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sábado, 21 de mayo de 2011

2do. Blogversario: En estos dos años…

Hace exactamente 2 años que inicié este blog con un artículo llamado Pensar.

Las razones, creo que son más que obvias.

Y vaya si este espacio ha resultado toda una caja de sorpresas.  Desde sorprenderme por la cantidad de visitas, pasando por recibir comentarios y respuestas jamás esperados hasta los correos de personas que ahora me llaman amigo.

Desde ese entonces, ya un cúmulo importante de ideas luchaban por expresarse de alguna manera, y encontraron su vía a través de este medio.  Al dar una ojeada a los artículos, puede verse someramente un reflejo de lo que ha sido mi vida.  Algunas veces más intensa, otras veces más calmada.

En estos dos años he deambulado sobre las letras de este blog, esgrimiendo ideas por armas y arrojando preguntas indiscriminadamente y luchando por el amor, la soledad, la individualidad, la alegría, la tristeza y otras hierbas.

En estos dos años he escrito, con alegría desbordante, con lágrimas en los ojos que nacen de la tristeza, con ganas de comerme el mundo y hasta en cama por no querer levantarme, pero he escrito cuanta cosa he sentido que debo expresar y en el momento en el cual lo he sentido.

He sido elogiado, criticado, abrazado y abofeteado por palabras de otr@s y por mis propias palabras.

En estos dos años mi vida ha dado vueltas, desde una estabilidad casi absoluta hasta la incertidumbre en su más pura expresión.  He experimentado alegrías, tristezas, impotencia, sentido de justicia, injusticia, la amistad, el sexo, la soledad, la unión y su contraparte, ver mis planes rodar aparatosamente y tener que rehacerlos.  He sentido la magia y el vacío.  He vivido montado en una nube y me han bajado de un golpe con la más cruda realidad.

En estos dos años he hablado y escuchado tanto…  Cada artículo, sacado de vivencias propias o ajenas (en ocasiones una mezcla de las propias y las ajenas) es una manera de decirle a cuanta persona se identifique con esas palabras que ay alguien más que se siente como ustedes, alguien más que ha vivido lo que ustedes viven y que por más incomprendid@s que nos podamos sentir, resulta que hay mucha gente que ha vivido, o vive, historias muy semejantes a la nuestras.

En estos dos años el blog ha sido una válvula de escape para todo eso que se acumula en mi mente, mi pecho, mi garganta… y no tiene otro cause que mi propio ser.

En estos dos años ustedes, mis adorad@s lectoræs, han sido mis confidentes en más de una ocasión, han sido partícipes en otras y han sido amigos muy dispuestos a escuchar en casi todas las ocasiones.

Después de dos años…  A tod@s…  ¡Mil gracias!

miércoles, 9 de marzo de 2011

Huellas en la arena

Una de las historias más bellas que alguna vez haya leído.  Me vino a la mente hoy porque siento que alguien muy cercano a mí necesita pasear sus ojos por estas líneas.  Para ti, mi querida…  ¡tú!  Para ti, que necesitas saberlo.  Te dejo estas dulces palabras que hablan de muchas cosas en muy pocas líneas.  Ten paciencia y confía en el hecho de que justo ahora, estás en los brazos de Cristo, Él te levanta y te ayuda en este momento inquietante y de tanto desasosiego para ti.

Huellas en la arena

Una noche tuve un sueño... soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.

ky144096Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.

Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida quedaban sólo un par de pisadas en la arena.

AX2PHH Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida. Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor: "Señor, Tu me dijiste, cuando resolví seguirte, que andarías conmigo, a lo largo del camino, pero durante los peores momentos de mi vida, había en la arena sólo un par de pisadas. No comprendo porque Tu me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba".

Te lleva en Sus brazos Entonces, El, clavando en mi su mirada infinita me contestó: "Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente allí donde te cargué en mis brazos".

Por último quiero recordarte que el tiempo de Dios es perfecto y citar palabras que precisamente leí de ti.

Palabras de Sabiduría:

La Voluntad de Dios no te
llevará donde la Gracia de Dios no te proteja.

miércoles, 5 de enero de 2011

Conversaciones Conmigo - Año nuevo, sección nueva

Bienvenid@s mis queridísim@s lectoræs.  Como verán en el título, esta será una nueva sección, como lo es “Cancionero” donde plasmaré cada cierto tiempo, conversaciones que tengo de tanto en tanto conmigo mismo.  Dada la fecha, porque este artículo está siendo escrito el 31 de diciembre de 2010, comenzaré deseándoles un número infinitamente grande de bendiciones para este nuevo año y que cada paso que den sea para aprender y volverse mejores seres humanos.  Que cada uno de los próximos 365 días estén llenos de sorpresas, lecciones, bondad y amor en sus corazones.  Que comprendamos todos el verdadero significado del amor y que entendamos de una vez por todas que el mayor obstáculo entre nosotros y nuestros instantes felices no es otro que nosotros mismos.  Dicho esto…  Que comience la tertulia.

Vaya vaya, mi amigo.  Hace un par de semanas no hubieras pensado estar donde estás.  No se te hubiera ocurrido imaginarte estar caminando la noche del 31 de diciembre de 2010 en la compañía de una persona tan especial, compartiendo pensamientos, sonrisas, tristezas, preguntas, respuestas y momentos que durarán una vida entera en tus recuerdos.

Hace unos meses no hubieras ni soñado con conocer a las personas a las que has conocido, con escribir lo que has escrito ni con aprender todas las lecciones que te han dado los últimos meses de este año.  Definitivamente, Dios, el Universo, los Grandes Maestros o como sea que lo quieras llamar tiene(n) una manera muy particular de mostrarte el equilibrio que debe estar presente en todas las áreas de tu vida.

Son las 9:30pm y hace 3 horas estabas en una playa, mirando las luces del morro iluminar el horizonte.  Mojado de pies a cabeza, recibiendo una brisa que en cualquier otro momento te hubiera helado hasta el ánimo, pero no hoy, no en ese momento.  La calidez de la felicidad, del amor, te mantiene en pie, erguido ante el viento sin que lo sientas agresivo.  Un momento perfecto.  Un momento feliz.  Un momento.  Un instante.

¿Y es que acaso la felicidad puede durar más que eso?  ¿Un instante?  Estás convencido, mi querido amigo, de que la felicidad es precisamente la unión de todos esos instantes felices y yo, desde luego, te apoyo en esa teoría.

¿Pero qué pasó?  Hace casi una hora, ningún pensamiento particular…  El alma se remueve inquieta, hay sentimientos recorriendo tu corazón que se pasean de un lado a otro.  Sientes una inmensa felicidad, por otro lado llega la tristeza, hay nostalgia también andando de la mano de las otras dos y, finalmente, la incertidumbre de no saber en absoluto qué pasará dentro de 2 horas y 15 minutos, cuanto llegue el 2011 y mucho menos 2 meses después.

Felicidad de estar donde estás.  De haber llegado hasta donde lo has hecho y de saberte en capacidad de cumplir las metas que te has propuesto.  De haber aprendido tanto y de haberte levantado de la mano de tus amigos, por encima de una turbulencia que amenazó con desbaratarte el camino.  ¿Qué fue lo que pasó?  No tienes idea, pero te desequilibró.  Una vez que conseguiste el balance de nuevo, las cosas comenzaron a suceder.  ESAS cosas, esas que hoy te hacen tan feliz.  Volviste a ser tú.  Y aunque tus prioridades se han ido moviendo conforme vas aprendiendo, te has dado cuenta de que has hecho las cosas bien.  Tu balance es positivo, hay gente que te quiere y te extraña.  Hay gente que se preocupa por ti.  Hay gente en la que has dejado huella y que ha dejado profunda huella en ti.  Toda esa gente te confirma, con sus acciones hacia ti, que las decisiones que has tomado han sido en pro de algo bueno y, probablemente, más grande que tú mismo.

Hoy, hace unas horas, le diste gracias a Dios por todo.  Lo bueno, lo que creíste malo y todo lo que te ayudó a conseguir en apenas un año.

Tristeza.  Presente al darme cuenta de que las cosas pudieron ser muy distintas con ellas, mis Rs…  O quizás con ELLA.  O tal vez, con tu pasado.  Pero una vez más lo analizas y te das cuenta que de no ser por lo que ha pasado en cada parte de tu vida, hoy no estarías viviendo este momento presente, sino algún otro momento paralelo que vaya a parar, de alguna forma, en el próximo gran hito de tu vida.  Nada sucede por simple azar.

Nostalgia.  Extrañas tantas cosas.  Hacer el Pan de Jamón, pelear por la tocineta, las aceitunas y tratar de comerte algunas de las pasas y las alcaparras.  Extrañas hacer la ensalada de gallina, inventar algo nuevo en la cocina y recibir el año en sus brazos.  Fueron un montón de años…  El 24 las llamaste y no atendieron…  ¿No escucharon?  Eso espero.  Has tratado de comunicarte, pero parecieran decididas a borrarte de su vida…  Tristeza.  Pero no está en tus manos.

Incertidumbre.  Porque a pesar de caminar con paso firme y decidido, mirando al frente y sin una pizca de miedo en tus ojos, sabes que no puedes hacer planes, porque al final del día todo puede cambiar.  Sueñas, vuelas, aterrizas y despegas una vez más.  El rumbo es incierto…  Incertidumbre…  Pero feliz.  ¡Siempre feliz!

