jueves, 31 de marzo de 2011

El Equipo Hoyt – ¡Tú Sí Puedes!

En mi vida he visto cosas increíbles. He presenciado actos asombrosos.  Me he maravillado ante la perfección de la naturaleza.  Me he sentido como un grano de arena ante la inmensidad del mar.  En términos simples…  He visto mucho y, sin embargo, ha sido mucho menos de lo que quisiera haber visto.

Un día llegó esté video a mis ojos y mis oídos.  Las imágenes son sencillamente indescriptibles.  Y la música, un canción llamada My Redeemer Lives interpretada por Nicole Mullen es el añadido perfecto para que esto sea un coctel de conmoción para quien quiera que lo vea.

Team Hoyt 70sEs la historia de un padre excepcional y un hijo que fue más allá de los límites de su cuerpo para comunicarse.  Sus padres tuvieron fe en él, le enseñaron el alfabeto y a leer, pero no sabían si su hijo entendía todo.  Buscaron ayuda y un grupo de ingenieros se presentaron.  Los ingenieros querían saber si Rick se podía comunicar, así que le contaron un chiste.  ¡El joven simplemente se rió cuan fuerte pudo!  Los padres reunieron 5000 dólares para que los ingenieros pudieran construir una computadora que captara los movimientos de la cabeza de Rick y le permitiera escribir.  Hablamos de la década de los 70.

Team-HoytApenas la computadora estuvo funcionando, todos esperaban que el chico escribiera un “Hola papá” o algo por el estilo, pero resulta que escribió nada más y nada menos que “¡Vamos Bruins!”, un mensaje aupando al equipo local de Hockey.

Un día, el hijo se enteró de que harían una competencia como un evento de caridad para un compañero de clases lesionado y le preguntó a su padre si quería hacer equipo con él.  El padre contestó que sí.  Pero más allá de la simple respuesta, el padre sabía que esa competencia significaba mucho para su hijo, así que se prepararon y fueron.  ¡Terminaron el maratón!  Tarde, pero no de últimos.

Team Hoyt runningEsa primera victoria motivó al chico a querer ir más allá y una vez más le preguntó al padre si querría hacer un equipo con él en otra competencia. Una vez más, la respuesta fue un sí.

Team Hoyt IRONMANEsto se repitió varias veces.  Finalmente el muchacho quiso ir al IRONMAN, nada más y nada menos que una competencia que exige que cada competidor esté en excelentes condiciones físicas.  Muchos de los que van, sin limitaciones físicas, ni siquiera terminan el reto.

El padre, Dick Hoyt siempre participaba en los IRONMAN y su sueño era, cuando nació hijo, poder participar con él.  ¡Esta era su oportunidad! La respuesta fue un determinante sí.

Team Hoyt CiclyingL@s invito, mis muy querid@s lectoræs a verlo con el corazón en una mano y un pañuelo, o quizás sea mejor un paño, en la otra y a abrir sus mente a la capacidad que tenemos como seres humanos de superarnos en nombre del amor.

El amor asombroso de un padre

Historias como la del Equipo Hoyt, Nick Vujicic y muchos otros casos que nos muestran la capacidad sin límites del espíritu humano son los ejemplos que debemos tomar para jamás decir “no puedo”.

Palabras de Sabiduría:

El amor y el deseo son las alas
del espíritu de las grandes hazañas

Johann Wolgang Goethe

viernes, 11 de marzo de 2011

Cancionero - Creep

Una canción muy especial.  Nacida de alguien que se sintió fuera de lugar en su momento.  Para tod@s aquell@s que alguna vez se han sentido fuera de todo, fuera del mundo, fuera de sitio, fuera de control, fuera de sí mism@s.  Para quienes en algún momento sintieron que no tenían un lugar en la vida, para quienes lo sienten, en fin…  Para tod@s, porque todos llegamos en un momento dado de nuestras vidas a cuestionar incluso la vida misma.  Aquí les pongo la letra con la traducción línea a línea.

Como nota final, quiero decirles que el video es de un indigente que fue hallado en la calle, pidiendo limosna, viviendo de la caridad de los transeúntes cantando esta canción.  Su interpretación es tan emotiva, tan sentida, que unos productores de un programa de radio lo escucharon y lo invitaron a participar en el programa.  Esta fue la grabación resultante.

