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lunes, 13 de septiembre de 2010

La soledad, defectuosamente virtuosa

Bienvenid@s una vez más a éste, su espacio de lectura, mis muy querid@s lectoræs.  Desde hace un par de semanas una idea a cruzado mi cabeza, un concepto, una circunstancia, una situación, una elección…  ¿Quizás una decisión?

culs077694 El punto es que mucha gente se enrolla por sentirse sola.  Al parecer, para algunas personas, hacer ciertas actividades sin una pareja resulta, no sólo descabellado sino hasta totalmente absurdo.  Hay quienes desean conseguir una media naranja (pareja ideal para quienes no conozcan el término) con tanto afán, que en su desesperación lo que logran es alejar a cuanto ser se les acerca con algún tipo de interés personal y de pareja.  Hay quienes por pavor a sentirse atrapad@s, escapan rápidamente de cualquier relación que comience a tornarse demasiado seria y terminan por declararse solter@s empedernid@s.  Y hay quienes se enamoran tanto del amor mismo, que viven acompañadamente sol@s viendo como sus planes se mantienen en planes y no terminan de cuajar.

ky270017 Otros hablan de la soledad como una gran amiga y la buscan para tener conversaciones con ella.  Dicen que elimina el ruido, permite enfocarse y pensar con calma.  Sin compañía, sin interlocutores, sin ruido, sin más que nuestros propios pensamientos podemos conseguir grandes cosas, un de las más importantes…  Conocernos a nosotr@s mism@s.  Parece mentira, pero hay una enorme cantidad de gente que se desconoce tanto como al transeúnte que la pasa caminando al lado.

iluvs006183 Y no digo que estar sol@ sea la solución de todos los problemas del universo, pero definitivamente, tomarnos un descanso de la multitud y hacer un poco de introspección no nos viene mal de tanto en tanto.  Aprovechar de mirarnos a nosotros mismos, sin espejos, sin reflejos, sin opiniones ajenas parece ser una revisión bastante útil.  Preguntarnos qué queremos, sin importar terceros.  Preguntarnos hasta dónde hemos llegado en el camino que queríamos transitar.  Preguntarnos las cosas más simples con las respuestas más complejas: ¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Dónde estamos? ¿A dónde vamos?

Si cada cierto tiempo nos respondemos estas preguntas, es seguro que nos asombraremos por las respuestas que conseguiremos en nuestro interior.

tt1601204 Por mi parte, en este momento estoy solo…  Pero no lo estoy.  No tengo pareja, pero tengo un@s amig@s que llenan casi cualquier vacío.  Desde luego que algunas veces me hace falta a quien amapuchar (léase abrazar y recostarse sobre alguien mientras hacemos o nos hacen cariños), alguien con quien compartir momentos particulares, grandes noticias o los juegos que me gustan.  Quizás una que otra canción y, desde luego, los momentos en los que necesito de ese apoyo de una compañera que me mire con ojos inundados de amor, comprensión y fortaleza.

Sin embargo, no estoy triste, no estoy apurado y sé que en el momento adecuado, cuando nos miremos el uno al otro, ese chispazo surgirá y sabremos que estamos donde debemos estar que no será otro sitio que donde queremos estar.

is098u2lj Quizás resulte hasta irónico que estas palabras, las de este rincón de la red de redes, surgen justamente cuando estoy solo.  Es precisamente en los momentos en los que alejo todo ruido de mi alrededor cuando puedo sentarme a escribir con tranquilidad al ritmo que tocan mi corazón y mis pensamientos.

Palabras de Sabiduría:

Es increíble lo solo que puedes estar
aun cuando te encuentres en el medio de una multitud

Jesús Alejandro “Silvarion” Sánchez

jueves, 29 de julio de 2010

Hacer o No hacer

Cada vez que sucede un hecho con el que no estoy de absoluto en acuerdo suelo encontrarme en la disyuntiva de actuar o no hacerlo.  En algunas ocasiones, la respuesta es bastante sencilla de conseguir.  En ocasiones, sólo debes apelar al sentido común.  Pero algunas veces, la respuesta no es tan simple.  En casos que pudiéramos denominar extremos o críticos… ¿Qué hacer?