Aquí y ahora.  Estás aquí, en este momento y ya es hora de sonreír, de seguir viviendo el presente y valorando cada momento como si fuera el último, porque no sabes cuánto más durará tu respiración.  ¡Claro que esperas que sean años y muchos!  Pero nadie puede asegurarlo.

Hoy, piensas en la fortuna que tienes al contar con tu madre, tu padre, Oscuridad, Thriel, Soronthar, Ione, Manolacho, Belle y tanta otra gente.  Fanny, TCMC, Luz, Fachy, Ely, Claire, Abra…  Sea de La Macha, Karina, Yuny, Claudy…  Y aún más…  Que si sigo nombrando, esto se va a poner como demasiado largo.  Corazones que se han abierto para recibirte y darte lo mejor que se puede dar como regalo…  Una amistad sincera, llena de apoyo y buenos deseos.  Hoy lo único que te preocupa es estar a la altura de todo el amor que esa gente tan especial te da.

Quizás es la necesidad de sentirte reinventado.  Quizás es la necesidad de sentir que el año nuevo trae nuevas cosas, nuevas historias y no sólo la repetición de viejas y trilladas excusas para justificar no alcanzar las metas trazadas.  Quizás es sólo que piensas más de lo que deberías.  Quizás es sólo que debes vivir, amar y aprender…  Sí, como el título del libro de Leo Buscaglia.

Hasta la próxima, hermano de mi alma.  Y gracias por seguir siendo tan buena compañía para conversar…  Conmigo.

Palabras de Sabiduría:

El único obstáculo real entre tú y tu felicidad
no es otro más que tú mism@…

viernes, 3 de diciembre de 2010

¿Y tú? ¿Cuánto tiempo estarás en mi vida?

Mis muy querid@s lectoræs, hoy les traigo un escrito que me mandó mi cuñada (bueno, cuasi-cuñada) por motivo de una conversación nocturna, de esas que te mantienen despierto más allá de medianoche aunque el sueño te esté tumbando.  Estábamos discutiendo sobre planes, puntos de vista, ventajas y desventajas…  En fin, estábamos en una discusión un poco agitada que terminó, después de escuchar sus argumentos y defender los míos, en un punto medio que satisfizo en buena medida mis expectativas y sus preocupaciones por mi.  Gracias Cuñi.

El siguiente texto suele ir como una cadena de correos.  Dado que no soy asiduo a las cadenas y me parecen una pérdida de tiempo, prefiero publicarlo aquí y compartirlo con todo aquel que se tropiece con este sitio.  Su título es La razón de habernos conocido.  No haré sino dejarlos en compañía de estas buenas palabras que me parecen sumamente apropiadas para mucha gente que conozco y otr@s tant@s que aún debo conocer.

LA RAZÓN DE HABERNOS CONOCIDO

Personas entran en tu vida
por una razón, por una estación
o por una vida entera.

Cuando percibas cuál es el motivo,
vas a saber qué hacer con cada persona.

Cuando alguien entra en tu vida por una razón es, generalmente, para cubrir una necesidad que demostraste. Ellas vienen para auxiliar en una dificultad ofrecer apoyo y orientación, ayudar física, emocional o espiritualmente.

Ellas podrán parecer una dádiva de Dios…  ¡Lo son!

Ellas están allí por la razón que precisas que estén.  Entonces, sin ninguna actitud equivocada de tu parte o en un momento inconveniente, esta persona va decir o hacer alguna cosa para llevar esa relación a su fin.

A veces, esas personas mueren.
A veces, ellas simplemente se van.
A veces, ellas te provocan y te impulsan a tomar una decisión.

Lo que debemos entender es que nuestras necesidades fueron atendidas, nuestros deseos cumplidos y la misión de ellas realizada.

Tus oraciones fueron atendidas.
¡Ahora es tiempo de avanzar!

Cuando las personas entran en nuestras vidas por una estación es porque llegó la hora de dividir, crecer y aprender.

Ellas te traen la experiencia de la paz o te hacen reír.  Ellas te podrán enseñar algo que nunca hiciste. Ellas, generalmente, dan una cantidad enorme de amor y placer.

¡Créelo! ¡Es real! Pero solamente por una estación.

Las relaciones de una vida entera enseñan lecciones de vida.  Cosas que debes construir para tener una formación emocional sólida.

Tu única tarea es aceptar la lección, amar a la persona y colocar lo que aprendiste en uso, en todas las otras relaciones y áreas de tu vida.

No hay mucho más que decir.  Si nos hemos conocido, sólo resta saber… ¿Cuánto tiempo estarás en mi vida?  Por mi parte, espero ser parte de sus vidas un largo tiempo.  Espero que Dios me dé la sabiduría, la inspiración y la fuerza para siempre escribir sobre las cosas que aprenda en este maravilloso viaje de la vida.  Hasta un nuevo artículo mis muy querid@s lectoræs…

Y antes de cerrar, quiero agradecer en particular a esas personas que entraron en mi vida… y se quedaron.  Mi familia por elección.  Mis amigos de siempre…  ¡Y sean bienvenid@s quienes están llegando!

Palabras de Sabiduría:

Todo sucede por una razón.
Todo es causa y efecto.
Una casualidad no es más que
el efecto desconocido de una causa ignorada.
El mayor riesgo en la vida,
es no hacer nada.

(Mi interpretación de varios autores)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Almas gemelas

Ayer tuve la grata sorpresa de conocer a alguien especial.  Claudy, una chica encantadora, simpática, inteligente y echada para adelante.  Compartimos muchas cosas en común, incluyendo las ganas de aumentar nuestra inteligencia emocional.  Conversamos, primero con Manolacho y luego, después de dejarlo en la puertea de su casa, fuimos a comer y compartir un par de horas más de amena charla.

Ambos coincidimos en que manejamos hasta cierto punto la teoría de la inteligencia emocional.  Comprendemos y entendemos muchas cosas de una forma bastante abierta y, sin embargo, tenemos nuestras caídas, sucumbimos al miedo de tanto en tanto.  Nos vemos con un nivel de felicidad disminuida y nos cuesta apegarnos a esa teoría que dicta la inteligencia emocional que actualmente poseemos y utilizamos para ayudar a otras personas.

Almas gemelas, el amor que buscabas Fue así que llegamos a hablar de la evolución forzosa que sufrió mi concepto del amor la semana pasada.  Fue así que ella me habló de las circunstancias que rodean su vida hoy.  Y fue así que tocamos el punto de las almas gemelas.  Ella cree, yo creo.  Consideramos que nadie se conoce por simple azar.  De hecho pensamos que si nos conocimos y fueron tan buenas esas horas de conversación es porque, efectivamente, tenemos cosas que aprender juntos.  Un mutuo apoyo de amistad se manifestó entre los dos espontáneamente cuando observamos las similitudes obvias de nuestras historias…  Como dije en un artículo anterior, con variaciones en el guión, pero con el mismo trasfondo.

Te puedes tropezar con millones de personas, puedes verl@s en la calle, pero sólo conoces a un@s tant@s, sólo llegas a establecer vínculos con un@s poc@s.  No conoces a nadie que no tenga algo que enseñarte, que no tenga algo que ver con tu vida.  Hoy, lo reconfirmé una vez más.  Desde mi punto de vista, hay gente a la que estamos unidos de una forma especial.  Gente que tiene lecciones para enseñarnos o que debe aprender algo de nosotros…  O, quizás, lecciones que deben aprender al mismo tiempo que nosotros.  Hay un grupo de gente en mi vida que me hacen pensar que no han estado allí sólo durante esta vida, sino que han estado a mi lado por muchísimo más tiempo.  ¿Siglos? ¿Milenios? ¿Quién sabe?  Yo no me acuerdo, pero sé, sin lugar a dudas, que esta gente es mi debilidad, es mi familia, es parte de mi ser.  Un grupo que sabe que han sido mi apoyo, a quienes he apoyado cuando a tocado y quienes, aún con defectos que probablemente me alejarían de otras personas, están allí porque hay un lazo único, una atadura especial, mística, entre nosotros que a pesar de distanciamientos ocasionales, discusiones, opiniones encontradas y discusiones, nos mantiene unidos más allá de todo obstáculo.

Twin souls De entre todas estas personas, creo además que existe una sola, en particular que es nuestra alma gemela.  Esa que eligió junto a ti, compartir el maravilloso viaje de aprendizaje que significa VIVIR.  Pero no vivir una vez…  No sólo 10, 20, 50 o 100 años…  Hablo de vivir y aprender lección tras lección, evolucionar, avanzar hacia la perfección.  Hablo de muchas vidas.  Hablo de quizás cambiar los papeles y no ser pareja, sino padres e hijos, hermanos o alguna otra cosa… Pero esa persona, esa alma gemela no se separará de nosotros como nosotros no nos separaremos de ella.

Gracias Claudy, despertarte una gran cantidad de memorias que se encontraban como aletargadas en mi mente.  El concepto de las almas gemelas respondería muchas preguntas que no son explicables a través de la lógica y la racionalidad.