Creep

When you were here before
Cuando estabas aquí antes
Couldn't look you in the eye
No podía mirarte a los ojos
You're just like an angel
Eres como un ángel
Your skin makes me cry
Tu piel me hace llorar
You float like a feather
Flotas como una pluma
In a beautiful world
en un mundo hermoso
I wish I was special
Desearía ser especial
You're so fucking special
Tú eres tan especial

But I'm a creep
Pero soy un fenómeno
I'm a weirdo
Soy extraño
What the hell am I doing here?
¿qué diablos estoy haciendo aquí?
I don't belong here
No pertenzco a este lugar

I don't care if it hurts
No me importa si duele
I want to have control
Quiero tener control
I want a perfect body
Quiero tener un cuerpo perfecto
I want a perfect soul
Quiero un alma perfecta
I want you to notice when I'm not around
Quiero que notes cuando no estoy cerca
You're so fucking special
Tú eres tan especial
I wish I was special
Desearía ser especial

But I'm a creep
Pero soy un fenómeno
I'm a weirdo
Soy extraño
What the hell am I doing here?
¿qué diablos estoy haciendo aquí?
I don't belong here
No pertenezco a este lugar

She's running out the door
Ella está corriendo hacia la puerta
She's running out
Ella está escapando
She runs, runs, runs
Ella corre, corre, corre…
Whatever makes you happy
Lo que sea que te haga feliz
Whatever you want
Lo que sea que quieras

You're so fucking special
Tú eres tan especial
I wish I was special
Desearía ser especial

But I'm a creep
Pero soy un fenómeno
I'm a weirdo
Soy extraño
What the hell am I doing here?
¿qué diablos estoy haciendo aquí?
I don't belong here
No pertenezco a este lugar
I don't belong here
No pertenezco a este lugar

miércoles, 9 de marzo de 2011

Huellas en la arena

Una de las historias más bellas que alguna vez haya leído.  Me vino a la mente hoy porque siento que alguien muy cercano a mí necesita pasear sus ojos por estas líneas.  Para ti, mi querida…  ¡tú!  Para ti, que necesitas saberlo.  Te dejo estas dulces palabras que hablan de muchas cosas en muy pocas líneas.  Ten paciencia y confía en el hecho de que justo ahora, estás en los brazos de Cristo, Él te levanta y te ayuda en este momento inquietante y de tanto desasosiego para ti.

Huellas en la arena

Una noche tuve un sueño... soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.

ky144096Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.

Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida quedaban sólo un par de pisadas en la arena.

AX2PHH Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida. Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor: "Señor, Tu me dijiste, cuando resolví seguirte, que andarías conmigo, a lo largo del camino, pero durante los peores momentos de mi vida, había en la arena sólo un par de pisadas. No comprendo porque Tu me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba".

Te lleva en Sus brazos Entonces, El, clavando en mi su mirada infinita me contestó: "Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente allí donde te cargué en mis brazos".

Por último quiero recordarte que el tiempo de Dios es perfecto y citar palabras que precisamente leí de ti.

Palabras de Sabiduría:

La Voluntad de Dios no te
llevará donde la Gracia de Dios no te proteja.

Prosa - Quiero conocerte…

Quiero conocerte, así como te he visto.
Quiero conocerte, como aún no te he visto.

Quiere verte con los ojos cerrados Quiero leerte menos y entenderte más.
Quiero entender tus palabras
fuera de circunstancias e interpretaciones.
Quiero leer tus gestos más allá de tus palabras.

Quiero que nuestros discursos sean siempre genuinos,
que provengan de esa difícil unión del corazón y la razón.

Quiero que la violencia sea un tema de conversación
y no de disculpas o perdones entre nosotros.

Ven a mis brazos, que te esperan llenos de amor Quiero que tus abrazos se sientan protectores
y que nunca resulten invasores.

Quiero saberte conmigo, pero jamás mía.

Quiero conocer el origen de tus pensamientos,
la razón de tus palabras
y hasta lo que motiva el tono de tu voz.

Quiero conocerte, desnuda el alma.
Sin nada que ocultar, sin nada que vetar.

Quiero que nos conozcamos... Quiero conocerte…
Y que tú me conozcas igualmente.

martes, 1 de marzo de 2011

La mayor mentira: Yo quiero un Príncipe Azul

Este artículo fue escrito en un momento de profunda tristeza, mezclada con una buena porción de frustración, algunas cucharadas de decepción y mucho cansancio.  Estuvo varios meses esperando ser publicado y pensé en no hacerlo…  Sin embargo, hoy en día creo que tales palabras seguramente resultarán muy afines para más de una persona que pueda estar por allí preguntándose por qué resulta tan malo ser bueno.

