Mostrando entradas con la etiqueta confianza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta confianza. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de julio de 2012

La desnudez es cuestión de confianza

La desnudez es un tema controversial, siempre lo ha sido.  Un cuerpo desnudo, en ocasiones es escandaloso.  El tabú que ha rodeado durante siglos al ser humano y a su piel al descubierto es evidente en la mayoría de las culturas del mundo.

La desnudez es entonces una cuestión de confianza.  Quienes suelen vernos desnudos son personas muy allegadas, en algunos casos el círculo extremadamente íntimo, la pareja, los padres y en tal caso, los doctores.

sahara nudeEsto radica, a mi parecer en varios puntos focales que se han ido afianzando con el paso del tiempo.  Por ejemplo, la vergüenza de nuestro propio cuerpo.  Conforme la publicidad y los anuncios venden cuerpos perfectos retocados con programas de edición de imágenes y videos, el mostrar nuestros cuerpos parecernos fuera de lugar, incómodo y hasta ridículo.  En la medida en la que nuestra confianza sobrepasa tales autocríticas, el desnudo puede volverse algo más natural.

Las reglas y lineamientos sociales.  En muchas culturas, mostrar los genitales o adornar zonas erógenas del cuerpo, representa lo que en otras culturas es la alta costura o las prendas valiosas.  Lo social está íntimamente ligado a nuestra percepción del desnudo y la capacidad de mostrar nuestro cuerpo al descubierto sin sufrir de la vergüenza característica de ese hecho.

Por otro lado, la desnudez no es puramente física.  Un cuerpo desnudo, puede mostrarnos a alguien que está muchísimo más cubierto que un esquimal.

Sin embargo alguien puede haberse mostrado completamente desnudo ante nuestros ojos y no reparamos en ello por el simple hecho de no verlo frente a nosotros.  Las palabras, dichas desde el corazón transparentan la piel.  Su luz traspasa cualquier barrera y permite ver, cuando son dichas desde el corazón, a una persona en su estado más puro.  Plenamente desnuda, un alma ante nosotros, dejando fluir palabra tras palabra revela muchísimo más que un millón de imágenes que describan con perfecto detalle la piel entera de una persona.

nude jeansYo mismo me he desnudado justo aquí, en este espacio más de una vez.  He escrito cuanta cosa pasa por mi cabeza y mi corazón y me he volcado sobre estas líneas como si de un lienzo se tratara.

Por cierto que como si de despojarme de toneladas de ropa y trapos que me atrapan, cada vez que tengo la oportunidad de volcar una andanada de sentimientos sobre estas páginas, consigo dejar atrás tan pesada carga y aligerar mi paso con alegría y fluidez.

Confíen, desnúdense, que no tiene nada de malo.  La desnudez es algo natural y muy útil.  Sirve para vernos unos a otros sin nada que ocultar, sin amenazas escondidas, sin máscaras, sin ínfulas de superioridad.  Desnudos somos todos iguales.  Desnudos tocamos piel con piel y desnuda el alma podemos entregarnos a lo que sea.


Deja llenarme de tu desnudez
para vestirme por dentro

Ricardo Arjona

sábado, 21 de mayo de 2011

2do. Blogversario: En estos dos años…

Hace exactamente 2 años que inicié este blog con un artículo llamado Pensar.

Las razones, creo que son más que obvias.

Y vaya si este espacio ha resultado toda una caja de sorpresas.  Desde sorprenderme por la cantidad de visitas, pasando por recibir comentarios y respuestas jamás esperados hasta los correos de personas que ahora me llaman amigo.

Desde ese entonces, ya un cúmulo importante de ideas luchaban por expresarse de alguna manera, y encontraron su vía a través de este medio.  Al dar una ojeada a los artículos, puede verse someramente un reflejo de lo que ha sido mi vida.  Algunas veces más intensa, otras veces más calmada.

En estos dos años he deambulado sobre las letras de este blog, esgrimiendo ideas por armas y arrojando preguntas indiscriminadamente y luchando por el amor, la soledad, la individualidad, la alegría, la tristeza y otras hierbas.

En estos dos años he escrito, con alegría desbordante, con lágrimas en los ojos que nacen de la tristeza, con ganas de comerme el mundo y hasta en cama por no querer levantarme, pero he escrito cuanta cosa he sentido que debo expresar y en el momento en el cual lo he sentido.

He sido elogiado, criticado, abrazado y abofeteado por palabras de otr@s y por mis propias palabras.

En estos dos años mi vida ha dado vueltas, desde una estabilidad casi absoluta hasta la incertidumbre en su más pura expresión.  He experimentado alegrías, tristezas, impotencia, sentido de justicia, injusticia, la amistad, el sexo, la soledad, la unión y su contraparte, ver mis planes rodar aparatosamente y tener que rehacerlos.  He sentido la magia y el vacío.  He vivido montado en una nube y me han bajado de un golpe con la más cruda realidad.

En estos dos años he hablado y escuchado tanto…  Cada artículo, sacado de vivencias propias o ajenas (en ocasiones una mezcla de las propias y las ajenas) es una manera de decirle a cuanta persona se identifique con esas palabras que ay alguien más que se siente como ustedes, alguien más que ha vivido lo que ustedes viven y que por más incomprendid@s que nos podamos sentir, resulta que hay mucha gente que ha vivido, o vive, historias muy semejantes a la nuestras.

En estos dos años el blog ha sido una válvula de escape para todo eso que se acumula en mi mente, mi pecho, mi garganta… y no tiene otro cause que mi propio ser.

En estos dos años ustedes, mis adorad@s lectoræs, han sido mis confidentes en más de una ocasión, han sido partícipes en otras y han sido amigos muy dispuestos a escuchar en casi todas las ocasiones.

Después de dos años…  A tod@s…  ¡Mil gracias!

viernes, 3 de diciembre de 2010

¿Y tú? ¿Cuánto tiempo estarás en mi vida?

Mis muy querid@s lectoræs, hoy les traigo un escrito que me mandó mi cuñada (bueno, cuasi-cuñada) por motivo de una conversación nocturna, de esas que te mantienen despierto más allá de medianoche aunque el sueño te esté tumbando.  Estábamos discutiendo sobre planes, puntos de vista, ventajas y desventajas…  En fin, estábamos en una discusión un poco agitada que terminó, después de escuchar sus argumentos y defender los míos, en un punto medio que satisfizo en buena medida mis expectativas y sus preocupaciones por mi.  Gracias Cuñi.

El siguiente texto suele ir como una cadena de correos.  Dado que no soy asiduo a las cadenas y me parecen una pérdida de tiempo, prefiero publicarlo aquí y compartirlo con todo aquel que se tropiece con este sitio.  Su título es La razón de habernos conocido.  No haré sino dejarlos en compañía de estas buenas palabras que me parecen sumamente apropiadas para mucha gente que conozco y otr@s tant@s que aún debo conocer.

