente popular, ni mucho menos de los más apreciados, en las dinámicas de grupo siempre salía con las tablas en la cabeza, pero no me molestaba; yo andaba pendiente de otras cosas, la rumbita, fumar y beber hasta quedar inconsciente no era mi fuerte.  Lo hermoso del encuentro fue ver cómo la expresión en el rostro de la chica cambió de una expresión seria mientras caminaba a una amplia sonrisa al reconocer detrás de mi rápido andar y mi cara de pocos amigos (defensa natural en la calle) a ese antiguo compañero con el que compartiera varios años en un espectacular colegio que nos enseñara algunas de las mejores cosas que sabemos.  Su genuina alegría me llenó de felicidad y no pude sino abrazarla y saludarla con el mismo cariño que ella me profesaba.  Más aun, su última frase fue la que más me llenó.  “Es bueno verte”.  Incluso me comentó que hasta ha leído parte de esta bitácora.  Lo cual, desde luego, me agradó muchísimo.  Cada día descubro que mis palabras no son sólo letras que se pierden en la inmensidad de la red.

Por último, pero para nada menos importante, está la pérdida de una de las personas que me adoptara como otro hijo universitario en su casa cada vez que se me ocurría caerles por allá según los planes de uno de sus hijos.  El Sr. Daniel, padre de Oscuridad, quien hoy en día es como mi hermano, nos dejó durante un rato, porque al final, todos vamos a tratar de alcanzarlo en algún momento.  Desde este rincón sólo puedo decir que me sumo al dolor de su desaparición física, pero me sumo igualmente a la celebración de quien se sabe estará o bien iniciando un nuevo camino con muchas lecciones aprendidas o bien en un lugar de placidez, calma y felicidad.  Buen viaje, Sr. Daniel, porque para quien fuera siempre un apoyo y pilar fundamental de su familia, una espléndida y gran familia, no puede haber otro destino que algo particularmente bueno y sumamente feliz.

Esta despedida me hizo ver a gente que tenía años sin ver, me hizo ver reconciliaciones, abrazos, lágrimas y sonrisas.  Esta despedida, como todas las demás, me hizo pensar en lo importante que es ser feliz y compartir la felicidad con los demás mientras tengamos tiempo.

Me desconecto un par de días, mis muy adorad@s lectoræs, recordándoles entonces que no hay otra cosa tan segura como el hecho de que nos tendremos que despedir en algún momento, no sabemos si por poco o mucho tiempo, pero lo importante es que cuando lo hagamos, por nuestra elección o por elección de la vida, lo hagamos en buenos términos y siempre con un abrazo y una sonrisa, aunque las lágrimas empañen nuestras miradas.

Palabras de Sabiduría:

Si nuestra amistad depende de cosas como el espacio y el tiempo,
entonces, cuando por fin superemos el espacio y el tiempo,
habremos destruido nuestra propia hermandad

Richard Bach – Juan Salvador Gaviota

jueves, 17 de junio de 2010

Se necesitan locos

Hola, mis querid@s amig@s.  Hoy les traigo un escrito que después de buscar un rato en la red se le atribuye a un cura, el Padre Lebret, de la parroquia de El Dulce Nombre de Jesús en La Guancha y de San José en San Juan de la Rambla, ambas en Tenerife, Islas Canarias, España.  Sin embargo, la publicación donde se le menciona es de 2008 y conseguí una referencia anterior al mismo escrito.  Por los momentos lo dejaré como anónimo, pero si alguien sabe agradecería me lo enviaran en un correo o lo colocaran como comentario.

L@s dejo ahora con esta oración y l@s invito a que sean menos cuerd@s y un poco más loc@s…  Siempre de buena forma.  Disfrútenlo.

¡Dios mío! Envíanos algunos locos,
de aquellos que se comprometen a fondo,
de aquellos que se olvidan de sí mismos,
de aquellos que saben amar
con obras y no con palabras,
de aquellos que se entregan
verdaderamente hasta el fin.