Yo creo firmemente en que cuando conocemos a alguien que nos inspira confianza y nos abrimos con naturalidad ante esta persona es porque se trata de una de tus almas compañeras.  Una de esas personas que ha rondado tus vidas durante mucho mucho tiempo y es por eso que sientes que l@ conoces de toda la vida.  Y en ocasiones, se crea un puente, una conexión personal tan fuerte que podemos sentir lo que el otro siente.  Miras las señales y te das cuenta de que encajan como los engranajes de un reloj suizo en perfecta armonía.  Luego, en un abrir y cerrar de ojos… PUM!!!  Te consigues extrañando y necesitando a alguien que dices no conocer, a alguien que aseguras no te conoce…  Y yo digo.  Quizás no en esta vida…  Pero y que hay de antes?  ¿Qué pasa si todo ese remolino que sientes que te envuelve son los recuerdos borrosos e ilegibles de vidas anteriores? ¿No te has preguntado si es que lo conoces desde antes?

Para mí, esa explosión de AMOR, ese volcán de cariño, ese tsunami de alegría, sólo lo puede producir el hecho de que tu alma reconozca a su alma gemela en alguien más a quien apenas estás conociendo.

Esto, claro…  Es sólo mi opinión.

Muchas gracias por seguirme leyendo y muchas más gracias por sus comentarios. Espero verl@s pronto, mis querid@s lectoræs.

twin souls composition Palabras de Sabiduría:

Tu alma gemela conoce la canción de tu corazón
y puede cantarla
incluso cuando a ti se te haya olvidado la letra

Anónimo (a menos que alguien proteste)

martes, 30 de noviembre de 2010

Miedo al éxito. Miedo a la felicidad.

Apenas la noche del domingo pasado, en conversaciones con una persona súper especial surgió el tema de los miedos.  En particular una especie de terror que se va apoderando de nosotros en algunos aspectos de la vida que resultan absolutamente perjudiciales para nuestra realización personal.

El miedo a éxito.  El miedo a la felicidad.

Pues resulta que es bastante común conseguirnos con la elección entre la comodidad de algo que nos satisface a medias y el riesgo de un cambio que aparentemente nos llevará a una mejor situación.  Es natural sentir temor ante el cambio, el miedo a lo desconocido es la base de la mayoría de los miedos.

He conocido casos en los cuales el riesgo es mínimo y la ganancia promete ser estupenda, pero el miedo ha paralizado a quienes han tenido la oportunidad en sus narices y la han dejado ir por la tranquilidad que representa la “estabilidad” que sienten en el momento.

Mejor malo conocido que bueno por conocer es lo que dice un viejo dicho. ¡Pues que cosa más absurda!  Así, claro que tendremos infinidad de malos momentos.  Nunca preferiré quedarme con algo malo cuando en el mundo hay tantas cosas prometedoras.

Un simple ejemplo.  Mi país.  Lo adoro, de cabo a rabo.  Es una belleza, es una maravilla porque tenemos un pequeño planeta entero aquí.  Nieve, desierto, playas, montañas, selvas, ríos majestuosos y los tan famosos tepuyes.  Nada se compara con esta hermosa tierra, sin embargo está encaminada por muy mal rumbo, lamentablemente sus valores morales actuales no son o que eran en mi niñez y no quiero que mis hijos crezcan en un lugar con 40 muertos cada semana.  Me niego a ser un padre de luto.  ¿Solución?  Mudarme de país apenas esté preparado, que no es dentro de mucho, por cierto.  Con la ayuda de Dios, todo saldrá como lo espero.  Y claro, algun@s dirán: ¡Pero que loco! Irse sin familia, sin nada, a la deriva.  ¡Yo nunca lo haría!  Claro, el miedo es quien habla con semejantes palabras.  Yo no he dicho que me vaya a ir a otro lugar con un taparrabos a pescar en la orilla del mar.  Soy un profesional y sé que con planificación y buena actitud, todo se puede lograr.

Cuando hablamos del ámbito amoroso, en la mayoría de las ocasiones sentimos temor de repetir situaciones que nos han resultado dolorosas.  Hemos confiado y hemos sido traicionad@s.  Hemos amado y hemos sido dejad@s, engañad@s, maltrad@s o, de alguna manera, violentad@s en nombre del amor.  Entonces, de alguna forma, resulta que ¿debemos pensar que “algo malo” pasará porque así son las cosas siempre? ¡PUES NO!

El miedo te pisará si lo dejas El miedo es como un ancla.  Es miedo es un peso inmenso que no te deja mover.  El miedo hace que renuncies a tus sueños.  El miedo hace que te escondas.  El miedo sólo te habla de cosas malas.  El miedo sólo busca aislarte y controlarte.  El miedo no te deja ser libre.  ¡ROMPE CON EL MIEDO! No le hables y no dejes que te hable.  Porque sólo quiere mal para ti.

He escuchado como si fuera una explicación razonable: es que la gente no está acostumbrada a tanto amor.  Válgame.  ¡Que horror! ¡Me quieren demasiado!  Mejor corro, porque esto de tener todo este cariño me es totalmente desconocido.  Yo digo que no.  Yo digo que debemos aceptarlo, debemos disfrutarlo, debemos recibirlo.  Porque siempre somos nosotr@s mism@s quienes nos negamos las mejores cosas de la vida.  Somos nosotr@s quienes nos negamos a conocer a mejores personas.  Nos negamos a tener mejores trabajos.  Nos negamos a conseguir ese amor bonito que hemos buscado durante años, sin éxito con la sola excusa de que nos asusta que nos quieran justo como lo hemos deseado.  Nos negamos a tener éxito en la vida porque solemos conocer y escuchar más de fracasos que de éxitos.  Y está claro por qué.  No se aprende tanto de un éxito como de un fracaso.  Los fracasos nos permiten pulir detalles, reconocer errores, perfeccionar planes y cambiar actitudes.  Pero no porque esos fracasos sean más populares para el aprendizaje, nos tenemos que volver adictos al drama.

Yo pienso que aunque hay que estar preparado para lo peor (o por lo menos tratar), siempre debemos esperar lo mejor.  Yo creo en la buena fe, creo en el buen corazón, creo en que existimos más personas de buen corazón que el contrapuesto.  Yo creo en el amor.  Y aunque he estado muy tentado a despotricar de él y hasta del mismísimo Cupido, hoy en día confío.  Confío ciegamente en mi amor, porque algo tan bueno no puede resultar en nada malo.  Entrego mi amor a brazos abiertos.

Offering a hug Al llegar a la oficina, lo hago con una sonrisa, reparto apretones de manos, palmadas en la espalda y abrazos por doquier.  ¡Y vaya si se siente estupendo!  Es una maravilla.  Es genial ver como alguien que está despidiéndose al final de la tarde se devuelve entre sonrisas y protestas con el único fin de no dejarte con los brazos extendidos.  Es estupendo ver cómo alguien que llega usualmente sin un sólo minuto para compartir más que un rápido “buenos días” se toma 10 o 15 segundos para acercarse y darte un abrazo cálido que le genera una sonrisa.  Y ni hablar de uno de mis mejores amigos.  A él lo saludo con un gran abrazo cada vez que lo veo, y le digo: te quiero mucho, mi amor.  Y, en ocasiones, hasta un beso en la cabeza le doy.  Y no me importa lo que pueda decir el mundo.  Eso crea un ambiente envidiable de sonrisas y buena vibra a mi alrededor que me hace sentir cada día que esa es la manera en la cual se deben hacer las cosas.

Yo digo te quiero, te amo, te adoro.  Lo digo varias veces al día.  Sólo hoy le dije tres o cuatro veces a mi hermana ¡Te amo! mientras terminaba de desenredarme de sus brazos para ir al gimnasio.  Ella me respondió que había ironía en aquellas palabras.  Mi respuesta no se hizo esperar…  La abracé con fuerza y le dije: Nunca.  En esas palabras no hay ni una gota de ironía. Te amo.  Ella sonrío y cuando me dispuse a bajar las escaleras, sólo me abrazó desde la espalda sonriendo y buscando juguetear conmigo hasta que llegué a la planta baja de la casa.

Gracias a esta actitud he conocido gente maravillosa.  Claro, también he conocido gente que sólo me ha enseñado cuán vacía puede estar una persona, cuán triste puede ser la vida de alguien que no busca mejorar su propio ser sino que busca tumbar a los demás para que estén a su nivel.  Sin embargo, el saldo es positivo.  Así que nada de lo que pase me hará voltearme a escuchar al miedo de nuevo.

¡Vamos gente! Confíen un poco.  No digo que se vuelvan “creyones” de tanto creer…  Pero no es tan difícil pensar que nos merecemos la felicidad que tenemos frente a los ojos.

pe0072642 Como las semillas que vuelan del Diente de León, sin miedo, hacia su destino, así debemos nosotr@s volar hasta conseguir el sitio donde nuestro amor germine y crezca libre de cualquier opresión.