LA RAZÓN DE HABERNOS CONOCIDO

Personas entran en tu vida
por una razón, por una estación
o por una vida entera.

Cuando percibas cuál es el motivo,
vas a saber qué hacer con cada persona.

Cuando alguien entra en tu vida por una razón es, generalmente, para cubrir una necesidad que demostraste. Ellas vienen para auxiliar en una dificultad ofrecer apoyo y orientación, ayudar física, emocional o espiritualmente.

Ellas podrán parecer una dádiva de Dios…  ¡Lo son!

Ellas están allí por la razón que precisas que estén.  Entonces, sin ninguna actitud equivocada de tu parte o en un momento inconveniente, esta persona va decir o hacer alguna cosa para llevar esa relación a su fin.

A veces, esas personas mueren.
A veces, ellas simplemente se van.
A veces, ellas te provocan y te impulsan a tomar una decisión.

Lo que debemos entender es que nuestras necesidades fueron atendidas, nuestros deseos cumplidos y la misión de ellas realizada.

Tus oraciones fueron atendidas.
¡Ahora es tiempo de avanzar!

Cuando las personas entran en nuestras vidas por una estación es porque llegó la hora de dividir, crecer y aprender.

Ellas te traen la experiencia de la paz o te hacen reír.  Ellas te podrán enseñar algo que nunca hiciste. Ellas, generalmente, dan una cantidad enorme de amor y placer.

¡Créelo! ¡Es real! Pero solamente por una estación.

Las relaciones de una vida entera enseñan lecciones de vida.  Cosas que debes construir para tener una formación emocional sólida.

Tu única tarea es aceptar la lección, amar a la persona y colocar lo que aprendiste en uso, en todas las otras relaciones y áreas de tu vida.

No hay mucho más que decir.  Si nos hemos conocido, sólo resta saber… ¿Cuánto tiempo estarás en mi vida?  Por mi parte, espero ser parte de sus vidas un largo tiempo.  Espero que Dios me dé la sabiduría, la inspiración y la fuerza para siempre escribir sobre las cosas que aprenda en este maravilloso viaje de la vida.  Hasta un nuevo artículo mis muy querid@s lectoræs…

Y antes de cerrar, quiero agradecer en particular a esas personas que entraron en mi vida… y se quedaron.  Mi familia por elección.  Mis amigos de siempre…  ¡Y sean bienvenid@s quienes están llegando!

Palabras de Sabiduría:

Todo sucede por una razón.
Todo es causa y efecto.
Una casualidad no es más que
el efecto desconocido de una causa ignorada.
El mayor riesgo en la vida,
es no hacer nada.

(Mi interpretación de varios autores)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Almas gemelas

Ayer tuve la grata sorpresa de conocer a alguien especial.  Claudy, una chica encantadora, simpática, inteligente y echada para adelante.  Compartimos muchas cosas en común, incluyendo las ganas de aumentar nuestra inteligencia emocional.  Conversamos, primero con Manolacho y luego, después de dejarlo en la puertea de su casa, fuimos a comer y compartir un par de horas más de amena charla.

Ambos coincidimos en que manejamos hasta cierto punto la teoría de la inteligencia emocional.  Comprendemos y entendemos muchas cosas de una forma bastante abierta y, sin embargo, tenemos nuestras caídas, sucumbimos al miedo de tanto en tanto.  Nos vemos con un nivel de felicidad disminuida y nos cuesta apegarnos a esa teoría que dicta la inteligencia emocional que actualmente poseemos y utilizamos para ayudar a otras personas.

Almas gemelas, el amor que buscabas Fue así que llegamos a hablar de la evolución forzosa que sufrió mi concepto del amor la semana pasada.  Fue así que ella me habló de las circunstancias que rodean su vida hoy.  Y fue así que tocamos el punto de las almas gemelas.  Ella cree, yo creo.  Consideramos que nadie se conoce por simple azar.  De hecho pensamos que si nos conocimos y fueron tan buenas esas horas de conversación es porque, efectivamente, tenemos cosas que aprender juntos.  Un mutuo apoyo de amistad se manifestó entre los dos espontáneamente cuando observamos las similitudes obvias de nuestras historias…  Como dije en un artículo anterior, con variaciones en el guión, pero con el mismo trasfondo.

Te puedes tropezar con millones de personas, puedes verl@s en la calle, pero sólo conoces a un@s tant@s, sólo llegas a establecer vínculos con un@s poc@s.  No conoces a nadie que no tenga algo que enseñarte, que no tenga algo que ver con tu vida.  Hoy, lo reconfirmé una vez más.  Desde mi punto de vista, hay gente a la que estamos unidos de una forma especial.  Gente que tiene lecciones para enseñarnos o que debe aprender algo de nosotros…  O, quizás, lecciones que deben aprender al mismo tiempo que nosotros.  Hay un grupo de gente en mi vida que me hacen pensar que no han estado allí sólo durante esta vida, sino que han estado a mi lado por muchísimo más tiempo.  ¿Siglos? ¿Milenios? ¿Quién sabe?  Yo no me acuerdo, pero sé, sin lugar a dudas, que esta gente es mi debilidad, es mi familia, es parte de mi ser.  Un grupo que sabe que han sido mi apoyo, a quienes he apoyado cuando a tocado y quienes, aún con defectos que probablemente me alejarían de otras personas, están allí porque hay un lazo único, una atadura especial, mística, entre nosotros que a pesar de distanciamientos ocasionales, discusiones, opiniones encontradas y discusiones, nos mantiene unidos más allá de todo obstáculo.

Twin souls De entre todas estas personas, creo además que existe una sola, en particular que es nuestra alma gemela.  Esa que eligió junto a ti, compartir el maravilloso viaje de aprendizaje que significa VIVIR.  Pero no vivir una vez…  No sólo 10, 20, 50 o 100 años…  Hablo de vivir y aprender lección tras lección, evolucionar, avanzar hacia la perfección.  Hablo de muchas vidas.  Hablo de quizás cambiar los papeles y no ser pareja, sino padres e hijos, hermanos o alguna otra cosa… Pero esa persona, esa alma gemela no se separará de nosotros como nosotros no nos separaremos de ella.

Gracias Claudy, despertarte una gran cantidad de memorias que se encontraban como aletargadas en mi mente.  El concepto de las almas gemelas respondería muchas preguntas que no son explicables a través de la lógica y la racionalidad.