¿Te tomarías el tiempo para ayudar a alguien que no conoces? Más aun, ¿te arriesgarías a meterte en el ojo del huracán sólo porque piensas que es lo correcto?  Muchas veces nos quejamos, criticamos la inseguridad, la falta de acción y llamamos cobardes a todos los demás que se encuentran alrededor de una situación extrema y no actúan.  La siguiente pregunta es entonces la obvia.  ¿Y nosotros actuamos? ¿Nosotros protestamos cuando es debido? ¿Le tendemos una mano a quien la necesita? ¿Somos capaces de detener a un ladrón o, por lo menos, interrumpirle el paso para que lo agarren otras personas?

Argumentan muchos que podrían resultar muertos de interferir en una situación de esas.  Que podrían ser víctimas en una pelea violenta sólo por meterse a ayudar a alguien.  Sin embargo no se detienen a pensar que pueden ser víctimas de la misma persona en otro momento y, si todo el mundo a su alrededor piensan de la misma manera, no habrá nadie que les tienda una mano y les brinde esa ayuda por la cual tanto claman.

Por otro lado, si la mayoría pensaran en ayudar, en actuar, en seguir sus impulsos y dejar sus miedos atrás, probablemente aquellos dispuestos a proferir algún tipo de daño a cualquiera en la calle lo pensarían dos veces dad la cantidad de gente a la que se tendrían que enfrentar.

No hablo de tomar la ley en las propias manos.  Pero hablo de que en algunos momentos de la vida, hay que dejarse llevar por los instintos y proteger a quien requiere protección.  Justicia, clamas por ella seguramente, habrás dicho en más de una ocasión: ¡No es justo! Y yo te pregunto: ¿Qué has hecho tú para que la justicia se restablezca en esos momentos?

Si hay que luchar por un bien común, ¿decides no ir, porque alguien más “debe” hacerlo?  ¿Y si todos piensan como tú?  ¿Entonces quién irá? ¿De dónde surgirán los líderes? ¿Puedes llamarte valiente sin afrontar una sola vez en tu vida que debes luchar por algo?  En momentos difíciles, los valientes dan un paso al frente, se arriesgan.  Algunos ganan, otros pierden.  Pero todos y cada uno de ellos pueden estar tranquilos porque lo intentaron, hicieron lo que creyeron justo cuando fue necesario.

Aprovecho de evocar una historia que me vino a la mente pensando en esto de hacer o no hacer:

Esta es la historia de cuatro (4) personas llamadas TODOS, CUALQUIERA, ALGUIEN y NADIE.
Había un trabajo muy importante que hacer y TODOS estaban seguros de que ALGUIEN lo haría, CUALQUIERA podía haberlo hecho, pero NADIE lo hizo.
ALGUIEN se enojó por eso, porque era trabajo de TODOS. TODOS pensaron que CUALQUIERA podía hacerlo y NADIE se dio cuenta de que TODOS no lo harían.
Esto termina en que TODOS le echaron la culpa a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo que CUALQUIERA pudo haber hecho.

Palabras de Sabiduría:

Quien no castiga la maldad
ordena que se ejecute

Leonardo DaVinci

lunes, 29 de marzo de 2010

Adictos al drama

He notado conscientemente que el ser humano suele ser adicto al dolor, al drama, al sufrimiento y a cualquier cosa que lo haga sentir mal.  Entiendo que lo que cuesta conseguir suele ser más apreciado, pero no exageremos la nota creyendo que las novelas rosas son la vida misma y que sin sufrimiento no hay nada que valga la pena.

He escuchado afirmaciones como:

Si el amor no duele, no es amor.