Palabras de Sabiduría:

El Ser humano es feliz en la medida en que es consciente de que posee un talento capaz de transformar la mueca de un dolor ajeno en la sonrisa de una alegría

Anónimo (hasta que alguien lo refute)

viernes, 26 de noviembre de 2010

Cacheteado por mis propias palabras

Fixed Heart Anoche fue bastante terrible la hora de dormir…  Ella no salía de mi cabeza.  Su imagen me acosaba en el techo, en el escaparate, en el piso…  hasta debajo la cobija.  Finalmente…  Oculto bajo sábana y cobija, me quedo dormido eventualmente…

Me levanto al oír la voz de mi hermana.  Voy al baño a asearme.  Cepillo de dientes en mano, me miro al espejo y pienso Dude! What’s wrong? You look like shit! (Viejo, ¿Qué pasó? Te ves hecho una mierda).  El espejo sonríe con algo de sorna y me responde directo a la mente Yeah! I feel like shit, so leave me alone! (¡Sí! me siento como mierda, así que déjame en paz).  Termino de asearme sin prestarme más atención.  Me peino un poco…  Termino de vestirme y saliendo, mi hermana de nuevo.  La llevo al colegio.

Camino al trabajo, Tiempo de Cuaimas de nuevo…  El tema:  “El Rechazo”.  Y pienso: Lo que me faltaba.  Miro al cielo y digo Gracias…  con un dejo de cansancio.  Un súbito impulso lleva lágrimas a mis ojos.  A buena vaina…  Ahora si me acomodé yo.  Siento que todo sigue revuelto dentro de mí, pero puedo sentir que tal vez no se trate sólo de mi.  Es ella.  Me pregunto ¿Estará leyendo lo que escribo? Supongo que sí…  La estás cagando, Guácharo.  Me increpo.

Tranca en la autopista, subo por la rampa de Altamira hacia la tranca segura de Plaza Francia, pero me desvío, tomo un atajo…  ¡Sirvió!  Casi no lo creo.  Continúo mi camino, no le presto demasiada atención a nada que no sea la vía o los carros más cercanos a mi.  Sigue Tiempo de Cuaimas, pero lo oigo…  No lo escucho, no me importa escucharlo hoy.  Sólo logra escabullirse una frase a mi cerebro en la tertulia de Vanessa y Noliyú.  Si te rechaza, él se lo pierde. Claro, ellas hablan en términos femeninos siempre…  Y pienso de nuevo ¿Y cuando alguien no se va a querer perder estas maravillas de personas que somos? Ironía.  ¿Qué estás haciendo, Alejandro? La ironía no es tu estilo.  No te dejes.  Sonrío.  Ahora resulta que me regaño más que de costumbre.

Estaciono, camino.  Llego a la oficina. Misma rutina, saco laptop, conecto todo, enciendo.  Otra erupción de lágrimas repentina.  Bien bello, pues.  Ahora voy a ser la Magdalena de la oficina.  Voy al baño, me enjuago la cara, respiro hondo.  Salgo y me avoco a las tareas de hoy.  Va pasando el tiempo y de tanto en tanto, las erupciones llegan.  Unas cuantas lágrimas se cuelan de tanto en tanto.  Franelazo y las seco.  SHIT! Tengo la nariz tapada y ahora moqueando.  Ahora voy a ser el mocoso de la oficina.  Con la cara de pocos amigos que cargo no creo que alguien vaya a decirme nada.  Llega Carolina.  Me da la mano, me abraza y pregunta ¿Cómo estás? Respondo casi inconscientemente Ahí. Pienso que debo desayunar.  Carola, ¿ya comiste?  Me ve con comprensión.  Me excuso diciendo que quedó el otro yogurt en la nevera.  Pero quiero un café, bajamos y terminamos yendo al negocio de las empanadas.  Carolina me reconforta y con su bebé en el vientre, se debe alimentar bien.  Yo invito.  Y además me compro una empanada.  Subimos, comemos, hablamos, nos vamos a trabajar.  Pasadas las 10 de la mañana comienzan a titilar un montón de ventanitas en mi escritorio.  Chats.  una cantidad insólita de gente me pregunta cómo me siento.  Trato de explicarle a cada un@ que en la mayoría de las partes de mi vida, estoy en excelentes condiciones, pero que mi corazón se encuentra en un torbellino de emociones que no sabe manejar.  Eso es lo que me tiene mal.

Tod@s van cediendo a mis explicaciones y algun@s me dicen que nos veamos.  Espero poder reunirme con much@s de ell@s, aunque sea para abrazarl@s y agradecerles.  Cada un@ me hizo sentir que he hecho bien en la vida, puesto que me vieron en un momento duro y prestos vinieron a socorrerme con palabras de ánimo.  Gente desde la guardería, pasando por el colegio y la universidad hasta terminar con una compañera de mi trabajo anterior y una lectora de mi blog que llegó a él por comentarios en Tiempo de Cuaimas.  Tod@s me hablaron y me dieron ánimo.  Vaya si tengo suerte.  Cuento con una cantidad de gente espectacular a mi alrededor que se preocupa genuinamente por mí.  Y resulta que no lo sabía.  Una sonrisa genuina asoma en mi rostro.

Mi cara de agotamiento, sin embargo, habla de como me siento aun en el ámbito sentimental.  Sigo trabajando.  Carolina me espera para almorzar.  Creo que en parte sabe que como me preocupo por el bebé y quiero que coma bien, aunque no tuviera muchos deseos, iré con ella a comer “bien” en el Centro Comercial.  Ella invita.  Hablamos, discutimos (en buenos términos), ella expone puntos, yo también argumento.  Vamos por el café de costumbre.  Yo invito. Y le invito la torta…  El antojo de hoy.  Me habla del bebé.  Sabe que eso me hace feliz.  No me gusta verte así… Me dice eventualmente.  A la oficina de nuevo.  Trabajo.

Aparecen un par de ventanitas de chat más.  Una bella amiga de la universidad me habla, me pide que le explique con un poco más de detalle.  Utiliza una lógica irrefutable y además me dice: Yo estuve en sus zapatos, yo sé lo que es eso.  Dale su espacio.  La última frase me llega al rostro como una cachetada.  ¡Es su espacio! ¡Libertad! vienen los pensamientos a mi cabeza.  Me termina de zarandear como un perol a punta de palabras muy bien organizadas y argumentos que me hacen pensar en mi mismo analizando los problemas de alguien más para ayudarlo.  Vaya, ¡pero es que estoy embrutecido!

Terminamos de hablar y me doy cuenta.  ¡Miedo! ¡Un miedo terrible a perderla! Pero que estupidez, ¡estoy escuchando al miedo!  Otra compañera de trabajo me dice que la puse a llorar como una quinceañera en drogas.  Me carcajeo, no puedo evitarlo.  Sólo a ella se le ocurriría tal cosa.  me manda a escuchar unas canciones que son como puñales.  Pero ya no lo son.  Porque me develaron el problema.  Le prestaba más atención a mi miedo que a mi amor por ella. ya no más.  Comienzo a reír.  Me siento feliz por el vuelco del día.  Pienso en ella y sólo recuerdo los buenos momentos.  Y espero y confío que nuestra conexión le permita sentir lo que yo estoy sintiendo. Si es para ti, si ella es como tú piensas, la indicada…  Vendrá en el momento exacto.  Esas palabras se quedaron dando vuelta en mi cabeza.  Confío en mi amor, confío en su sinceridad y confío en lo que vivo y siento.  No hay más lágrimas.  Hasta mi mamá me llamó y repitió lo mismo...  Dale tiempo… ya vendrá.

Llega la que llora como una quinceañera en drogas.  Me abraza.  Estoy escuchando If it kills me de Jason Mraz.  ¡Guacharito! ¿Estás al borde de la muerte? ¿Qué es esa canción?  Y me río y le digo: No trata de suicidio ni nada por el estilo.  Y es una muy buena canción.  Comenzamos a escuchar canciones de esas como puñales y me dice que la voy a hacer llorar en serio.  Vamos por un café.  Hablamos.  Y me dice que confíe en Dios.  Que Él sabe lo que hace. Y que rece.  Y la quiero por eso.  Hoy Dios me mandó el escuadrón completo de rescate de corazones heridos por el miedo.

Llega a mi cabeza un artículo de hace unas 3 semanas.  El amor es y con eso basta.  Me río de mi mismo y de cómo puedo ignorar mis propias palabras.  Me siento enormemente mejor.  Una frase de ella aparece en mi pantalla.  Sólo confirma lo que pienso.  Está allí, debo confiar, debo dejarla pensar.  Debo mantenerme firme.  Tomo al miedo por la pechera y le digo directo a los ojos: ¿Sabes qué? ¡Jódete! ¡No te quiero volver a ver cerca de mí…  O de ella!  Siento la libertad una vez más.  Me siento dichoso sólo por saber que existe, sólo por saber que existo para ella.  Me siento bien de entregarle el amor que le entrego cada día.  Cada noche en estas letras… hasta que volvamos a la normalidad.  Sé que está preocupada, puedo sentirlo.  Y hoy, aunque me sentía muchísimo mejor y más tranquilo, tenía que dejar salir también esta tranquilidad y derramarla en palabras sobre estas líneas para que, si pasa por aquí, sepa que este amor es real.  Tan real que no dudará nunca más ni de mí, ni de ella, ni de el amor en sí…  Porque el amor es…  No necesita pruebas, está, se siente, y el amor no duele…  Me dolía el miedo y ya lo saqué de nuestro camino.

Hoy, que fue día de acción de gracias, agradecí a Dios por mandarme a tanta gente a decirme cuánto valgo y recalcarme lo mismo.  Si es… Ella vendrá, ella se dará cuenta. No te preocupes.  Hoy le agradecí al Señor por mi familia, mi madre que en un par de frases me adivinó la tristeza y estuvo hablando conmigo.  Mis amig@s, sencillamente espectaculares.  No puedo quejarme, sólo puedo agradecer la suerte tan maravillosa que he tenido.