Nos hacen falta locos, desafinados, apasionados,
personas capaces de dar el salto en el vacío inseguro,
desconocido y cada día más profundo de la pobreza;
aquellos que saben aceptar la masa anónima,
sin deseo de utilizarla como escabel;
aquellos que no utilizan para su servicio al prójimo.

Nos hacen falta locos,¡Dios mío!.

Locos en el presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores del pobre,
amantes de la paz,
libres de compromisos,
decididos a no hacer nunca traición,
despreciando su propia comodidad, o su vida,
plenamente decididos por la abnegación,
capaces de aceptar toda clase de tareas,
de partir dondequiera que sea por disciplina,
al mismo tiempo libres y obedientes,
espontáneos y tenaces, alegres, dulces y fuertes.

Entonces mis compañer@s de letras y ratos de reflexión, me declaro total y absolutamente loco, pero dentro de mi.  ¡Espero tenerl@s de cómplices y amig@s de locura!

SE NECESITAN LOCOS   PARA AYUDAR A LOS CUERDOS  Y  FORMALES

Palabras de Sabiduría:

La locura, a veces, no es otra cosa
que la razón presentada de diferente forma

Johann Wolfgang von Goethe

sábado, 12 de junio de 2010

Sawabona: Sobre estar solo

Abro la ventana una vez más para que se asomen en el jardín de mis ideas y les traigo un escrito del Dr. Flavio Gikovate con quien estoy muy de acuerdo.  Estas palabras tienen mucho que ver con mis artículos del amor en libertad: El amor y la libertad y Si amas algo, déjalo libre.  En ambos trato, en mis propias palabras, de explicar que lo que busco en una pareja es amor y no dependencia.  Amar por amar y no por necesitar amar.  Sin más preámbulos los dejo con esta reflexión.  Espero la disfruten.

No es solamente el avance tecnológico lo que marcó el inicio de este milenio, las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de Amor.

Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la cual exista individualidad, respeto, alegría y placer de estar juntos; y no una relación de dependencia en la cual uno responsabiliza al otro por su bienestar.

La idea de una persona que es el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo seguramente desaparecerá en este principio de siglo.

El Amor Romántico parte de la premisa de que somos una fracción y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos.

Muchas veces se produce un proceso de despersonalización que, históricamente, es protagonizado por la mujer. Ella abandona sus características para amalgamarse al proyecto masculino.

La teoría de atracción entre opuestos, también viene de la misma raíz: tiene que saber hacer lo que yo no sé, si soy manso él debe ser agresivo, y así todo lo demás. Una idea práctica de supervivencia y poco romántica.

Estamos cambiando el Amor de la necesidad, por el Amor del deseo. El gusto y el deseo por la compañía,
y no por la necesidad, que es muy diferente.

Como el avance tecnológico, que exige más tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo de quedarse solas, y aprendiendo a convivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a percibir que se sienten fracción, pero son enteras.
El otro, también se siente una fracción. No es príncipe ni salvador de nada, es apenas un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando al mundo, y después tiene que irse reciclando, para adaptarse al mundo que fabricó.  Estamos entrando en una era de individualismo, que no tiene nada que ver con egoísmo. El egoísta no tiene energía propia, él se alimenta de la energía que viene de otro, sea financiera o moral.

La nueva forma de Amor tiene nuevo significado: es el complemento de 2 enteros, y no la unión de 2 mitades. Y esto solo es posible para aquellos que consiguieran trabajar su individualidad.

Cuanto más competente es el individuo para vivir solo,más preparado estará para una relación afectiva.

La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso, al contrario, da dignidad a la persona.

Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas a estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen.

Relaciones de dominación o de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado.

Cada cerebro es único. Nuestro modo de pensar y de hacer no sirve de referencia para nadie.

Muchas veces pensamos que otro es nuestra alma gemela y, en verdad, lo que hicimos fue inventárnoslo a nuestro modo.

Todos deberíamos quedarnos solos de vez en cuando, para establecer un diálogo interno y descubrir nuestra fuerza personal.

En soledad, el individuo entiende que la armonía y la paz de espíritu solo pueden encontrarse dentro de él mismo, y no a partir de otro.