Habrase visto cosa más absurda!  ¿Cómo que si el amor no duele no es amor?  ¿Entonces hay que vivir sufriendo para ser feliz?  ¡Pero a quién se le ocurre semejante estupidez!  Si viniéramos al mundo a sufrir, no tendríamos ninguna razón jamás para reír.  Sin embargo resulta que si uno le pregunta a la gente qué es lo que quiere en la vida, la mayoría responderá después de unas cuantas vueltas y desvíos, que quiere ser feliz…  Aunque no tengan idea de lo que eso significa.

Por alguna razón, en términos de pareja, el público general asume que si en una pareja no hay discusiones, desencuentros y/o alguna forma de incompatibilidad que genere malestar, entonces es una pareja disfuncional.  Más aún, salen y tratan de convencerte de que si amas a alguien, sacrificas lo que sea por esa persona.  Para mí, eso es un error garrafal.  Amar no implica sacrificar.  Si sacrificas, pierdes algo, y el amor es ganar-ganar para todos los implicados.

Si vamos al caso amor-amistad, nadie espera que sacrifiques nada por tu mejor amigo.  Y hay que ver que el amor que se siente por el (la) mejor amig@ es, sin duda, de los más grandes.  Sin embargo, para nadie es un factor decisivo para continuar esa amistad el hecho de que cada parte sacrifique algo en pos de la relación.  Cuando vas a ayudar/apoyar/acompañar/compartir con un(a) amig@, lo haces porque quieres, no existe ningún otro motivo.  Sientes la necesidad de hacerlo y lo haces.

Por otro lado, es un hecho que cuando de amor-pareja se habla, cada una de las partes espera que el otro sacrifique partes de su vida en función de la relación, lo cual, desde mi punto de vista muy particular, es absolutamente incorrecto. No deberíamos pensar en inducir al otro a sacrificar personas, actitudes o costumbres…  Lo más apropiado en función del amor es compartir tales cosas con el ser amado.  Y si no nos gusta, pues dejarle su espacio para que lo haga sol@; después de todo, siguen siendo individuos, entes separados que buscan la felicidad tomados de la mano.

En la vida, el sufrimiento es generado por uno mismo y no por lo que hagan los demás.  En nuestras manos está el tiempo de luto que queramos pasar por las cosas que, indiscutiblemente, nos causan dolor.  Estar en una relación en la cual no nos sentimos bien, deja de ser un esfuerzo consciente para convertirse en un sacrifico.

Y claro que escucharé razones tales como: “Yo me metí en esta relación pensando que era para toda la vida”. Y comparto tal visión.  El amor te hace soñar, te hace caminar en las nubes y te muestra cuan hermoso puede ser el mundo.  Pero cuando todo aquello comienza a verse velado por cosas que ocasionan mal humor, malestar o simplemente ya los engranajes no están funcionando bien; es el momento de hacer una revisión.  Tratar de reparar lo que esté dañado o, de ser irreparable, dejar que cada quien tome su rumbo y consiga con quien engranarse y ser feliz.

Mi primera opción es negociar, claro.  Buscar resolver.  Pero si no sucede…  Entonces hay que extender una vez más las alas y ¡volar!

No tiene ningún sentido engancharse en una relación en la cual, la otra persona resulta un lastre o incluso nosotros mismos evitamos que esa persona saque lo mejor de sí.  No se debe sufrir por amor.  Se debe amar por amor, y ser feliz simplemente por tal cosa.

El drama es algo que se creó con el fin de hacernos ver que el mundo puede ser peor, no con el fin de hacer al mundo peor.  No se metan en una novela y padezcan cual protagonista de melodrama (ser acusadas de algo que no hicieron, perder la vista, ser atropelladas por su príncipe azul, ser dejadas en la calle cuando en realidad son dueñas de un imperio multimillonario aunque nadie lo sabe…) porque no hay necesidad.  Sólo apunten a la felicidad y vayan con ese rumbo por la vida.  Con eso basta para no ser unos sufridores dramáticos perennes.

Palabras de Sabiduría:

Si amar te provoca sufrimiento,
no deberías perder tu tiempo.