Yo creo firmemente en que cuando conocemos a alguien que nos inspira confianza y nos abrimos con naturalidad ante esta persona es porque se trata de una de tus almas compañeras.  Una de esas personas que ha rondado tus vidas durante mucho mucho tiempo y es por eso que sientes que l@ conoces de toda la vida.  Y en ocasiones, se crea un puente, una conexión personal tan fuerte que podemos sentir lo que el otro siente.  Miras las señales y te das cuenta de que encajan como los engranajes de un reloj suizo en perfecta armonía.  Luego, en un abrir y cerrar de ojos… PUM!!!  Te consigues extrañando y necesitando a alguien que dices no conocer, a alguien que aseguras no te conoce…  Y yo digo.  Quizás no en esta vida…  Pero y que hay de antes?  ¿Qué pasa si todo ese remolino que sientes que te envuelve son los recuerdos borrosos e ilegibles de vidas anteriores? ¿No te has preguntado si es que lo conoces desde antes?

Para mí, esa explosión de AMOR, ese volcán de cariño, ese tsunami de alegría, sólo lo puede producir el hecho de que tu alma reconozca a su alma gemela en alguien más a quien apenas estás conociendo.

Esto, claro…  Es sólo mi opinión.

Muchas gracias por seguirme leyendo y muchas más gracias por sus comentarios. Espero verl@s pronto, mis querid@s lectoræs.

twin souls composition Palabras de Sabiduría:

Tu alma gemela conoce la canción de tu corazón
y puede cantarla
incluso cuando a ti se te haya olvidado la letra

Anónimo (a menos que alguien proteste)

martes, 30 de noviembre de 2010

Miedo al éxito. Miedo a la felicidad.

Apenas la noche del domingo pasado, en conversaciones con una persona súper especial surgió el tema de los miedos.  En particular una especie de terror que se va apoderando de nosotros en algunos aspectos de la vida que resultan absolutamente perjudiciales para nuestra realización personal.

El miedo a éxito.  El miedo a la felicidad.

Pues resulta que es bastante común conseguirnos con la elección entre la comodidad de algo que nos satisface a medias y el riesgo de un cambio que aparentemente nos llevará a una mejor situación.  Es natural sentir temor ante el cambio, el miedo a lo desconocido es la base de la mayoría de los miedos.

He conocido casos en los cuales el riesgo es mínimo y la ganancia promete ser estupenda, pero el miedo ha paralizado a quienes han tenido la oportunidad en sus narices y la han dejado ir por la tranquilidad que representa la “estabilidad” que sienten en el momento.

Mejor malo conocido que bueno por conocer es lo que dice un viejo dicho. ¡Pues que cosa más absurda!  Así, claro que tendremos infinidad de malos momentos.  Nunca preferiré quedarme con algo malo cuando en el mundo hay tantas cosas prometedoras.

Un simple ejemplo.  Mi país.  Lo adoro, de cabo a rabo.  Es una belleza, es una maravilla porque tenemos un pequeño planeta entero aquí.  Nieve, desierto, playas, montañas, selvas, ríos majestuosos y los tan famosos tepuyes.  Nada se compara con esta hermosa tierra, sin embargo está encaminada por muy mal rumbo, lamentablemente sus valores morales actuales no son o que eran en mi niñez y no quiero que mis hijos crezcan en un lugar con 40 muertos cada semana.  Me niego a ser un padre de luto.  ¿Solución?  Mudarme de país apenas esté preparado, que no es dentro de mucho, por cierto.  Con la ayuda de Dios, todo saldrá como lo espero.  Y claro, algun@s dirán: ¡Pero que loco! Irse sin familia, sin nada, a la deriva.  ¡Yo nunca lo haría!  Claro, el miedo es quien habla con semejantes palabras.  Yo no he dicho que me vaya a ir a otro lugar con un taparrabos a pescar en la orilla del mar.  Soy un profesional y sé que con planificación y buena actitud, todo se puede lograr.

Cuando hablamos del ámbito amoroso, en la mayoría de las ocasiones sentimos temor de repetir situaciones que nos han resultado dolorosas.  Hemos confiado y hemos sido traicionad@s.  Hemos amado y hemos sido dejad@s, engañad@s, maltrad@s o, de alguna manera, violentad@s en nombre del amor.  Entonces, de alguna forma, resulta que ¿debemos pensar que “algo malo” pasará porque así son las cosas siempre? ¡PUES NO!

El miedo te pisará si lo dejas El miedo es como un ancla.  Es miedo es un peso inmenso que no te deja mover.  El miedo hace que renuncies a tus sueños.  El miedo hace que te escondas.  El miedo sólo te habla de cosas malas.  El miedo sólo busca aislarte y controlarte.  El miedo no te deja ser libre.  ¡ROMPE CON EL MIEDO! No le hables y no dejes que te hable.  Porque sólo quiere mal para ti.

He escuchado como si fuera una explicación razonable: es que la gente no está acostumbrada a tanto amor.  Válgame.  ¡Que horror! ¡Me quieren demasiado!  Mejor corro, porque esto de tener todo este cariño me es totalmente desconocido.  Yo digo que no.  Yo digo que debemos aceptarlo, debemos disfrutarlo, debemos recibirlo.  Porque siempre somos nosotr@s mism@s quienes nos negamos las mejores cosas de la vida.  Somos nosotr@s quienes nos negamos a conocer a mejores personas.  Nos negamos a tener mejores trabajos.  Nos negamos a conseguir ese amor bonito que hemos buscado durante años, sin éxito con la sola excusa de que nos asusta que nos quieran justo como lo hemos deseado.  Nos negamos a tener éxito en la vida porque solemos conocer y escuchar más de fracasos que de éxitos.  Y está claro por qué.  No se aprende tanto de un éxito como de un fracaso.  Los fracasos nos permiten pulir detalles, reconocer errores, perfeccionar planes y cambiar actitudes.  Pero no porque esos fracasos sean más populares para el aprendizaje, nos tenemos que volver adictos al drama.

Yo pienso que aunque hay que estar preparado para lo peor (o por lo menos tratar), siempre debemos esperar lo mejor.  Yo creo en la buena fe, creo en el buen corazón, creo en que existimos más personas de buen corazón que el contrapuesto.  Yo creo en el amor.  Y aunque he estado muy tentado a despotricar de él y hasta del mismísimo Cupido, hoy en día confío.  Confío ciegamente en mi amor, porque algo tan bueno no puede resultar en nada malo.  Entrego mi amor a brazos abiertos.