My heart Y si lees esto, tú a quién aquí sólo llamo ella, a ti te agradezco hacerme sentir tan dichoso, tan capaz de dar amor, tan capaz de hacerte feliz, tan capaz de provocar sonrisas, tan capaz de devorarme al mundo.  Te agradezco la huella que ya estás dejando en mi corazón.

Como Buzz Lightyear!

viernes, 5 de noviembre de 2010

Prosa - La gente que me gusta

Sean una vez más bienvenid@s a este, nuestro espacio de disertación, relajación y pensamientos positivos.  Hoy vuelvo a citar al maravilloso Mario Benedetti.  Y es que uno no se cansa de conseguir espléndidos artículos nacidos de la inspiración de este genial poeta.  En esta ocasión, Benedetti hace un resumen de características maravillosas que le gustan en la gente.  Sin más, los dejo con este excelente escrito.

LA GENTE QUE ME GUSTA

Me gusta la gente que vibra,
que no hay que empujarla,
que no hay que decirle que haga las cosas,
sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.

La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños
se apoderan de su propia realidad.

Me gusta la gente con capacidad
para asumir las consecuencias de sus acciones,
la gente que arriesga lo cierto por lo incierto
para ir detrás de un sueño,
quien se permite huir de los consejos sensatos
dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.

Me gusta la gente que es justa
con su gente y consigo misma,
la gente que agradece el nuevo día,
las cosas buenas que existen en su vida,
que vive cada hora con buen ánimo
dando lo mejor de si,
agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas,
de ofrecer sus manos y ayudar generosamente
sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme
constructivamente y de frente,
pero sin lastimarme ni herirme.
La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
A éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia
de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas nos enseña
a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.

Me gusta la gente que con su energía contagia.

Me gusta la gente sincera y franca,
capaz de oponerse con argumentos razonables
a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente,
que no desfallece cuando
de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio,
la que no se avergüenza en reconocer
que se equivocó o que no sabe algo.
La gente que, al aceptar sus errores,
se esfuerza  genuinamente por no volver a  cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente  que piensa y medita  internamente.
La gente que valora a sus semejantes
no por un estereotipo social ni como lucen.
La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender
que el mayor error del ser humano
es intentar sacarse de la cabeza
aquello que no sale del corazón.
La sensibilidad, el coraje, la solidaridad,
la bondad, el respeto, la tranquilidad,
los valores, la alegría, la humildad,
la Fé, la felicidad, el tacto, la confianza,
la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría,
los sueños, la humildad, el arrepentimiento,
y el amor para los demás y propio
son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa,
me comprometo para lo que sea
por el resto de mi vida,
ya que por tenerlos junto a mi
me doy por bien retribuido.

Mario Benedetti

miércoles, 6 de octubre de 2010

Un amor bonito

¿De nuevo por estos lares?  ¡Que alegría!  Pasen adelante y siéntanse en su casa, pues este espacio es tan de ustedes, mis querid@s lectoræs como lo es mío.  Sólo que sin ustedes, quizás estas palabras no tendrían mucho sentido.

Hoy tengo especial agrado en hablarles de un tema paradójico, simple y complejo, sublime y mundano, lleno de gozo y de sufrimiento.  Hoy quiero hablarles un poco acerca del amor.

Caminar juntos Desde hace días he tenido conversaciones donde el tema se vuelve recurrente.  El fracaso de las parejas es inminente en la misma medida en la que sienten que su amor no es ese amor bonito que tanto habían soñado.  Cada día es un reto en cuánto a amor se refiere.

Para los que estam@s sol@s, la disyuntiva de buscar o esperar se presenta constantemente, caminando frente a nosotros, sentad@ en la mesa de al lado mientras comemos y hasta cuando algún(a) amig@ nos presenta a alguien que nos parece atractiv@.

Para quienes tienen su pareja, mantener el status quo amoroso, ese nivel de felicidad necesario para sentirse correspondido y apreciado, resulta ser todo un reto, una lucha constante contra la rutina, el tiempo, el hastío y los factores externos.

gwc132043 Hace poco, hablando con alguien, me comentó cuan decepcionada estaba de su pareja, porque las cosas habían cambiado enormemente y se sentía abandonada.  Se quejaba del largo tiempo que llevaba sin compartir tiempo con el objeto de su afecto y esto le molestaba, pero más aun, la entristecía.

Otra persona me decía con un aire de cansancio que lo que necesitaba era un amor bonito que la hiciera reír.

maku080031 En general pienso que todos apuntamos a lo mismo.  Buscamos compañía.  Sea donde sea que vivamos, en grandes urbes o pequeños pueblos, siempre buscamos compañía.  En particular, con la vida a toda velocidad de la ciudad, hay poco tiempo para las relaciones humanas y tendemos, por eso, a buscar ansiosamente una señal de cariño, lo cual casi indefectiblemente se torna en un fracaso amoroso y a partir de ese momento comenzamos a instalar murallas para alejar a todas aquellas personas que nos puedan lastimar.  Nos encerramos y dejamos afuera a todos…  A los malos…  Y a los buenos.

A22B5X Entonces, ¿cuál es la solución? ¿Intentar petrificar nuestro corazón y renunciar al amor? Renunciar a aquello que nos hace humanos, a eso que nos impulsa a hacer cosas inimaginables, a aquello que une cuerpo y alma en una sola cosa…  No me parece una gran solución, de hecho me parece más un problema.

dp1776447 Creo que la primera solución es la amistad.  Cuando conozcas a alguien, por el amor de Dios (y también por el tuyo), no l@ veas con el analizador de prospectos para pareja.  Cuando vamos en busca de ese alguien especial, minimizamos los defectos, maximizamos las virtudes y solemos terminar por ver a alguien distinto a quien es esa persona en realidad.  Conozcamos, hablemos, compartamos ideas, gustos, momentos, veamos si podemos ser amigos.  Después de lograr eso, lo demás va a ser cuesta abajo.

culs071250 Un amor bonito es, para mí, ese amor que es tu refugio, es esa persona que te lee los movimientos, los pensamientos, las miradas.  Es esa persona que te resulta familiar, son las piernas o el pecho donde recuestas tu cabeza para que te acaricien o simplemente para descansar.  Es esa persona que esperas ver cada mañana cuando te levantes y cada noche antes de acostarte.  Es quien pinta sonrisas en tu rostro tan sólo con un pensamiento.

Hoy espero que tengan ya su amor bonito, y si no lo tienen, no desesperen.  Hay alguien por allí esperando el momento exacto para tropezarse con ustedes y crear magia.

Palabras de Sabiduría:

El tiempo es…
demasiado lento para aquellos que esperan,
demasiado rápido para aquellos que temen,
demasiado largo para aquellos que sufren,
demasiado corto para aquellos que celebran,
pero para aquellos que aman… el tiempo es eterno.

Henry Van Dyke

lunes, 28 de junio de 2010

Cuestión de actitud

En tan sólo unos días, mis querid@s amig@s, muchas cosas se dieron vuelta en mi vida.  Algunas me resultaron cómodas, otras no tanto.  Es increíble cómo con el pasar de los años abrimos cada vez más los ojos a un mundo que creíamos conocer y que hoy en día sabemos absolutamente desconocido.  La fascinación por entender nuevos conceptos, la sorpresa de un par de palabras, una mirada o una sonrisa que rompen todos nuestros esquemas.  Tan sólo una frase, más inesperada que cualquier circunstancia convierte la vida en un mundo entero de sorpresas.

Voy a tratar de explicarme con un poco más de detenimiento.  Desde hace aproximadamente un mes, mi vida se ha visto bombardeada por acciones foráneas que me han hecho sentarme (no literalmente) a pensar acerca de ellas y de la actitud que yo mismo debería tomar ante dichas situaciones.

La primera fue un jefe indirecto con manías de dictador y actitud de jardín de infancia.  El resultado de una discusión entre él y…   bueno…  él mismo, dado que yo no participé, fue mi despido injustificado ocultado incluso a mi jefe directo.  Al principio la persona designada para tal cosa, dado que el autor intelectual del hecho no esperó a verme la cara para hacerlo directamente, estuvo tratando de justificarlo con ciertas razones que fueron una tras otra rebatidas con argumentos y hechos sólidos y comprobables.  Poco tiempo después sólo bastó una frase para entenderlo todo con extrema claridad: “la orden vino de arriba”.  Para quienes no hayan pasado por un ambiente laboral escalonado, dicha oración significa que alguno más alto en la pirámide empresarial dio la orden directa y no queda, para quienes se doblegan, otra cosa sino acatarla.  Impotencia, desolación, tristeza, rabia…  Tantas cosas se agolparon en mi pecho, que muy mal podría describirlas aquí en tan sólo unas palabras.  Alrededor de una hora después me encontraba caminando, alejándome con paso poco decidido del sitio que durante casi un año había sido un excelente lugar para pasar el tiempo, porque realmente disfrutaba lo que hacía.  Amaba mi trabajo en ese lugar, me agradaban mis compañer@s y llevaba lo que podría llamarse una vida cómoda y tranquila disfrutando de la mayor parte de los momentos vividos allí.  De pronto, recordé el crucifijo que siempre (o casi siempre) llevo conmigo, lo toqué, miré al cielo y pensé:  Señor, tú sabes lo que haces y cómo lo haces, sé que si me estás sacando de aquí es porque me tienes algo mejor, confío en tí”.