Anónimo (hasta que alguien chille)

martes, 19 de enero de 2010

¿Hacer el amor o sólo sexo?

ugly_truth Mucho se especula acerca de los momentos íntimos de una pareja.  Cuándo se está cruzando la línea entre el sexo y el amor es algo difícil de contestar.  El hombre mucho más adicto a sensaciones físicas es más dado a sentir esa relación como sexo, puro y simple, sin complicaciones más allá de dónde hacerlo.  La mujer, por otro lado, es más de sentimientos, romanticismo e historias de princesas en apuros y caballeros en brillantes armaduras.

Hace poco escuché de boca de una dama:

“La única manera de que yo no cree lazos o sentimientos después de tener sexo contigo es que no me guste y no estoy interesada en averiguarlo”

Dentro de estas palabras hay una inmensa cantidad de contenido implícito.  Para ella, el hecho de tener sexo implica lazos sentimentales, lo cual claramente pasa la línea entre el sexo (físico) y el amor (emocional).

phone-call En parte, esta visión tiene mucho que ver con la leyenda de la llamada del día siguiente.  Dícese de la llamada que debe realizar el hombre a la fémina al día siguiente del encuentro sexual, sólo para ratificar el lazo emocional.  Obviamente el hombre no suele hacerlo y, en la mayoría de los casos, la mujer no sólo quiere que suceda sino que emocionalmente lo necesita.  Para el hombre la satisfacción instantánea y el comentario, la actitud del momento es lo que cuenta con frecuencia.  Para la mujer, los detalles, la llamada, que él tenga un gesto después forman parte del encuentro.  Y esos factores ya son emocionales y trascienden de lo banal y pasan a lo espiritual.

Indagando un poco más pregunté y hallé respuestas parecidas, todas con ciertas variaciones, pero que básicamente decían lo mismo:

“…mira yo la verdad no creo que ninguna mujer pueda tener sexo con alguien sin verse envuelta emocionalmente”

Incluso alguien me dijo lo siguiente:

“Yo… no podría tener sexo ocasional con un "X" una noche y ya…

pero si lo podría hacer con un amigo”

En ambos casos noto claramente que la emoción entra a jugar un papel irremplazable, dado que con un cualquiera desconocido, no podría, pero sí con alguien con quien ya tengo un lazo afectivo establecido y consolidado.  Nuevamente, aunque de forma distinta, el lazo emocional está presente y se hace más que evidente.

Claro, generalizar es equivocarse, así que no puedo decir que el 100% de las mujeres es así. Sin embargo, pienso que una mayoría ciertamente importante relaciona las hormonas con el corazón y no con las glándulas que debería.

Por ende ha de tenerse cuidado cuando se están estableciendo los parámetros de un encuentro sexual, más aun si es verbalmente, pues sucede que lo que el hombre dice no es lo que escucha la mujer.  Es algo así:

couple1 Lo que el hombre dice: ¿Qué tal si nos vamos y tenemos una noche de sexo salvaje hasta que amanezca?

Lo que la mujer escucha: ¿Quisieras compartir en cuerpo y alma las más maravillosas sensaciones hasta que nos sorprendan los primeros rayos del sol envueltos en un amor puro y sincero?

newlywedsbeachLo que el hombre dice: Porque quiero que entiendas que lo único que quiero es una noche de sexo sin consecuencias, luego si te he visto no me acuerdo.

Lo que la mujer escucha: Porque quiero que entiendas que te amo por encima de todas las cosas y quiero estar contigo por siempre cada uno de los días que me resta de vida.

Desde luego que con este sistema complejo y distorsionado de comunicación, lo que resulta es una telaraña de malos entendidos y desencuentros de los cuales ya debemos conocer muchos casos.

Así que… Chicos, pásenlo por escrito.  Chicas, lean las letras pequeñas…  Y mientras ambos estén de acuerdo (en lo escrito) disfruten de la vida sanamente…  ¡Y usen preservativo!

domingo, 8 de noviembre de 2009

La Confianza

Un término tan complicado como este no es fácil de definir, ni hablar de o lo que implica cuando el contexto son las relaciones interpersonales.