Offering a hug Al llegar a la oficina, lo hago con una sonrisa, reparto apretones de manos, palmadas en la espalda y abrazos por doquier.  ¡Y vaya si se siente estupendo!  Es una maravilla.  Es genial ver como alguien que está despidiéndose al final de la tarde se devuelve entre sonrisas y protestas con el único fin de no dejarte con los brazos extendidos.  Es estupendo ver cómo alguien que llega usualmente sin un sólo minuto para compartir más que un rápido “buenos días” se toma 10 o 15 segundos para acercarse y darte un abrazo cálido que le genera una sonrisa.  Y ni hablar de uno de mis mejores amigos.  A él lo saludo con un gran abrazo cada vez que lo veo, y le digo: te quiero mucho, mi amor.  Y, en ocasiones, hasta un beso en la cabeza le doy.  Y no me importa lo que pueda decir el mundo.  Eso crea un ambiente envidiable de sonrisas y buena vibra a mi alrededor que me hace sentir cada día que esa es la manera en la cual se deben hacer las cosas.

Yo digo te quiero, te amo, te adoro.  Lo digo varias veces al día.  Sólo hoy le dije tres o cuatro veces a mi hermana ¡Te amo! mientras terminaba de desenredarme de sus brazos para ir al gimnasio.  Ella me respondió que había ironía en aquellas palabras.  Mi respuesta no se hizo esperar…  La abracé con fuerza y le dije: Nunca.  En esas palabras no hay ni una gota de ironía. Te amo.  Ella sonrío y cuando me dispuse a bajar las escaleras, sólo me abrazó desde la espalda sonriendo y buscando juguetear conmigo hasta que llegué a la planta baja de la casa.

Gracias a esta actitud he conocido gente maravillosa.  Claro, también he conocido gente que sólo me ha enseñado cuán vacía puede estar una persona, cuán triste puede ser la vida de alguien que no busca mejorar su propio ser sino que busca tumbar a los demás para que estén a su nivel.  Sin embargo, el saldo es positivo.  Así que nada de lo que pase me hará voltearme a escuchar al miedo de nuevo.

¡Vamos gente! Confíen un poco.  No digo que se vuelvan “creyones” de tanto creer…  Pero no es tan difícil pensar que nos merecemos la felicidad que tenemos frente a los ojos.

pe0072642 Como las semillas que vuelan del Diente de León, sin miedo, hacia su destino, así debemos nosotr@s volar hasta conseguir el sitio donde nuestro amor germine y crezca libre de cualquier opresión.

Palabras de Sabiduría:

El Ser humano es feliz en la medida en que es consciente de que posee un talento capaz de transformar la mueca de un dolor ajeno en la sonrisa de una alegría

Anónimo (hasta que alguien lo refute)

lunes, 28 de junio de 2010

Cuestión de actitud

En tan sólo unos días, mis querid@s amig@s, muchas cosas se dieron vuelta en mi vida.  Algunas me resultaron cómodas, otras no tanto.  Es increíble cómo con el pasar de los años abrimos cada vez más los ojos a un mundo que creíamos conocer y que hoy en día sabemos absolutamente desconocido.  La fascinación por entender nuevos conceptos, la sorpresa de un par de palabras, una mirada o una sonrisa que rompen todos nuestros esquemas.  Tan sólo una frase, más inesperada que cualquier circunstancia convierte la vida en un mundo entero de sorpresas.

Voy a tratar de explicarme con un poco más de detenimiento.  Desde hace aproximadamente un mes, mi vida se ha visto bombardeada por acciones foráneas que me han hecho sentarme (no literalmente) a pensar acerca de ellas y de la actitud que yo mismo debería tomar ante dichas situaciones.

La primera fue un jefe indirecto con manías de dictador y actitud de jardín de infancia.  El resultado de una discusión entre él y…   bueno…  él mismo, dado que yo no participé, fue mi despido injustificado ocultado incluso a mi jefe directo.  Al principio la persona designada para tal cosa, dado que el autor intelectual del hecho no esperó a verme la cara para hacerlo directamente, estuvo tratando de justificarlo con ciertas razones que fueron una tras otra rebatidas con argumentos y hechos sólidos y comprobables.  Poco tiempo después sólo bastó una frase para entenderlo todo con extrema claridad: “la orden vino de arriba”.  Para quienes no hayan pasado por un ambiente laboral escalonado, dicha oración significa que alguno más alto en la pirámide empresarial dio la orden directa y no queda, para quienes se doblegan, otra cosa sino acatarla.  Impotencia, desolación, tristeza, rabia…  Tantas cosas se agolparon en mi pecho, que muy mal podría describirlas aquí en tan sólo unas palabras.  Alrededor de una hora después me encontraba caminando, alejándome con paso poco decidido del sitio que durante casi un año había sido un excelente lugar para pasar el tiempo, porque realmente disfrutaba lo que hacía.  Amaba mi trabajo en ese lugar, me agradaban mis compañer@s y llevaba lo que podría llamarse una vida cómoda y tranquila disfrutando de la mayor parte de los momentos vividos allí.  De pronto, recordé el crucifijo que siempre (o casi siempre) llevo conmigo, lo toqué, miré al cielo y pensé:  Señor, tú sabes lo que haces y cómo lo haces, sé que si me estás sacando de aquí es porque me tienes algo mejor, confío en tí”.

Como la lluvia que se lleva el sucio de las calles y limpia muchísimas cosas, la desazón, la tristeza, el desasosiego y la rabia fueron desapareciendo conforme mi paso al caminar cobraba más y más fuerza, me sentía más calmado y hasta uno que otra sonrisa se asomaban en mi rostro al darme cuenta de lo absurdo de la situación.  Cuestión de actitud.

Por otro lado, resultó que mientras caminaba a tomar el subterráneo para dirigirme a mi trabajo me conseguí con una vieja compañera de la escuela (y ojo, no digo que ella sea vieja, sino que nos conocemos hace bastante tiempo).  Siempre cuestioné y fui muy crítico con las amistades de entonces, por varias razones.  Yo no era, precisamente popular, ni mucho menos de los más apreciados, en las dinámicas de grupo siempre salía con las tablas en la cabeza, pero no me molestaba; yo andaba pendiente de otras cosas, la rumbita, fumar y beber hasta quedar inconsciente no era mi fuerte.  Lo hermoso del encuentro fue ver cómo la expresión en el rostro de la chica cambió de una expresión seria mientras caminaba a una amplia sonrisa al reconocer detrás de mi rápido andar y mi cara de pocos amigos (defensa natural en la calle) a ese antiguo compañero con el que compartiera varios años en un espectacular colegio que nos enseñara algunas de las mejores cosas que sabemos.  Su genuina alegría me llenó de felicidad y no pude sino abrazarla y saludarla con el mismo cariño que ella me profesaba.  Más aun, su última frase fue la que más me llenó.  “Es bueno verte”.  Incluso me comentó que hasta ha leído parte de esta bitácora.  Lo cual, desde luego, me agradó muchísimo.  Cada día descubro que mis palabras no son sólo letras que se pierden en la inmensidad de la red.