Como la lluvia que se lleva el sucio de las calles y limpia muchísimas cosas, la desazón, la tristeza, el desasosiego y la rabia fueron desapareciendo conforme mi paso al caminar cobraba más y más fuerza, me sentía más calmado y hasta uno que otra sonrisa se asomaban en mi rostro al darme cuenta de lo absurdo de la situación.  Cuestión de actitud.

Por otro lado, resultó que mientras caminaba a tomar el subterráneo para dirigirme a mi trabajo me conseguí con una vieja compañera de la escuela (y ojo, no digo que ella sea vieja, sino que nos conocemos hace bastante tiempo).  Siempre cuestioné y fui muy crítico con las amistades de entonces, por varias razones.  Yo no era, precisamente popular, ni mucho menos de los más apreciados, en las dinámicas de grupo siempre salía con las tablas en la cabeza, pero no me molestaba; yo andaba pendiente de otras cosas, la rumbita, fumar y beber hasta quedar inconsciente no era mi fuerte.  Lo hermoso del encuentro fue ver cómo la expresión en el rostro de la chica cambió de una expresión seria mientras caminaba a una amplia sonrisa al reconocer detrás de mi rápido andar y mi cara de pocos amigos (defensa natural en la calle) a ese antiguo compañero con el que compartiera varios años en un espectacular colegio que nos enseñara algunas de las mejores cosas que sabemos.  Su genuina alegría me llenó de felicidad y no pude sino abrazarla y saludarla con el mismo cariño que ella me profesaba.  Más aun, su última frase fue la que más me llenó.  “Es bueno verte”.  Incluso me comentó que hasta ha leído parte de esta bitácora.  Lo cual, desde luego, me agradó muchísimo.  Cada día descubro que mis palabras no son sólo letras que se pierden en la inmensidad de la red.

Por último, pero para nada menos importante, está la pérdida de una de las personas que me adoptara como otro hijo universitario en su casa cada vez que se me ocurría caerles por allá según los planes de uno de sus hijos.  El Sr. Daniel, padre de Oscuridad, quien hoy en día es como mi hermano, nos dejó durante un rato, porque al final, todos vamos a tratar de alcanzarlo en algún momento.  Desde este rincón sólo puedo decir que me sumo al dolor de su desaparición física, pero me sumo igualmente a la celebración de quien se sabe estará o bien iniciando un nuevo camino con muchas lecciones aprendidas o bien en un lugar de placidez, calma y felicidad.  Buen viaje, Sr. Daniel, porque para quien fuera siempre un apoyo y pilar fundamental de su familia, una espléndida y gran familia, no puede haber otro destino que algo particularmente bueno y sumamente feliz.

Esta despedida me hizo ver a gente que tenía años sin ver, me hizo ver reconciliaciones, abrazos, lágrimas y sonrisas.  Esta despedida, como todas las demás, me hizo pensar en lo importante que es ser feliz y compartir la felicidad con los demás mientras tengamos tiempo.

Me desconecto un par de días, mis muy adorad@s lectoræs, recordándoles entonces que no hay otra cosa tan segura como el hecho de que nos tendremos que despedir en algún momento, no sabemos si por poco o mucho tiempo, pero lo importante es que cuando lo hagamos, por nuestra elección o por elección de la vida, lo hagamos en buenos términos y siempre con un abrazo y una sonrisa, aunque las lágrimas empañen nuestras miradas.

Palabras de Sabiduría:

Si nuestra amistad depende de cosas como el espacio y el tiempo,
entonces, cuando por fin superemos el espacio y el tiempo,
habremos destruido nuestra propia hermandad

Richard Bach – Juan Salvador Gaviota

lunes, 17 de mayo de 2010

Me asusta que me quieras

Broken Heart Glass Hola de nuevo, mis querid@s lectoræs.  Vaya si este tema me ha resultado interesante en diversas conversaciones.  Es increíble como los seres humanos asociamos y comparamos situaciones, hechos y circunstancias que nada tienen que ver las unas con las otras, sólo para tratar de protegernos de un ataque amoroso.  Y por ataque no me refiero a agresión alguna, sino a una persona que pretenda acercarse a nosotr@s y darnos un tanto de cariño.  Buscamos excusas, comparamos, analizamos, suponemos y nos negamos a ser heridos nuevamente por un prospecto de amigo, pareja o lo que sea.

InsultingNo nos extraña para nada que alguien de mal humor salga y nos arroje un insulto a la cara, que trate de descalificarnos de más de una manera o que arroje maldiciones y palabras agresivas con el único fin de sacar la rabia que lleva adentro – la cual, probablemente, no la hayamos ocasionado nosotros.  Sin embargo, el caso contrario no nos resulta normal.  Que alguien se acerque y tenga amabilidad con nosotros nos resulta, no sólo extraño, sino además llega a ser sospechoso.  Dispara las alarmas y se levantan las defensas emocionales.

Offering a hug ¿Estamos tan acostumbrados a la violencia que una muestra de cariño nos parece una trampa mortal?  ¿Por qué debemos negarnos a recibir un gesto amoroso? Incluso podría ir más allá, ¿por qué huir despavoridos cuando alguien se nos acerca con los brazos abiertos a brindarnos un abrazo?

Hidden dagger Las respuestas para las preguntas anteriores parecen estar justificadas por los fracasos en las relaciones interpersonales.  En ocasiones confiamos, nos abrimos ante alguien, tumbamos las murallas y lo que recibimos es un despiadado ataque que nos deja emocionalmente golpeados y, en general, temerosos de abrir nuevamente las puertas de nuestro corazón.  Sentimos un dolor inmenso al percibir acciones y/o palabras como una traición evidente.Fortress   De allí viene el sufrimiento en el cual nos ahogamos durante más tiempo del que deberíamos.  Y pensamos que nunca más volveremos a querer y que nadie nos querrá como esa persona nos quiso.  Sin embargo, mirando por el retrovisor de nuestra vida seguramente podremos identificar un par de situaciones similares si no es que iguales a la que nos llena de profunda pena.

Hug always ¿Y qué pasó luego?  Lo mismo de siempre, que un día decidimos confiar.  Y algunas veces salió bien y, otras, salió mal.  Porque no todos estamos hechos para relacionarnos con todos.  Y, en mi opinión, ver las relaciones humanas como un ejercicio de ensayo y error es lo mejor que podemos hacer.  Si nos acostumbramos a tener pocas expectativas de una relación (de amistad, de pareja, sexual o de cualquier tipo, de no funcionar, la desilusión será menor.  Pero prepararse, no teniendo expectativas demasiado altas no significa bajo ningún concepto dejar de tener ilusiones o dejar de confiar en el hecho de que hay muchas personas en algún sitio esperando a tropezarse con nosotros para compartir su felicidad y la nuestra.  Están en nuestro camino, es así.  Pero de nosotros depende abrir las puertas o aislarnos en una fortaleza inexpugnable.

My heart Yo he propuesto en este blog, usar las palabras de manera amorosa.  Abrazar, acariciar y besar con las palabras.  No hay cosa más maravillosa que poder decir libremente TE QUIERO o TE AMO cualquiera que sea el caso.  Porque a la hora de una rabieta sí se sueltan los insultos a diestra y siniestra, pero cuando alguien nos enternece, rara vez expresamos ese sentimiento a través de palabras hermosas.  ¿Es que acaso es tan difícil decir estas palabras?  ¿Es tan horrible aceptar que alguien inspira un sentimiento bonito en nosotros?  Quizás lo que pasa es que tenemos miedo a que la otra persona se espante, como suele ocurrir.  Quizás es que lo decimos por las razones equivocadas, esperando que nos respondan de la misma forma.

Cuando yo digo un te quiero lo digo expresando lo que siento, no esperando a que la otra persona me responda un yo también.  Porque a estas alturas estoy claro en que todos somos diferentes y no sólo no expresamos nuestro cariño de la misma forma, sino que además muchos acostumbran a reprimirse por pánico al ridículo o a los juicios de foráneos.  Por lo tanto, mi propuesta es que no esperen ningún tipo de respuesta o feedback.  Si lo sienten, díganlo con naturalidad.  Así como expresan que tienen hambre o sueño o flojera o alegría.  Si lo sienten, todo lo que tienen que hacer es aceptarlo y decirlo con naturalidad.

Fixed Heart Cuando vayan a insultar, golpear o violentar de alguna forma a alguien; piensen un momento en lo que se siente, respiren hondo y prosigan su camino de ser posible.  Ahora, si lo que van es a abrazar a alguien, no lo dejen para luego, llámenl@, búsquenl@, abrácenl@ y acarícienl@ con esas palabras tan dulces que suenan así: ¡Te Quiero Mucho!

Palabras de Sabiduría:

Si te veo y una sonrisa nace en mis labios,
si contigo las horas se van en un parpadeo,
si a tu lado puedo ser yo,
sin máscaras ni disfraces
es sencillamente porque te quiero,
es que te reconozco en mí,
es que veo tu propia alegría
reflejada y aumentada en la mía.