Al percibir eso, él se torna menos critico y más comprensivo con las diferencias, respetando la manera de ser de cada uno.

El Amor de 2 personas enteras es mucho más saludable.

En este tipo de relación se da el placer de la compañía y el respeto por el ser amado.

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces necesitas aprender a perdonarte a ti mismo.

SAWABONA es un piropo usado en el sur de África que quiere decir "yo te respeto, te valoro, eres importante para mí!"

Como respuesta dicen: SHIKOBA, que es: "Entonces, yo existo para tí".

Palabras de Sabiduría:

Busca a alguien que ames por quién es y no por quién sueñas que sea

Jesús Alejandro “Silvarion” Sánchez

domingo, 6 de junio de 2010

El bambú japonés y mis amigos de La Mancha

Es increíble lo mucho que nos puede acercar Internet a una gran cantidad de personas alrededor del mundo.  Hace apenas unos días recibí una gratísima sorpresa en mi bandeja correo electrónico.  Un lector del blog me escribió y entre las muchas cosas hermosas que dijo hubo una aclaratoria que me puso a pensar; al final del correo y antes de citar la reflexión que aquí coloco justo como me la mandó se podía leer: Un fuerte abrazo... y en La Mancha tienes unos amigos.

Sólo atiné en el momento a sentirme lleno de alegría, de esperanza y de ¡ganas de seguir escribiendo, claro!

Muchas gracias, Sea y muchas gracias Raquel V.P.

El bambú japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.

También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!

¿Tardó sólo seis semanas en crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.

Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.

Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.

Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo... Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos...

Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué...

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés...

¿Para qué?

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes...

Quizá solo estés echando raíces...

Debo añadir, mis amigos de La Mancha, que de este lado del planeta cuentan con un amigo también.  Saludos, abrazos y bendiciones.

miércoles, 2 de junio de 2010

Altibajos y Hakuna Matata

Muy buen@s días/tardes/noches según donde se encuentren en el planeta.  La respuesta que recibí de mi última publicación Quiero me resultó muy muy interesante.  Su longeva permanencia en la portada del blog se debió en parte a una apuesta y en parte a que el nivel de visitantes se mantenía relativamente estable a través del tiempo.  Aunado a eso, resulta que recibí un comentario que me llenó de sorpresa y de orgullo al saber que no sólo me leen alrededor del mundo, sino que además mis palabras han llegado hondo en los corazones de algunas personas.  Para mi, eso es lo que cuenta.  Que me lean no por leer, sino porque se sienten de alguna manera identificad@s con mis palabras, porque les parece que pueden aprender algo de ellas o porque sencillamente les gusta mi manera de hilar idea tras idea.

En el comentario que más me impactó, me incitan a seguir escribiendo, a seguir compartiendo esa parte de mí que he tratado de plasmar con el tiempo en las líneas de esta bitácora.  Y cómo no hacerlo, sí al escribir siento que, de alguna manera, puedo ayudar a quien me lee a superar ciertos obstáculos con menos dificultad.  Al escribir siento que tiendo una mano a quien ávido de palabras como estas busca entre los bits de la red de redes alguna luz que le indique el mejor camino a seguir.  Esa es una de las razones de mi afición a la escritura.

En fin, ¡que maravilla si nuestra vida fuera constante!  Si fuera una curva ascendente, por leve que fuera, pero que fuera siempre ascendente.  Sin embargo, tod@s pasamos por esas subidas y bajadas estrepitosas que hacen que la vida se asemeje más a una montaña rusa (roller coaster).  Esos altibajos son momentos excepcionales que pueden enseñarnos en poco tiempo cosas que tardaríamos años en aprender de otra forma.  Lo mejor que podemos hacer es aprovecharlos.