Por último, pero para nada menos importante, está la pérdida de una de las personas que me adoptara como otro hijo universitario en su casa cada vez que se me ocurría caerles por allá según los planes de uno de sus hijos.  El Sr. Daniel, padre de Oscuridad, quien hoy en día es como mi hermano, nos dejó durante un rato, porque al final, todos vamos a tratar de alcanzarlo en algún momento.  Desde este rincón sólo puedo decir que me sumo al dolor de su desaparición física, pero me sumo igualmente a la celebración de quien se sabe estará o bien iniciando un nuevo camino con muchas lecciones aprendidas o bien en un lugar de placidez, calma y felicidad.  Buen viaje, Sr. Daniel, porque para quien fuera siempre un apoyo y pilar fundamental de su familia, una espléndida y gran familia, no puede haber otro destino que algo particularmente bueno y sumamente feliz.

Esta despedida me hizo ver a gente que tenía años sin ver, me hizo ver reconciliaciones, abrazos, lágrimas y sonrisas.  Esta despedida, como todas las demás, me hizo pensar en lo importante que es ser feliz y compartir la felicidad con los demás mientras tengamos tiempo.

Me desconecto un par de días, mis muy adorad@s lectoræs, recordándoles entonces que no hay otra cosa tan segura como el hecho de que nos tendremos que despedir en algún momento, no sabemos si por poco o mucho tiempo, pero lo importante es que cuando lo hagamos, por nuestra elección o por elección de la vida, lo hagamos en buenos términos y siempre con un abrazo y una sonrisa, aunque las lágrimas empañen nuestras miradas.

Palabras de Sabiduría:

Si nuestra amistad depende de cosas como el espacio y el tiempo,
entonces, cuando por fin superemos el espacio y el tiempo,
habremos destruido nuestra propia hermandad

Richard Bach – Juan Salvador Gaviota

domingo, 6 de junio de 2010

El bambú japonés y mis amigos de La Mancha

Es increíble lo mucho que nos puede acercar Internet a una gran cantidad de personas alrededor del mundo.  Hace apenas unos días recibí una gratísima sorpresa en mi bandeja correo electrónico.  Un lector del blog me escribió y entre las muchas cosas hermosas que dijo hubo una aclaratoria que me puso a pensar; al final del correo y antes de citar la reflexión que aquí coloco justo como me la mandó se podía leer: Un fuerte abrazo... y en La Mancha tienes unos amigos.

Sólo atiné en el momento a sentirme lleno de alegría, de esperanza y de ¡ganas de seguir escribiendo, claro!

Muchas gracias, Sea y muchas gracias Raquel V.P.

El bambú japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.

También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!

¿Tardó sólo seis semanas en crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.

Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.

Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.

Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo... Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos...

Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué...

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés...

¿Para qué?

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes...

Quizá solo estés echando raíces...

Debo añadir, mis amigos de La Mancha, que de este lado del planeta cuentan con un amigo también.  Saludos, abrazos y bendiciones.

lunes, 17 de mayo de 2010

Me asusta que me quieras

Broken Heart Glass Hola de nuevo, mis querid@s lectoræs.  Vaya si este tema me ha resultado interesante en diversas conversaciones.  Es increíble como los seres humanos asociamos y comparamos situaciones, hechos y circunstancias que nada tienen que ver las unas con las otras, sólo para tratar de protegernos de un ataque amoroso.  Y por ataque no me refiero a agresión alguna, sino a una persona que pretenda acercarse a nosotr@s y darnos un tanto de cariño.  Buscamos excusas, comparamos, analizamos, suponemos y nos negamos a ser heridos nuevamente por un prospecto de amigo, pareja o lo que sea.

InsultingNo nos extraña para nada que alguien de mal humor salga y nos arroje un insulto a la cara, que trate de descalificarnos de más de una manera o que arroje maldiciones y palabras agresivas con el único fin de sacar la rabia que lleva adentro – la cual, probablemente, no la hayamos ocasionado nosotros.  Sin embargo, el caso contrario no nos resulta normal.  Que alguien se acerque y tenga amabilidad con nosotros nos resulta, no sólo extraño, sino además llega a ser sospechoso.  Dispara las alarmas y se levantan las defensas emocionales.

Offering a hug ¿Estamos tan acostumbrados a la violencia que una muestra de cariño nos parece una trampa mortal?  ¿Por qué debemos negarnos a recibir un gesto amoroso? Incluso podría ir más allá, ¿por qué huir despavoridos cuando alguien se nos acerca con los brazos abiertos a brindarnos un abrazo?

Hidden dagger Las respuestas para las preguntas anteriores parecen estar justificadas por los fracasos en las relaciones interpersonales.  En ocasiones confiamos, nos abrimos ante alguien, tumbamos las murallas y lo que recibimos es un despiadado ataque que nos deja emocionalmente golpeados y, en general, temerosos de abrir nuevamente las puertas de nuestro corazón.  Sentimos un dolor inmenso al percibir acciones y/o palabras como una traición evidente.Fortress   De allí viene el sufrimiento en el cual nos ahogamos durante más tiempo del que deberíamos.  Y pensamos que nunca más volveremos a querer y que nadie nos querrá como esa persona nos quiso.  Sin embargo, mirando por el retrovisor de nuestra vida seguramente podremos identificar un par de situaciones similares si no es que iguales a la que nos llena de profunda pena.

Hug always ¿Y qué pasó luego?  Lo mismo de siempre, que un día decidimos confiar.  Y algunas veces salió bien y, otras, salió mal.  Porque no todos estamos hechos para relacionarnos con todos.  Y, en mi opinión, ver las relaciones humanas como un ejercicio de ensayo y error es lo mejor que podemos hacer.  Si nos acostumbramos a tener pocas expectativas de una relación (de amistad, de pareja, sexual o de cualquier tipo, de no funcionar, la desilusión será menor.  Pero prepararse, no teniendo expectativas demasiado altas no significa bajo ningún concepto dejar de tener ilusiones o dejar de confiar en el hecho de que hay muchas personas en algún sitio esperando a tropezarse con nosotros para compartir su felicidad y la nuestra.  Están en nuestro camino, es así.  Pero de nosotros depende abrir las puertas o aislarnos en una fortaleza inexpugnable.

My heart Yo he propuesto en este blog, usar las palabras de manera amorosa.  Abrazar, acariciar y besar con las palabras.  No hay cosa más maravillosa que poder decir libremente TE QUIERO o TE AMO cualquiera que sea el caso.  Porque a la hora de una rabieta sí se sueltan los insultos a diestra y siniestra, pero cuando alguien nos enternece, rara vez expresamos ese sentimiento a través de palabras hermosas.  ¿Es que acaso es tan difícil decir estas palabras?  ¿Es tan horrible aceptar que alguien inspira un sentimiento bonito en nosotros?  Quizás lo que pasa es que tenemos miedo a que la otra persona se espante, como suele ocurrir.  Quizás es que lo decimos por las razones equivocadas, esperando que nos respondan de la misma forma.