Jesus Alejandro “Silvarion” Sánchez

lunes, 29 de marzo de 2010

Adictos al drama

He notado conscientemente que el ser humano suele ser adicto al dolor, al drama, al sufrimiento y a cualquier cosa que lo haga sentir mal.  Entiendo que lo que cuesta conseguir suele ser más apreciado, pero no exageremos la nota creyendo que las novelas rosas son la vida misma y que sin sufrimiento no hay nada que valga la pena.

He escuchado afirmaciones como:

Si el amor no duele, no es amor.

Habrase visto cosa más absurda!  ¿Cómo que si el amor no duele no es amor?  ¿Entonces hay que vivir sufriendo para ser feliz?  ¡Pero a quién se le ocurre semejante estupidez!  Si viniéramos al mundo a sufrir, no tendríamos ninguna razón jamás para reír.  Sin embargo resulta que si uno le pregunta a la gente qué es lo que quiere en la vida, la mayoría responderá después de unas cuantas vueltas y desvíos, que quiere ser feliz…  Aunque no tengan idea de lo que eso significa.

Por alguna razón, en términos de pareja, el público general asume que si en una pareja no hay discusiones, desencuentros y/o alguna forma de incompatibilidad que genere malestar, entonces es una pareja disfuncional.  Más aún, salen y tratan de convencerte de que si amas a alguien, sacrificas lo que sea por esa persona.  Para mí, eso es un error garrafal.  Amar no implica sacrificar.  Si sacrificas, pierdes algo, y el amor es ganar-ganar para todos los implicados.

Si vamos al caso amor-amistad, nadie espera que sacrifiques nada por tu mejor amigo.  Y hay que ver que el amor que se siente por el (la) mejor amig@ es, sin duda, de los más grandes.  Sin embargo, para nadie es un factor decisivo para continuar esa amistad el hecho de que cada parte sacrifique algo en pos de la relación.  Cuando vas a ayudar/apoyar/acompañar/compartir con un(a) amig@, lo haces porque quieres, no existe ningún otro motivo.  Sientes la necesidad de hacerlo y lo haces.

Por otro lado, es un hecho que cuando de amor-pareja se habla, cada una de las partes espera que el otro sacrifique partes de su vida en función de la relación, lo cual, desde mi punto de vista muy particular, es absolutamente incorrecto. No deberíamos pensar en inducir al otro a sacrificar personas, actitudes o costumbres…  Lo más apropiado en función del amor es compartir tales cosas con el ser amado.  Y si no nos gusta, pues dejarle su espacio para que lo haga sol@; después de todo, siguen siendo individuos, entes separados que buscan la felicidad tomados de la mano.

En la vida, el sufrimiento es generado por uno mismo y no por lo que hagan los demás.  En nuestras manos está el tiempo de luto que queramos pasar por las cosas que, indiscutiblemente, nos causan dolor.  Estar en una relación en la cual no nos sentimos bien, deja de ser un esfuerzo consciente para convertirse en un sacrifico.

Y claro que escucharé razones tales como: “Yo me metí en esta relación pensando que era para toda la vida”. Y comparto tal visión.  El amor te hace soñar, te hace caminar en las nubes y te muestra cuan hermoso puede ser el mundo.  Pero cuando todo aquello comienza a verse velado por cosas que ocasionan mal humor, malestar o simplemente ya los engranajes no están funcionando bien; es el momento de hacer una revisión.  Tratar de reparar lo que esté dañado o, de ser irreparable, dejar que cada quien tome su rumbo y consiga con quien engranarse y ser feliz.

Mi primera opción es negociar, claro.  Buscar resolver.  Pero si no sucede…  Entonces hay que extender una vez más las alas y ¡volar!

No tiene ningún sentido engancharse en una relación en la cual, la otra persona resulta un lastre o incluso nosotros mismos evitamos que esa persona saque lo mejor de sí.  No se debe sufrir por amor.  Se debe amar por amor, y ser feliz simplemente por tal cosa.

El drama es algo que se creó con el fin de hacernos ver que el mundo puede ser peor, no con el fin de hacer al mundo peor.  No se metan en una novela y padezcan cual protagonista de melodrama (ser acusadas de algo que no hicieron, perder la vista, ser atropelladas por su príncipe azul, ser dejadas en la calle cuando en realidad son dueñas de un imperio multimillonario aunque nadie lo sabe…) porque no hay necesidad.  Sólo apunten a la felicidad y vayan con ese rumbo por la vida.  Con eso basta para no ser unos sufridores dramáticos perennes.

Palabras de Sabiduría:

Si amar te provoca sufrimiento,
no deberías perder tu tiempo.

Anónimo (hasta que alguien chille)

lunes, 8 de marzo de 2010

Para mi, la vida es un juego… ¿o no?

La semana pasada una buena amiga me comentó que había conseguido un par de buenos escritos que le parecía debía compartir conmigo, porque de alguna manera me identificaba con ellos y le parecieron muy buenos.  Muchísimas gracias, Vane Cobis.

Nos conocemos desde hace tiempo, de vista…  Pero hace apenas un par de meses que compartimos ideas y hablamos de cosas más profundas que el clima, las cervecitas o las pendejadas que se suelen conversarse en las reuniones sociales comunes…  Es increíble cómo en poco tiempo puedes sentirte bien hablando con una persona, confiando y reconociendo la confianza que te tiene el otro por lo que habla y cómo lo habla contigo.

Después de Googlear (dícese de buscar algo en Google) efectivamente hallé que el escrito es del Dr. Camilo Cruz,quién usa la metáfora del juego (en términos deportivos) para compararlo con la vida.  Lo qué él dice va así:

Ahora bien, sí la vida es un juego… éstas son las reglas:

  1. El día de hoy no es un entrenamiento…  Es la final del campeonato. Tenemos que vivir cada día a plenitud, no como si fuera una práctica de calentamiento, un entrenamiento más, o un juego sin importancia. Este día, estas 24 horas que tienes frente a ti son la final del campeonato y tienes que jugarlas dando el 100%. Y cuando te vayas a dormir, tienes que estas dispuesto a levantarte mañana a hacer exactamente lo mismo.
  2. En el juego de la vida no hay observadores, solo participantes. El juego de la vida no se puede mirar desde las graderías, la única manera de experimentarlo es saltando al campo de juego. No es suficiente participar, tienes que estar totalmente comprometido. Y hay una enorme diferencia entre participación y compromiso.
  3. En el juego de la vida no hay errores, sólo lecciones. Las caídas, fracasos y contrariedades traen consigo una lección, y estas lecciones se te seguirán presentando de una u otra manera hasta que decidas aprenderlas.
  4. El exceso de análisis, produce parálisis. La acción es clave. Los triunfadores aprenden a jugar jugando. El empezar es más de la mitad de camino.

Creo que la metáfora es sencilla, simple y aleccionadora.  Disfruten de su día y den lo mejor de ustedes mism@s cada vez que hagan algo.

Palabras de Sabiduría:

La vida es como dibujar sin borrador…

Así que no afinques mucho!

Tomado de http://escapespot.blogspot.com/

 

  • NOTA: Día internacional de la mujer

Como nota al margen, quisiera felicitar a todas las mujeres, especialmente las maravillosas damas que han rodeado mi vida y que han formado parte de los hechos que me han guiado a ser quien soy.  Mi madre, siempre atenta y preocupada, mis hermanas que he comenzado a disfrutar después de tanto tiempo, mis 2 R’s que me enseñaron lo que es tener mi propia familia, las demás mujeres de mi familia y mis amigas, que han escuchado mis cuentos y me han confiado los suyos…  Felicidades y que el mundo sea para ustedes cada vez un mejor lugar…  Que la felicidad llene sus vidas y que nunca falte respeto y amor para y desde ustedes.

Finalmente, para las mujeres de mi vida que ya no están…  Tía Marta, Rebeca, Tía Fiore, Aitita (la abuelita de Gorka), Mamá Flor, Tía Estela, Abuela Ana y algunas otras…  Sé que Dios las lleva ahora de la mano donde quiera que estén…  Disfruten viendo hacia acá y dándose cuenta de cuánto las recordamos por todo lo que significaron en nuestras vidas!

jueves, 4 de marzo de 2010

Niños… ¡Que maravilla!

Hace apenas unos días, mis mejores amigos fueron a mi casa porque un par de ellos querían cambiar el reproductor del carro y a cuenta de que soy “todero” (dícese de la persona que hace de todo) me dijeron que lo hiciera…  O mejor dicho, me ofrecí a hacerlo yo para que no tuvieran que pagar por ese trabajo, relativamente sencillo.

El hecho es que mi sobrino (el hijo de dos de ell@s) también estaba en el combo de la visita y pues el chamo a veces se pone un poco malcriado, como buen niño de apenas 4 años y que despega menos de un metro del piso.

Pues por la negativa a hacer algo que él quería, fue y se agarró de una reja en una ventana, y cuando fui a agarrarlo para darle un abrazo y lo cargué, se lastimó con la reja…  :-S  Nada bien.

Por supuesto, rompió en llanto, en parte por el dolor y supongo en parte por no haber podido hacer lo que quería.  El punto es que tratamos de consolarlo…  Pero como no hay mejor cosa que una madre y un padre para consolarlo a uno cuando algo así pasa, pues me retiré a seguir con el trabajo que tenía entre manos.