Comencemos por el principio. Según la Real Academia Española, el término confianza significa, entre otras definiciones, esperanza firme que se tiene de alguien o algo.

duver Para mí, la confianza es ese lazo que se establece entre dos personas, que abre puertas a mostrarnos tal cual somos.  Es más, la confianza a medida que crece da para eso y más.  Podemos no sólo mostrarnos sin tapujos, sino aceptar a l@s demás tal cuál se muestran, porque no es necesario buscar más allá de lo que vemos.  Justamente porque tenemos fe en el hecho de que nos mostramos desnudos y vemos a quien comparte el lazo de confianza de la misma forma.

¿Pero a dónde quiero llegar con todo esto?

couple-arguing Confiar es creer, creer es no dudar.  No es suponer, es preguntar y luego creer.  Infinidad de veces he escuchado de personas que revisan carteras, celulares, correos, conversaciones, camisas, pañuelos, bolsillos, carros y demás cuestiones en busca de algo que justifique dicha acción.

En mi opinión, no hay razón que justifique tal acto. ¿Por qué?  Porque si has llegado amig@ lector(a) a este punto, quiere decir que algo anda muy mal, dado que no estás confiando en la persona que tienes a tu lado.  Más aun, buscas algún motivo para desconfiar y reafirmar tu actitud.  Si ese es el caso, desde mi punto de vista, es mejor pensar si la relación así tiene futuro.

gossip Aun peor, los chismes, los cuentos, los inocentes pajaritos que nos dicen cosas suelen no ser tan inocentes y si bien no pienso tampoco juzgar su comportamiento o tratar de adivinar sus motivos, debo decir que son la última fuente de información para creer algo sobre alguien que yo quiero.

Si alguien sale y me dice que mi mejor amig@ es malo porque hizo ciertas cosas, ¿debo creerle ciegamente? ¿debo juzgar a alguien que amo y en quien confío porque otra persona me dijo un chisme?  Yo opino que no.  Yo creo que si un comentario genera dudas en nosotros, pues lo que tenemos es que preguntarle a la persona que nos importa si es cierto, sin juzgar.  Y después de conocer la respuesta, ver qué decidimos respecto a nuestra relación con esa persona.

chismes Pero yo trato firmemente de no guiarme por cosas como: me dijeron…, me contaron… o escuché por ahí que…  Puesto que generalmente la historia viene deformada y con la parte agregada de cada persona que estuvo en la cadena.

Y es que debemos estar muy claros en algo; cada persona percibe el mundo desde detrás de sus propios ojos.  Lo que para alguien puede ser un comportamiento perfectamente normal, para otra persona puede ser un pecado mortal.  Luego lo que para alguien puede ser una simple charla de amigos, para otra persona puede llegar a ser la preparación para cometer el mayor adulterio de la historia de la humanidad.  Todo depende de los ojos que lo miren.

Si te decides a confiar, confía.  No supongas, si dudas, pregunta.  Aclara tus dudas sobre alguien con ese alguien y no con los demás, porque las opiniones de l@s demás pueden estar viciadas (y en general lo estarán).

La frase del día:

Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando sabemos que mentiríamos en su lugar.

 Henry-Louis Mencken

jueves, 5 de noviembre de 2009

El Amor: Pasión, Convivencia o Entrega (Parte 2)

Siguiendo con este complejo tema y retomando el artículo anterior, quedaron un par de preguntas sin responder.  Ya habíamos sobrevolado el concepto literal, ciertas visiones y hasta tratamos de buscar maneras de reconocer el amor. Pero sigue la intriga de en qué momento parece.

  • ¿Cuándo nace el amor?

¿Cuándo es que se pasa el interruptor que deja pasar esa marea que nos ahoga en la primera pasada?  ¿Es algo instantáneo? ¿Se va forjando con el tiempo?