Cuando yo digo un te quiero lo digo expresando lo que siento, no esperando a que la otra persona me responda un yo también.  Porque a estas alturas estoy claro en que todos somos diferentes y no sólo no expresamos nuestro cariño de la misma forma, sino que además muchos acostumbran a reprimirse por pánico al ridículo o a los juicios de foráneos.  Por lo tanto, mi propuesta es que no esperen ningún tipo de respuesta o feedback.  Si lo sienten, díganlo con naturalidad.  Así como expresan que tienen hambre o sueño o flojera o alegría.  Si lo sienten, todo lo que tienen que hacer es aceptarlo y decirlo con naturalidad.

Fixed Heart Cuando vayan a insultar, golpear o violentar de alguna forma a alguien; piensen un momento en lo que se siente, respiren hondo y prosigan su camino de ser posible.  Ahora, si lo que van es a abrazar a alguien, no lo dejen para luego, llámenl@, búsquenl@, abrácenl@ y acarícienl@ con esas palabras tan dulces que suenan así: ¡Te Quiero Mucho!

Palabras de Sabiduría:

Si te veo y una sonrisa nace en mis labios,
si contigo las horas se van en un parpadeo,
si a tu lado puedo ser yo,
sin máscaras ni disfraces
es sencillamente porque te quiero,
es que te reconozco en mí,
es que veo tu propia alegría
reflejada y aumentada en la mía.

Jesus Alejandro “Silvarion” Sánchez

jueves, 6 de mayo de 2010

Celos, absolutamente inútiles en todos los casos

Es increíble cómo en las últimas semanas, este tema ha sido recurrente en muchas y muy variadas conversaciones con personas de cualquier cantidad de sitios y edades.  Eso me puso a pensar a cerca del origen de tal sentimiento.

Después de meditarlo bastante, conversarlo con hombres, mujeres, almohadas, mi computadora y hasta la ducha, deduje un par de cosas interesantes.

Egoísmo

El principal culpable de los celos es el egoísmo, Eros manifestando su estado de dueño y señor del objeto amado, diciendo que es para su complacencia y placer únicamente, sin excepciones.

ninos-egoistas Desde muy pequeños aprendemos aquello de la propiedad y que todo lo que nos rodea y nos gusta es mío y lloramos y pataleamos y formamos un berrinche para demostrar lo que sentimos al respecto.  Papá, mamá, abuel@s, juguetes y cuanta cosa se nos atraviese, resulta que es nuestra por convicción propia, porque nadie nos lo dijo.  Afirmamos que es nuestro y peleamos para defender ese punto.

El ego haciendo estragos y nosotros… somos dueños del mundo desde nuestros ojos.  Desde ese momento el apego emocional y su relación con los celos comienza a parecernos natural y hasta bueno porque, según la opinión de muchos, quien no te cela es porque no te quiere.  Otro de esos grandísimos absurdos que jamás lograré justificar.  Utilizar tal cosa como pretexto para que los celos parezcan algo bueno es como usar la frase si el amor no duele, no es amor para justificar la permanencia en una relación que, claramente, nos está dañando.

Inseguridad en sí mismo

jealous El otro implicado en la aparición de los celos es la autoestima y nuestro nivel de seguridad en nosotros mismos.  Cuando tenemos dudas de quiénes somos y cuánto tenemos para ofrecer es justamente cuando aparecen los celos.  Olvidamos que entre todas las personas que conociera nuestra pareja, nos eligió a nosotros.  A nosotros y a nadie más porque nosotros éramos, sin duda alguna, la mejor opción.

¿Acaso a dejado de ser así? ¿Acaso hemos cambiado tanto como para que ya no seamos el objeto del amor de quien acompaña nuestros pasos?  Si estamos pensando eso y tenemos dudas acerca de nosotros mismos, entonces podemos ponerle remedio al problema.  Todo es cuestión de estar claros en dónde estamos parados.

Si tod@s fuéramos lo suficientemente sinceros como para decirle a nuestra pareja cuando algo nos molesta o si nos sentimos como queriendo buscar algo que no hallamos en casa, seguramente la gran mayoría de los problemas se resolverían antes de siquiera comenzar.  Pero para eso, ambos deben estar muy seguros de sí.

¿Por qué no sirven?

Fácil de contestar.  Lo que tu pareja haga o deje de hacer no va a depender de tus celos, no va a depender de si le revisas la cartera, el celular, las cuentas de correo y demás.  Lo único que puedes lograr dejándote llevar por los celos es que sea más cuidados@ está engañándote o que tengan una discusión enorme si no lo está haciendo.

Aun más importante, ¿qué harías si descubrieras que tu pareja está interesad@ en formar una nueva pareja con alguien más? ¿Buscarías recuperarl@ a toda costa? ¿Con qué sentido? Si se alejó es por que, probablemente, piensa que su felicidad no está contigo.  ¿Es justo coartarle su felicidad en función de mantener lo que crees que es la tuya?

Comencemos a responder esas preguntas.  Si tu pareja está interesad@ en formar una nueva pareja quiere decir que la que formaban no estaba funcionando, más aún, que está más allá de toda recuperación – por lo menos en el momento presente.  ¿L@ buscarías para recuperarl@?  ¿Con que sentido? Si ya partió en su nuevo camino, si está con otra persona, ¿qué sentido tiene buscarl@ y tratar de retomar la relación?  No sé si me explico.  No quiero decir que nada sirviera, sino que probablemente las cosas llegaron al lugar a donde debían llegar, ambos – en el mejor de los casos – aprendieron lo que debían aprender juntos y es hora de buscar nuevas rutas, nuevas personas y nuevos aprendizajes.  Por último, si la otra persona piensa que su felicidad está en otro lugar y si dices amarl@ por encima de todo, quizás más que a ti mism@, ¿no deberías entonces procurarle toda la felicidad posible?  Y si esa felicidad está en un camino separado del tuyo, entonces no le procuras su felicidad en función de hacerte tu propia felicidad – dependiente, por cierto – que no ves o no quieres ver que podría NO ser esa persona que está saliendo de tu vida.  ¿Le colocarías un grillete – llámalo seguridad, solidez, dinero o lo que sea – para que se aferrara a ti aun sabiendo lo que sabes?  Yo no…

Y es que viéndolo en frío, si sentías celos es porque había algo de preocupación y/o miedo en ti.  Y no sé a ustedes pero a mí no me gusta sentir ni una cosa ni la otra.