Hace poco sufrí la arremetida de una persona que ostentaba cierto grado de poder y en un arrebato de ira, se llevó por el medio varios de mis planes.  Mi primera reacción como es lógico fue sentir rabia, frustración, tristeza y hasta un poco de desolación.  Sin embargo pasaban los minutos y comencé a respirar profundo, a entender que su reacción podía haber cambiado el camino a través del cual llegaré a mis sueños y cumpliré mis planes, pero ni él ni nadie tienen el poder o la capacidad de hacerme renunciar a mis deseos.  Cerca de una hora más tarde, caminaba y sencillamente rocé mi crucifijo con los dedos, miré al cielo nublado y dije de corazón para mis adentros: confío en Ti, Señor.  Tú sabes lo que haces y por qué lo haces.  Acto seguido seguí caminando, inventándome nuevas maneras de lograr mis objetivos y hallando sonrisas en un futuro promisorio.

La mitad de los problemas se resuelven sólo con nuestra actitud.  La otra mitad, depende de las acciones que decidamos tomar.

Así pues sucedió que emprendí las acciones necesarias para resolver el problema y aquí estoy, escribiendo de nuevo, compartiendo mi experiencia personal con ustedes, esperando que les sirva de algo y diciéndoles que si en algún momento sienten todo lo que expresé arriba, pues respiren hondo, tómense un momento para tranquilizarse y piensen en Hakuna Matata una frase que en dialecto suajili o swahili significa sin problemas o no te angusties. (Gracias Ruthy)

Y para aquellos que prefieran algo más clásico sin quitarle importancia, claro está, al Rey León; está la muy afamada y espectacular canción de Bobby McFerrin: Don’t worry, be happy.

Y así, con este par de geniales canciones capaces de subirle el ánimo a casi cualquiera, me retiro durante unos días, puesto que estaré hurgando en el baúl de los recuerdos con el fin de conseguir algunos poemas de mi autoría para publicarlos aquí, poco a poco, para su disfrute (y uso) si alguno quisiera dedicar esas líneas a alguien especial.

Por último, si andas un poco triste mi querid@ amig@, no dudes en contactarme…  Quizás tenga un par de ases bajo la manga que te hagan reír.  Por MSN Messenger me puedes agregar como silvarion@msn.com y en Google Talk como silvarion@gmail.com. También se aceptan emails, comentarios en el blog y cuanta cosa se te ocurra para comunicarte conmigo.

Palabras de Sabiduría:

Si tienes un problema y tiene solución,
¿para qué te preocupas?
Pero si tienes un problema y no tiene solución,
¿para qué te preocupas?

Mahatma Gandhi

viernes, 21 de mayo de 2010

Prosa – Quiero

Mis querid@s amig@s de letras.  De pensamientos.  De vida.  De camino.  Hace un par de semanas pensando y pensando, dándole vueltas a una de las caras de mi vida, me hallé pensando en lo que quiero hacer en el ámbito personal, en particular amoroso de mi vida.  Transitaron por mi mente un número insondable de ideas, recuerdos, deseos y anhelos.  De ese cúmulo de interacciones neuronales, surgió un deseo irrefrenable de escribir, de plasmar en algún lugar lo más importante de todo aquello.  En un principio pensé en no publicarlo, pero luego – pensando libremente -  decidí que debía hacerlo porque para eso justamente es este blog.  Para compartir mis palabras con ustedes.  Así que sin más… L@s dejo con mi prosa.

Quiero…

Holding your hand Quiero tocar tu mano y que sientas esa magia que siento yo a tu contacto.  Sentir ese calor, ese apoyo, esa maravilla de tenerte a mi lado, de poderte ver, de poderme acercar.

with you Quiero poder acercarme a ti y percibir tu olor, inundarme de él y perderme como inmerso en el océano de tus aromas.  Embriagarme de ti, intoxicarme y perder el control por decisión propia mientras mis sentidos se sobrecargan con tu presencia.

Lost in you Quiero vivir una y otra vez la magia de un abrazo tuyo.  Que me transportes a ese inmensamente pequeño espacio de tus brazos donde mi alma entera se siente segura y a gusto.

kiss you Quiero rozar tus labios y que un temblor me sacuda el cuerpo mientras  busco la manera de fundirme en un beso contigo.  Conocer el sabor de tu boca y la calidez de tu aliento.  Sentir tu respiración en mi rostro y no tener fuerzas para pronunciar palabra alguna.