En mi opinión, las respuestas a esas preguntas son “en algún momento”, “sí” y “sí”, respectivamente.  Es decir…  Y explico cada respuesta en seguida:

¿Cuándo se pasa el interruptor y abre las compuertas?  En algún momento entre el conocerse y el caer en cuenta de lo que sentimos.

monroe_lead_narrowweb__300x395,0 ¿Instantáneo? Claro…  Siempre escuchamos cosas como: ¡Fue amor a primera vista! o ¡Te amé desde el primer momento en que te vi!  Tal cosa… ¿Puede ser cierta?  Pues claro!  Es lo que muchos llaman química.  Hormonas de allá y de acá que actúan como un imán y atraen a dos personas para satisfacer una nueva necesidad: estar juntos.  Esta suerte de explosión química es bien llamada amor por el nivel de intensidad que puede tener y ha llegado a durar (según datos documentados) hasta 3 años en el mejor de los casos.

Love hands ¿Se forja con el tiempo? Obvio!  Cuando experimentamos el amor químico, buscamos estar más tiempo con la otra persona, compartimos, confiamos, jugamos, hablamos, reímos, lloramos y muchas otras cosas más.  Al pasar el tiempo, cuando el nivel químico de felicidad va bajando, lo que queda en un nivel mucho más espiritual, ese lazo de amistad, intimidad, confianza y felicidad…  Eso también es el amor.

Entonces podemos decir que el amor nace, en la mayoría de los casos, como una reacción química instantánea, pero que el amor nace también de la convivencia, de compartir tiempo con alguien y de tener y compartir intimidad.  Es decir…  El amor nace en un instante, durante mucho tiempo.

  • ¿Estar enamorado es sentir amor?

Esto es mucho más difícil de responder.  Dado que sólo uno puede decir cuándo está enamorado…  ¿o no?

ron_borracho Pues bien, al parecer hay ciertas características que marcan a l@s enamorad@s, a saber: la cara de estar caminando sobre montañas de algodón, la media-sonrisa adornándole la cara todo el día, el caminar pausado, la mirada perdida y algunas otras que seguramente la mayoría habrá visto y/o experimentado.

Pues, con la mayor sinceridad debo decir que no lo sé.  Sentimos amor en muchas ocasiones, y no necesariamente estamos enamorados, ese lado de la implicación es cierto.  Pero si estamos enamorados…  ¿Siempre sentimos amor?  Es una pregunta francamente intrigante y que merece la pena que la respondan ustedes mismos.

De otros amores…  Ya tendremos tiempo de hablar!

Palabras de sabiduría:

El amor es como los fantasmas, todo el mundo habla de él pero pocos lo han visto

Anónimo (Hasta que alguien diga lo contrario)

martes, 27 de octubre de 2009

Desilusiones

Cada vez que emprendemos una búsqueda, un camino hacia una meta, indefectiblemente nos hacemos expectativas tanto en torno a la meta como al camino en sí mismo.

dreams_come_true-3 Suele suceder que cuánto más grandes son las expectativas, mayores son también las desilusiones, porque cuando no llegamos al objetivo o lo alcanzamos a medias, pues parece que todo aquello que era color de rosa pasa a ser gris y sin demasiado sentido.

Por esta razón debemos ser soñadores, pero con los pies en la tierra.  ¿Cómo es éso?  Simple.  Desea siempre lo mejor, prepárate para lo peor. 

Usando esta premisa, mantendrás tu optimismo.  Desearás siempre que lo mejor llegue a tu vida y atraerás sólo cosas buenas.  Preparándote para lo peor significa que debes estar preparado para una contingencia, pero no que estés esperando que suceda.

En cuestiones de amor, por ejemplo, el tema de las expectativas (las ilusiones) es tan crítico que algunas veces el enamoramiento surge en base a la imagen que nosotros mismos nos hacemos de la otra persona y no de lo que la otra persona es en realidad.

478097159_c24ca2f7f0Es allí cuando surgen los reclamos para cambiar lo que no nos gusta de quién debería ser nuestra 1/2 naranja, pero parece más bien 3/4 o algo así.