Diferencias

Puedes sentir que te roban espacio, que ya no te dedican tanto tiempo o que hay cosas que se han ido perdiendo, pero la respuesta no es darle rienda suelta a los celos y la imaginación, puesto que los primeros son muy malos consejeros.  Convérsalo, pide que se cambie lo que necesite ser cambiado y explica con puntos claros y concisos.  No uses expresiones como “es que tú siempre…”, “es que tú nunca…” o “yo sé que…”.  Ve mejor sobre los hechos, datos, números si los tienes y, si no, utiliza estimados.  Algo como “yo pienso que…”, “en las últimas semanas ha ocurrido… <número> veces”.

Eso no es sentir celos, si bien ciertas situaciones dan pie a ser utilizadas como excusa para justificarlos.  Eso es pedir que la relación siga andando en los términos en los cuales se venía desarrollando.  Sin embargo se debe tener en cuenta que todo cambia, y las relaciones personales de cualquier tipo evolucionan y van pasando por diversas fases que no siempre son sustentables.

martes, 27 de abril de 2010

Si amas algo, déjalo libre

Vaya vaya, a pesar de la falta de comentarios en el blog, el messenger ha sido utilizado por unas cuantas personas para preguntarme si yo sería capaz de hacer lo que predico o para comentarme que no están de acuerdo con Virgina Satir y por ende conmigo menos, ya que yo lo dejo en la primera línea…  El título de este artículo.

Dado que me parece que no me expliqué completamente bien en el artículo anterior, trataré de hacerlo mejor ahora.  Espero no ser merecedor de una lapidación por lo que escribiré a continuación ;)

A ver, si amas a alguien, déjalo libre.  No que lo dejes ir, no que le des una patada en el trasero a ver si vuelve, no que lo dejes en el medio de la autopista a ver si sabe llegar al hogar de nuevo.  NO.  Cuando hablo de dejarlo libre hablo de darle su espacio, no de darse un tiempo y parar la relación, NO.  Hablo de que cada uno tenga sus ocupaciones y sus actividades, algunas juntos y algunas no.  Hablo de no negarse a una reunión sin tu pareja porque, al fin y al cabo, no están remachados el uno al otro.  Su biorritmo no es igual y tal vez no tengan la misma disposición cada uno de hacer la misma cosa el mismo día.

Photo illustration by Anna Faltermeier Cuando hablo de dejar libre a alguien hablo precisamente de no asociar el hecho de estar en una relación con límites de ningún tipo.  Y no estoy diciendo que se metan a swingers ni mucho menos, digo que la libertad de decidir qué hacer debe ser plena para quienes estén en la relación.

Si a alguien debes poder decirle que NO con plena confianza de que entenderá tus motivos cuando sean tan simples como “no tengo ganas” o tan complejas como puedan surgir.

kids-kissing Igualmente le cae la aplanadora a los celos. Que pronto tendrán su propio artículo.  Porque los celos se originan en la inseguridad y la inseguridad basada en la decisión del otro.  En la decisión de irse.  Es claro entonces que los celos son parte de una venda que quisiéramos ponerle al objeto de nuestro amor en los ojos.  Quisiéramos, efectivamente, limitar su capacidad de decisión.  Y así asegurar de alguna manera que se quede a nuestro lado.

Las preguntas que siguen, son entonces las más importantes que podremos hacernos en la vida en cuanto a parejas se refiere: ¿Queremos a una pareja que esté con nosotros por conformismo o por convicción? ¿Queremos estar seguros que no se irá porque no puede o preferimos saber que se queda porque es lo que quiere?

walk-school-green-lg Yo, en lo personal quiero saber que quien esté a mi lado es mi igual, que camina a mi lado y no detrás de mí ocultándose o delante de mí tapándome la luz del Sol, que tomados de las manos nos guiamos hacia un mejor futuro, que es mi apoyo como yo soy el suyo, que me ve con ojos tiernos como yo la veo a ella y que por encima de todo el amor que le profeso es suficiente para querer estar a su lado y viceversa.

Ese es el el sentido más hermoso de la libertad.  Y el que, sin duda alguna nos dará más satisfacción con cada día que pase.

Palabras de Sabiduría:

Amar a un ser humano es ayudarlo a ser libre

Ramaya

lunes, 26 de abril de 2010

El Amor y la Libertad

Pensar se vuelve un ¿vicio? cuando uno tiene interlocutores, y cuando puedes nutrirte de las palabras y experiencias de otras personas y colocarlas junto a las propias para buscar patrones, respuestas y nuevas preguntas, el asunto se vuelve adictivo y sumamente interesante.
 
Insisto una vez más en agradecerles pasar por aquí a leer estas líneas y les pido me dejen un comentario de tanto en tanto para poder añadirlos a mi base de conocimientos y utilizar sus propios puntos de vista dentro de mi análisis.  Ahora, al tema en cuestión.
 
tt0131703 Cuando hablo de de amar mi libertad hablo de amar con plena consciencia de que lo hago porque quiero, porque es lo que más deseo en el mundo.  Cuando unimos nuestro camino al de alguien más, no debe ser porque nos conseguimos de frente y nos estrellamos sino porque nos hallamos caminando en paralelo, en la misma dirección y con el mismo sentido.  Podemos ver las cosas diferentes, pero debemos tener el mismo punto de vista aunque nuestra percepción cambie.
 
APR64X El amor, a diferencia de lo que mucha gente cree, no es una prisión.  No se trata de estar encadenado de por vida a una persona.  Se trata de compartir tus alegrías con ella.  No significa tener un ancla que no te dejará hacer las cosas que siempre has soñado, sino de tener una compañer@ con quién compartir tus aventuras y viceversa.  No son los grilletes que no te dejan moverte, son alas para volar, es un trampolín para llegar más alto de lo que llegarías a solas.
 
tt0230169 El amor es saber que tienes a alguien a tu lado que te da la mano para que te apoyes.  Es querer darle tu mano para que se apoye igualmente en ti.  Es caminar codo a codo, no uno adelante y otro atrás.  Es caminar lado a lado porque se reconocen como iguales y se respetan como tales.
 
AXXD1E Pero por encima de todo, el amor es darle la libertad de decidir a quien amas.  Decidir qué hacer y cuándo hacerlo, hacerlo a solas o en tu compañía, incluso, decidir si estar contigo o no.
 
Creo que de algo por el estilo habla Virginia Satir cuando dice
Si amas algo, déjalo ir
Si vuelve a ti, es tuyo,
sino, nunca lo fue
 
juicd056017 Yo cambio un poco la primera línea y borro las otras dos.  Si amas algo, déjalo libre, déjalo ser, déjalo crecer y déjalo volar que si el amor es mutuo, lo harán siempre sin perderse de vista.
 