Cherish 03 Quiero acariciarte más allá de tu piel.  Que mis palabras sean pétalos de flor que llueven a tu alrededor.  Que mis miradas sean rayos de Sol que alejen el frío de tu lado.  Que mis manos sean como sábanas de seda que te envuelven suavemente y te hacen sentir cómoda.  Que mi cuerpo sea tu más anhelado lugar de descanso.

Sleeping beside you Quiero que mis sonrisas sean tu mejor motivo para reír, pero no el único.  Que las tuyas sean parte de mi vida.  Cada amanecer, cada atardecer, cada día mientras te pienso y cada noche mientras te sueño.

wake up at your side Quiero amarte más allá de lo imaginable, estar siempre a tu lado aunque haya distancia entre nosotros.  Que seas lo primero que vea apenas me levante y lo último que pase frente a mis ojos antes de que el sueño me haga cerrarlos.

flying together Quiero verte crecer, surgir, caminar, correr, volar.  Quiero ser tu trampolín, tu avión, tu globo aerostático y que tú lo seas para mí.  Que lleguemos a donde queramos, a donde la voluntad nos guíe, y que juntos seamos libres para volar, porque para volar no se requiere estar solo.

Cherish 02Quiero ser en explorador avezado y mapear cada centímetro de tu cuerpo en mi mente.  Buscar cada día una nueva ruta de cosquillas, de escalofríos, de ternura y de placer.  Que mi piel íntegra sea mi herramienta, mi brújula, mi pergamino, mi todo-terreno para visitar cada ápice de ti.

kiss you pregnant Quiero un día besar tu vientre lleno de emoción al saber que el fruto de nuestro amor viene en camino.  Hablarle, cantarle, sentirlo moverse bajo tu piel desnuda y en ese momento admirarte aun más por ser quien eres, la portadora del mismísimo milagro de la vida.

together Quiero que juntos veamos a nuestro milagro personal crecer, reír, llorar, gritar, dormir, cantar, bailar… Que l@ enseñemos a hablar y l@ veamos jugar y crecer y querer y conseguir todo lo que ahora yo quiero y más.

baby eyes Quiero descubrir el mundo a tu lado, ver cosas nuevas cada día con los ojos de un niño.  Disfrutar de tu sorpresa o la mía con cada nuevo hallazgo.

dying happy Quiero, que me acompañes, así sea en recuerdos, por el camino de la vida hasta que sea el día en el cual no quiera más porque ya todo lo que quise no serán sino recuerdos de un anciano que esté muriendo feliz.

Pero lo que más quiero en la vida…  Es que nos encontremos y decidas caminar a mi lado.

walk with me

Autor: Jesús “Silvarion” Sánchez

lunes, 17 de mayo de 2010

Me asusta que me quieras

Broken Heart Glass Hola de nuevo, mis querid@s lectoræs.  Vaya si este tema me ha resultado interesante en diversas conversaciones.  Es increíble como los seres humanos asociamos y comparamos situaciones, hechos y circunstancias que nada tienen que ver las unas con las otras, sólo para tratar de protegernos de un ataque amoroso.  Y por ataque no me refiero a agresión alguna, sino a una persona que pretenda acercarse a nosotr@s y darnos un tanto de cariño.  Buscamos excusas, comparamos, analizamos, suponemos y nos negamos a ser heridos nuevamente por un prospecto de amigo, pareja o lo que sea.

InsultingNo nos extraña para nada que alguien de mal humor salga y nos arroje un insulto a la cara, que trate de descalificarnos de más de una manera o que arroje maldiciones y palabras agresivas con el único fin de sacar la rabia que lleva adentro – la cual, probablemente, no la hayamos ocasionado nosotros.  Sin embargo, el caso contrario no nos resulta normal.  Que alguien se acerque y tenga amabilidad con nosotros nos resulta, no sólo extraño, sino además llega a ser sospechoso.  Dispara las alarmas y se levantan las defensas emocionales.

Offering a hug ¿Estamos tan acostumbrados a la violencia que una muestra de cariño nos parece una trampa mortal?  ¿Por qué debemos negarnos a recibir un gesto amoroso? Incluso podría ir más allá, ¿por qué huir despavoridos cuando alguien se nos acerca con los brazos abiertos a brindarnos un abrazo?