De pronto entre amapuche y amapuche (léase amapuche como abrazos, arrumacos y cariños), en brazos de su mamá, su papá le dijo que si no le daba un besito, se lo iba a comer…  Y por supuesto el chamo comenzó a ocultarse entre los brazos de su mami…  De pronto se bajó y comenzó a correr riéndose, gritando “mamá, mamá…  sálvame…  ¡me come!”.

Tal cosa me tranquilizó mucho, pues eso significaba que ya el dolor había pasado y entrábamos felizmente en el terreno de los juegos de nuevo.  Es sentir ese alivio de saber que todo está bien.  Eso que sólo los niños pueden hacer dentro de toda su inocencia.

Pero de pronto, entre los jugueteos y los sonidos habituales de un padre correteando al hijo entre risas y el niño escondiéndose detrás de la mamá (que está incluida en el alboroto aunque no quiera), un grito me sacó completamente de la concentración que me hacía escuchar todo como si fuera muy lejos y lo puso de nuevo en primer plano. “¡Tío! ¡Tío! ¡ayúdame!”

Cuando escuché eso…  Pues algo se sacudió dentro de mí…  Adoro a ese enano, pero saber que aunque fuera un juego, me buscaba pidiendo auxilio fue algo tan grande y maravilloso...  Es sentirse no sólo querido, sino además necesitado…  Por nada más y nada menos que un niño…  En su necesidad no hay malicia, no hay segundas intenciones, no hay interés…  Sólo hay la búsqueda de alguien que él siente que lo puede proteger.  Sí.  Después de ese momento, se abrieron nuevos puntos de vista para mí…

Palabras de Sabiduría:

Todo adulto necesita un niño a quién enseñar, en esa forma aprenden los mayores

Anónimo (hasta que alguien chille)

miércoles, 20 de enero de 2010

1 año más y apenas estoy naciendo…

Mañana cumplo un año más de estar transitando por este planeta.  Con frecuencia, aunque no demasiada,  me pregunto si he hecho las cosas bien.  Y cuando echo miradas a mi pasado, me parece que no ha sido tiempo perdido.  Quizás pude haber sacado mejor provecho de días, semanas y hasta meses…  Pero cada una de mis decisiones, cada una de las circunstancias que se han presentado en mi vida y cada uno de los movimientos que he realizado me han traído hasta donde estoy.  Y estoy, según lo veo, con un balance positivo en cuánto a cómo me siento, pues en general me siento bien.

Puedo decir, con un orgullo más allá de lo común, que tengo amigos con quienes tengo un lazo de casi la totalidad de mi vida.  Otros que no tienen tanto tiempo, pero que cuentan con tanta calidad que valen por todos los años que llevo respirando.

Puedo decir que tengo unos padres que se preocupan por mí como si aún tuviera la décima parte de la edad que tengo y unas hermanas que, a pesar de los contratiempos y las dificultades, me aman tanto como yo a ellas.  Primos, primas, tíos, tías, abuelas y muchos familiares que me estiman, me respetan y me recuerdan aunque no me hayan visto en años.

Todo lo anterior sólo me hace pensar que hasta el sol de hoy he vivido mi vida, no sólo he dejado que pase a mi alrededor.  He respirado profundamente aire puro, he conocido sitios especialmente hermosos.  He vivido amores y desilusiones, sueños y desengaños.  He peleado, he detenido peleas.  He sido flaco, no tan flaco y hasta rellenito. He sonreído, reído a carcajadas, llorado, me he desesperado, he tenido calma en momentos críticos, he disparado armas de fuego y limpiado y atendido heridas menores.  He dormido con tan sólo el cielo sobre mi cabeza.

He hecho el amor sintiendo lo sublime de cada respiro, lo mágico de cada roce de piel y la relajación, la paz, la calma y el amor mismo inundando cada parte de mí después de hacerlo.  He tenido sexo ocasional y he sentido su satisfacción, puramente física; he conocido su virtud y su flaqueza, he sentido su pasión desbordada en un momento y su vacío segundos después.

He sido cautivado por ojos halógenos y no tanto, miradas profundas, sonrisas espontáneas y abrazos tiernos.  He jugado cuanta cosa se me ha atravesado y he compartido incluso con sobrinos que no lo son de sangre, pero como si lo fueran.

Me han llamado Jesús, Alejandro, la combinación de ambos, Guácharo, Silvarion, ángel, cretino, papá (aunque implícitamente) y algunas otras cosas…  Así que estoy convencido de haber pasado y haber dejado huella en la vida de muchas personas.  En algunas definitivamente mejor que en otras, pero ni modo.  Soy un ser humano y como tal, puedo equivocarme.  Lo importante es que recapacite y trate de enmendar mis errores cuando los reconozco.

En fin, ha sido una vida llena de experiencias, buenas y malas, pero todas impregnadas de lecciones que aprender…  Y lo mejor del asunto es que siento que me falta aun tanto por vivir, que me parece que recién estoy naciendo al mundo…

En apenas unas horas inicia de nuevo un ciclo de 1 año más.

Palabras de sabiduría:

Daría todo lo que sé por la mitad de lo que ignoro.

René Descartes

P.D.:  ¡¡¡Feliz cumpleaños Oscuridad!!!

lunes, 21 de diciembre de 2009

Navidad

Estas fechas, momentos en los que parece que todo el mundo se une en un gran regocijo, unos porque celebran el año nuevo antes que otros, otros porque celebramos la venida de Jesús a la Tierra y los demás por el simple hecho de celebrar.

Para much@s los últimos tiempos han sido turbulentos, hemos tenido cambios radicales en la vida.  Se nos han ido seres queridos, hemos perdido contacto con algunas personas y retomado el mismo con otras.

El caso es que la época de la Navidad se presta a muchas reflexiones porque sentimos que se va un año más…  Que hay páginas que pasar, ciclos que cerrar y promesas que hacernos para un nuevo comienzo que se acerca.

En particular, en esta Navidad, la nostalgia me alcanza y parece no querer quitarse de mis hombros, aunque durante largos momentos se me olvida que está allí no hay forma de bajarla…  Tantas cosas cambiaron abruptamente, tantas cosas que eran dejaron de ser…  Y ahora, a partir de ahora, la Navidad para mi es algo distinto.

Sin embargo, considerando mis planes para el futuro, he decidido que voy a aprovechar cada momento, no sólo de estas navidades, sino cada día que me quede cerca de mi gente amada para decirles cuánto los quiero y demostrárselos lo mejor que pueda.

Quizás eso me faltó en otra ocasión, pero lo reconozco y estoy dispuesto a corregirlo.  No estoy diciendo que vaya a demostrarlo como los demás lo demuestra, pero sí digo que voy a tratar de hacer que todas y cada una de las personas que aprecio se enteren de que así es…

Así que desde aquí les mando a tod@s y cada un@ de ustedes un abrazo tan caluroso como sea posible, un beso y mis mejores deseos de que a partir de hoy su vida se llene de felicidad y cada día sea mejor que el anterior y peor que el siguiente.  ¡Que todas sus vidas se llenen de gracia, dicha y millones de bendiciones!

Menciones especiales (no van en orden de importancia, sino como se me venían a la mente)

Mamá y Papá: por haber estado allí, por haberse equivocado y tener la disposición de aprender y convertirse en mejores padres y mejores personas.

Bárbara y Mónica: por darme tanto cariño en los últimos días…  ¡Recuperemos el tiempo perdido!  Que nunca es tarde cuando se tienen ganas de mejorar.

Mis tres R: gracias por haber entrado en mi vida, por haberme enseñado a ser mejor, por haberme mostrado tantas cosas nuevas de la vida, tantas perspectivas y visiones, gracias por el amor y todos los buenos momentos…  Gracias por los problemas y por enseñarme a enfrentarme a ellos…  Gracias por existir y haber compartido parte de sus vidas conmigo.  Extensivo a mi sobrina y a mi ex-cuñada.  Gracias por hacerme parte de algo tan bonito como esa familia.  Espero que en el futuro, las cosas mejoren para tod@s y veamos juntos que la forma en que las cosas pasan suelen ser para mejor.  ¡Bendiciones!

Mis amigos: muy en especial Darkness, Thriel, Soronthar y Ione por ser otra familia, por tan buenos momentos y por tenerme en mente cada vez que tienen oportunidad.  Gracias por darle un sentido cada vez mayor a la palabra “amistad”.  Grace, Daniel, Claudia por tantos años de hermandad.  Jenny, Josy, Meche, Javier, O3, JedyLady, Rod “minime” y demás allegados…  Gracias por su apoyo, amor, palabras, abrazos y palmadas en la espalda.  Charlie y Dash, Toño, Gino, Fran, Jose, Joe y Greisy, Jacky y Nacho, Fer…   etc…  Los que no están explícitamente mencionados, por favor no se molesten…  También están en mi corazón y les agradezco por cada buena palabra que me hayan dedicado y la confianza que me han tenido.

Casi para terminar a Antonio, Wil y Tina entre otros que creyeron y creen en mi.  Gracias por su confianza, apoyo y amistad.

Y por último pero no menos importante…  Gracias a ustedes mis querid@s lectoræs, porque cada visita que realizan a este blog me anima a escribir nuevamente.  ¡Felicidad, salud y prosperidad para tod@s!