Y no quiero que esto se malinterprete.  Hablo de una libertad total de consciencia, no de andar como loc@s cambiando de pareja de buenas a primeras, porque eso no tiene sentido alguno – por lo menos para mí.
 
A69CCX Para mí, la libertad en el amor es justamente sentirte capaz de volar porque sabes que no importa de qué tan alto te puedas caer, siempre vas a tener un ángel a tu lado para agarrarte cuando te comiences a precipitar hacia el vacío.
 
we072141 En el amor no caben los celos porque los celos son cadenas.  No cabe el rencor porque el rencor es un ancla.  No cabe el odio porque es como el plomo, sólo te hunde.  No cabe la violencia porque la violencia te hace esclavo de sus acciones y palabras.
 
Si el mismo ente superior – como sea que lo llamen ustedes – nos dio libre albedrío, ¿quiénes somos nosotros para negárnoslo?
 
Vive y ama libremente, dale alas a tu amor y no dejes que nada lo encadene, ni por ti ni por las acciones de alguien más.  Y ésto se extiende no sólo al amor de pareja, sino a todos.  Amigos, padres, hijos y cuanto amor nos pueda pasar por la cabeza…  Y el corazón.

Palabras de Sabiduría:

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los Cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres

Don Quijote de La Mancha

lunes, 16 de noviembre de 2009

L@s Amig@s

shake-hands-bsp-fta-es Día a día conocemos gente.  Vamos y venimos, nos relacionamos.  Hablamos, escuchamos, estrechamos manos, damos besos y abrazos.  Saludamos y nos despedimos.  Porque vivimos rodeados de personas que de una u otra manera entran y/o salen de nuestro espacio de interacción.

Familiares, compañeros de estudio/trabajo/recreación, transeúntes, conductores, vendedores, compradores, clientes, jefes, empleados…  Un mundo entero lleno de personas que se relacionan con nosotros de alguna forma.  Pero ninguno de estos personajes significa tanto y dura tanto en uno como esos que llamamos AMIG@S.  Pero amig@s con todas sus letras, con todo el peso de la palabra y toda la cantidad de cosas que implica ese título.

gatos-perro-amigos2 Los amigos no son esos del concepto de Facebook, Hi5, Sonico, Twitter o cualquier otro tipo de comunidad, si bien es un comienzo para poder llegar al título completo.  Tod@s ell@s son, más bien, conocid@s.

amigos_01 Y es que conocerse no es cuestión de unas horas.  Lleva tiempo, conversaciones y convivencia.  Alegrías, tristezas, juegos y cosas serias.  Conseguir un amigo es conseguir un tesoro.  Es esa gente que te tiende la mano en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia si estás en un problema.  Porque para eso están los amigos.

ayuda Un amigo no es el que te dice lo que quieres escuchar, un amigo es el que te dice lo que opina son sinceridad, aunque en ocasiones su opinión nos golpee como un ladrillo en el rostro.  Y son ellos mismos los que nos felicitan con mayor alegría frente a nuestros logros.

hands L@s amig@s son personas en quiénes confiamos, son personas que conocen nuestras pasiones, nuestros deseos, nuestros miedos, nuestras virtudes, nuestros errores, nuestras fortalezas y nuestras debilidades.

En fin…  Amigos hay pocos, pero definitivamente valen mucho.

La frase del día:

Un amigo verdadero es alguien que cree en ti aunque tu hayas dejado de creer en ti mismo

Anónimo (hasta que alguien diga lo contrario)

domingo, 8 de noviembre de 2009

La Confianza

Un término tan complicado como este no es fácil de definir, ni hablar de o lo que implica cuando el contexto son las relaciones interpersonales.

Comencemos por el principio. Según la Real Academia Española, el término confianza significa, entre otras definiciones, esperanza firme que se tiene de alguien o algo.

duver Para mí, la confianza es ese lazo que se establece entre dos personas, que abre puertas a mostrarnos tal cual somos.  Es más, la confianza a medida que crece da para eso y más.  Podemos no sólo mostrarnos sin tapujos, sino aceptar a l@s demás tal cuál se muestran, porque no es necesario buscar más allá de lo que vemos.  Justamente porque tenemos fe en el hecho de que nos mostramos desnudos y vemos a quien comparte el lazo de confianza de la misma forma.

¿Pero a dónde quiero llegar con todo esto?

couple-arguing Confiar es creer, creer es no dudar.  No es suponer, es preguntar y luego creer.  Infinidad de veces he escuchado de personas que revisan carteras, celulares, correos, conversaciones, camisas, pañuelos, bolsillos, carros y demás cuestiones en busca de algo que justifique dicha acción.

En mi opinión, no hay razón que justifique tal acto. ¿Por qué?  Porque si has llegado amig@ lector(a) a este punto, quiere decir que algo anda muy mal, dado que no estás confiando en la persona que tienes a tu lado.  Más aun, buscas algún motivo para desconfiar y reafirmar tu actitud.  Si ese es el caso, desde mi punto de vista, es mejor pensar si la relación así tiene futuro.

gossip Aun peor, los chismes, los cuentos, los inocentes pajaritos que nos dicen cosas suelen no ser tan inocentes y si bien no pienso tampoco juzgar su comportamiento o tratar de adivinar sus motivos, debo decir que son la última fuente de información para creer algo sobre alguien que yo quiero.

Si alguien sale y me dice que mi mejor amig@ es malo porque hizo ciertas cosas, ¿debo creerle ciegamente? ¿debo juzgar a alguien que amo y en quien confío porque otra persona me dijo un chisme?  Yo opino que no.  Yo creo que si un comentario genera dudas en nosotros, pues lo que tenemos es que preguntarle a la persona que nos importa si es cierto, sin juzgar.  Y después de conocer la respuesta, ver qué decidimos respecto a nuestra relación con esa persona.

chismes Pero yo trato firmemente de no guiarme por cosas como: me dijeron…, me contaron… o escuché por ahí que…  Puesto que generalmente la historia viene deformada y con la parte agregada de cada persona que estuvo en la cadena.

Y es que debemos estar muy claros en algo; cada persona percibe el mundo desde detrás de sus propios ojos.  Lo que para alguien puede ser un comportamiento perfectamente normal, para otra persona puede ser un pecado mortal.  Luego lo que para alguien puede ser una simple charla de amigos, para otra persona puede llegar a ser la preparación para cometer el mayor adulterio de la historia de la humanidad.  Todo depende de los ojos que lo miren.

Si te decides a confiar, confía.  No supongas, si dudas, pregunta.  Aclara tus dudas sobre alguien con ese alguien y no con los demás, porque las opiniones de l@s demás pueden estar viciadas (y en general lo estarán).

La frase del día:

Confianza es el sentimiento de poder creer a una persona incluso cuando sabemos que mentiríamos en su lugar.

 Henry-Louis Mencken