Hidden dagger Las respuestas para las preguntas anteriores parecen estar justificadas por los fracasos en las relaciones interpersonales.  En ocasiones confiamos, nos abrimos ante alguien, tumbamos las murallas y lo que recibimos es un despiadado ataque que nos deja emocionalmente golpeados y, en general, temerosos de abrir nuevamente las puertas de nuestro corazón.  Sentimos un dolor inmenso al percibir acciones y/o palabras como una traición evidente.Fortress   De allí viene el sufrimiento en el cual nos ahogamos durante más tiempo del que deberíamos.  Y pensamos que nunca más volveremos a querer y que nadie nos querrá como esa persona nos quiso.  Sin embargo, mirando por el retrovisor de nuestra vida seguramente podremos identificar un par de situaciones similares si no es que iguales a la que nos llena de profunda pena.

Hug always ¿Y qué pasó luego?  Lo mismo de siempre, que un día decidimos confiar.  Y algunas veces salió bien y, otras, salió mal.  Porque no todos estamos hechos para relacionarnos con todos.  Y, en mi opinión, ver las relaciones humanas como un ejercicio de ensayo y error es lo mejor que podemos hacer.  Si nos acostumbramos a tener pocas expectativas de una relación (de amistad, de pareja, sexual o de cualquier tipo, de no funcionar, la desilusión será menor.  Pero prepararse, no teniendo expectativas demasiado altas no significa bajo ningún concepto dejar de tener ilusiones o dejar de confiar en el hecho de que hay muchas personas en algún sitio esperando a tropezarse con nosotros para compartir su felicidad y la nuestra.  Están en nuestro camino, es así.  Pero de nosotros depende abrir las puertas o aislarnos en una fortaleza inexpugnable.

My heart Yo he propuesto en este blog, usar las palabras de manera amorosa.  Abrazar, acariciar y besar con las palabras.  No hay cosa más maravillosa que poder decir libremente TE QUIERO o TE AMO cualquiera que sea el caso.  Porque a la hora de una rabieta sí se sueltan los insultos a diestra y siniestra, pero cuando alguien nos enternece, rara vez expresamos ese sentimiento a través de palabras hermosas.  ¿Es que acaso es tan difícil decir estas palabras?  ¿Es tan horrible aceptar que alguien inspira un sentimiento bonito en nosotros?  Quizás lo que pasa es que tenemos miedo a que la otra persona se espante, como suele ocurrir.  Quizás es que lo decimos por las razones equivocadas, esperando que nos respondan de la misma forma.

Cuando yo digo un te quiero lo digo expresando lo que siento, no esperando a que la otra persona me responda un yo también.  Porque a estas alturas estoy claro en que todos somos diferentes y no sólo no expresamos nuestro cariño de la misma forma, sino que además muchos acostumbran a reprimirse por pánico al ridículo o a los juicios de foráneos.  Por lo tanto, mi propuesta es que no esperen ningún tipo de respuesta o feedback.  Si lo sienten, díganlo con naturalidad.  Así como expresan que tienen hambre o sueño o flojera o alegría.  Si lo sienten, todo lo que tienen que hacer es aceptarlo y decirlo con naturalidad.

Fixed Heart Cuando vayan a insultar, golpear o violentar de alguna forma a alguien; piensen un momento en lo que se siente, respiren hondo y prosigan su camino de ser posible.  Ahora, si lo que van es a abrazar a alguien, no lo dejen para luego, llámenl@, búsquenl@, abrácenl@ y acarícienl@ con esas palabras tan dulces que suenan así: ¡Te Quiero Mucho!

Palabras de Sabiduría:

Si te veo y una sonrisa nace en mis labios,
si contigo las horas se van en un parpadeo,
si a tu lado puedo ser yo,
sin máscaras ni disfraces
es sencillamente porque te quiero,
es que te reconozco en mí,
es que veo tu propia alegría
reflejada y aumentada en la mía.

Jesus Alejandro “Silvarion” Sánchez