¿Por qué es tan común este fenómeno?  Porque cuando tratamos de conquistar a alguien, le mostramos lo mejor de nosotros y algunas veces hasta le mostramos lo que quiere ver y no quiénes somos internamente…  ¿La solución?  Fácil.  Sé sincer@ desde el principio y espera lo mejor: que siendo tú mism@ le gustes lo suficiente como para comenzar a conocerse mejor.  Al mismo tiempo prepárate para lo peor: ten en cuenta que pueden rebotarte como a un balón de bascket ball.

Lo importante es no enfrascarse en alguien y buscar gustarle por cualquier medio.  Seamos nosotros mismos, al natural, siempre. Éso nos garantizará el éxito cuando consigamos a alguien que quiera estar a nuestro lado.  Principalmente porque no va a tener que “calarse” nada, dado que lo mejor y lo peor, ya debería haberlo visto.

Mike Sol_Storm Of Sadness En casi todos los aspectos de la vida, sucede lo mismo.  Cuando emprendemos un negocio.  Cuando iniciamos una carrera.  Cuando comenzamos en un trabajo.  Cuando compramos algo.  Todo gira en torno a las expectativas.  Por eso, mientras menos se espere de algo o alguien, mejor nos sentiremos si los logros son finalmente mayores a los esperados.

La frase de hoy:

La desilusión es la distancia entre la expectativa y la realidad

Zahkul

sábado, 24 de octubre de 2009

El sexo: una gran barra de chocolate

OJO: La idea de este artículo no es pelear con nadie ni que me excomulguen de la iglesia ni nada por el estilo.  Es sólo mostrar un punto de vista tan válido como el que dice que el hombre jamás pisó la luna y todo es un montaje.  Traten de verlo como éso, una exposición de un punto de vista (que ni siquiera tiene que ser el mío).
food_tasting_guilty_pleasureHace poco estuve hablando sobre el placer.  Y, en términos químicos, qué lo producía.  Así mismo, mencioné que ciertas actividades estimulan al organismo a producir las endorfinas que son la droga causante de tal estado de exaltación física y mental.
 
Ahora, entre las actividades que estimulan la producción de endorfinas en el cuerpo humano están: comer chocolate y la actividad sexual.  Pareciera entonces lógico pensar que si ambas actividades estimulan en mayor o menor grado la producción de endorfinas (y dependiendo de la afición de los participantes tanto al chocolate como al sexo) entonces pueden ser tomadas como actividades similares (apartando las implicaciones morales y sociales de una y otra).
woman_squareEn cuanto al chocolate, puedo aclarar que después de leer un poco investigar por aquí y por allá, preguntarle a un@s cuant@s amig@s y hasta consultar Google, descubrí que comer chocolate puede llegar a ser tanto a incluso más placentero que sostener relaciones sexuales con una pareja estable u ocasional.

6231192-lgEn torno al sexo, debo decir que trataré de separarlo de esa parte sentimental que lo hace caer en un plano más místico y espiritual, en un plano mágico e indescifrable que no permitiría comparación alguna con otro placer en la vida.
Claro está, seguro saldrán l@s detractoræs que dirán que tal cosa es imposible y demás.  Desde mi posición (y hablo de punto de vista), creo que es separable, sin embargo hay que aclarar que si existe un afrodisíaco efectivo, es el amor.
 
Entonces, aclarados esos puntos, propongo mi hipótesis para aquell@s que quieran defender el punto del sexo sin amor.  Químicamente hablando, ambos actos (comer chocolate y el sexo) terminan en prácticamente la misma cosa: liberación de endorfinas en el cerebro.  Sin embargo, no he escuchado que las mujeres se enamoren de todo aquel que les venda o regale una barra de chocolate.  Innecesario aseverar lo mismo para el lado masculino.
171306_936172224 Es decir, si la sensación de bienestar y calma causada por el chocolate puede ser tan intensa como la de tener un buen round de sexo, ¿por qué debería entrar el amor a jugar un papel tan importante en el sexo y no en el chocolate?
 
Imaginemos, que tenemos un(a) amig@ con el (la) que comemos chocolate casi todos los días…  ¿Nos enamoraríamos de él (ella)?  Francamente, no lo sé…  Si cambiamos el “comer chocolate” por “tener sexo”, estoy seguro de que buena parte de la población diría que o se enamoran o son unas prostitutas (o algo parecido).  Y que me parece que este fenómeno se da porque la mayoría de nosotros consideramos nuestros cuerpos un tabú, que debe ser ocultado a todo el mundo y mostrado sólo como un tesoro a alguien que se lo merezca. ¿Es cierto?
Según datos recopilados en encuestas el chocolate puede llegar a estar por encima del sexo en preferencia.  Pero puede estar motivado a la experiencia sexual de cada individuo.
Terminaré este artículo diciendo que, para poner las cosas más parejas, el chocolate genera endorfinas siempre, el sexo genera más cuando es orgásmico…  Por lo tanto, el sexo debe ser como una gran barra de chocolate.
Y como última reflexión… ¿Por qué no los combinamos? Los resultados podrían ser muy interesantes
chocolate
La frase de hoy:
El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores.
Woody Alen

jueves, 28 de mayo de 2009

¿Damas y Caballeros?

Es increíble, cómo hasta las féminas caraqueñas han perdido todo rasgo de femineidad al tratarse de entrar en un vagón del Metro de Caracas. Porque no quiero ni hablar de los ya extintos caballeros que se levantaban del asiento para que una dama (sin importar su edad o condición física) se sentara en el mismo.

Es un espectáculo casi dantesco ver cómo, a empujones, entran y se arrojan sobre el más cercano incauto que se vea aparentemente más enjuto y, definitivamente, pacífico que ellas mismas.

Sin embargo, lo que más sorpresa causa es que dentro de toda la falta de la mínima educación, respeto y sentido común, resulta que a la mayoría de l@s abusad@s y por supuesto a l@s abusadoræs el asunto les parece gracioso.

El comportamiento bestial, que según la mismísima Real Academia significa brutal o irracional, que demuestra la masa de seres (ya no sé si calificarlos de humanos) que se desplaza de un lado al otro de la ciudad día a día parece digno de un rebaño de bueyes escapando de una jauría de lobos.

Será que algún día Venezuela (y Caracas en particular) volverá a ser un lugar de personas educadas y caballerosas que demuestren que Caracas puede llegar a ser “La sucursal del Cielo”? Habrá que verlo, por los vientos que soplan, seguirá bajando más y más hasta ser no más que la entrada al último infierno.

Que Dios nos proteja y abra los ojos de quienes tienen a l@s futur@s caballeros y damas en sus manos; padres y maestros.

jueves, 21 de mayo de 2009

¿Pensar?

Según el Diccionario de la Real Academia Española existen 3 acepciones para este término:
  • Imaginar, considerar o discurrir.
  • Reflexionar, examinar con cuidado algo para formar dictamen.
  • Intentar o formar ánimo de hacer algo.
Un biólogo seguramente lo asociaría a un proceso conocido como sinapsis, neuronas y redes de neuronas que interactúan para formar el sistema nervioso central.  Un teólogo seguramente atribuirá el concepto al libre albedrío que Dios le otorgara al ser humano durante La Creación.
Según el fundador de este blog, pensar va mucho más allá...  Es una mezcla de todos los conceptos asociados al hecho mismo de pensar.

La maravilla absoluta que implica el poder darnos cuenta de algo.  Recibir estímulos, información, datos...  Ser capaces de procesar to aquello e inferir nuevas cosas en base a lo que conocemos es lo que se torna en algo casi mágico, algo místico que nos diferencia del resto de los pobladores de este planeta.

Bienvenid@s sean tod@s a éste, un pequeño espacio entre las sinapsis de mi mente que funcionará como espacio catártico, de expresión, reflexión, conciliación, opinión, discusión y todo aquello que sirva para hacernos llegar al proceso que dio origen a este artículo...  PENSAR

L@s invito entonces a participar activamente y dejar sus comentarios o, incluso, solicitar acceso como co-autores.