Es absolutamente increíble cómo las mujeres quieren y pueden desafiar cualquier lógica, cualquier sentimiento e ignorar cualquier señal de felicidad en favor de procurarse una vida de novela llena de sufrimiento, dolor y un  tipo que llena escasamente sus expectativas afectivas, por no mencionar las demás.

Yo he aprendido esto de la peor manera.  Amando.  Primera vez…  Te dejo porque…  Eres demasiado bueno.  No te merezco.  Segunda vez…  Misma historia, sólo que me lo olí segundos antes y esta vez yo mismo dije Me dejas porque soy…  Hmmm… ¡Demasiado bueno!  Tercera vez…  Años…  Comenzamos a no funcionar.  Se acaba.  Cuarta vez….  Más años aun…  Circunstancias, actitudes, visiones de vida…  Toca estar solo de nuevo.   Mis amigas insisten en que soy todo un príncipe, un ángel, un regalo de Dios y muchas otras cosas buenas…  Pero por algún motivo, siempre soy demasiado algo…

Demasiado tierno

Demasiado bueno

Demasiado cariñoso

Demasiado atento

Demasiado… mis pelotas!!!

¿A quién se le puede ocurrir que uno es demasiado “algo bueno”?  ¡Ahhhh!  Claro… ¡A una mujer!  Si el tipo es atento, detallista, dedicado, cariñoso, abierto, sensible y demás…  Entonces, ese no es el indicado, porque ese seguro les va a dar una vida completamente feliz…  No sirve. –.-”  ¿Dónde quedan el drama, los engaños, los gritos, las humillaciones?  Si la mayoría tienen mamarrachos que no les dan su puesto, que priorizan a los amigotes, las amantes, los juegos de fútbol o beisbol y hasta el trabajo antes que a sus mujeres y ellas dicen ser felices debe ser porque así funciona, ¿verdad?

¡¿Aló?! Chicas, despotriquen, protesten, digan lo que quieran, pero es un hecho comprobable.  No hablo de que tengan a un monigote que haga lo que ustedes dicen a su lado, sino un tipo con personalidad que desea compartir su felicidad con ustedes.  Cuando lo ven venir, así, serio, decidido, entregado…  Van y se asustan y piensan: Es demasiado bueno.

Pues les voy a decir algo…  Eso es lo que hace de los hombres una cuerda de mamarrachos.  Así que sigan botando a los príncipes por demasiado buenos y luego vayan a quejarse de que no existen.  A ver si alguien les para, porque yo estoy francamente agotado, física, mental y emocionalmente de tanta porquería.

No me vengan con que justo ustedes sí quieren al príncipe y nunca botarían a uno de esos escasos especímenes…  Porque es casi seguro que lo han hecho alguna vez.

Por mi parte, creo que renuncio al puesto de Príncipe Azul…  O mejor dicho, como no consigo trabajo como príncipe azul, decido no seguir ofreciéndome en el mercado sentimental como tal.  Ya no más.  Si acaso alguna mujer logra ver a través de las murallas llenas de superficialidad al verdadero yo que protege su corazón detrás de tales defensas, entonces, y sólo cuando ella consiga la llave, se abrirán las puertas una vez más.

Hoy, después de algunos tragos amargos y tras comprender un cierto número de cosas me doy cuenta de que si alguien consideró que yo era demasiado bueno en un momento dado, sólo podía el resultado del miedo a la felicidad, el miedo a no poder quejarse, un poco de esa adicción al drama de los seres humanos y una profunda incredulidad a conseguir un amor bonito.

Y ojo, claramente estas palabras están íntimamente escritas desde la visión masculina.  Pero estoy seguro de que con unos ajustes aquí y allá se adaptaría perfectamente a más de una historia femenina que haya resultado en un hombre diciendo: Tenemos que hablar, eres demasiado buena…  No te merezco.

miércoles, 16 de febrero de 2011

Cancionero – Bésame

En esta edición de Cancionero, les traigo una canción espléndida del grupo Camila.  No creo que sea necesaria mucha presentación, puesto la canción habla por sí sola.  Creo que una de las cosas más importantes de las que habla es de la acción, del paso que hay que dar, quizás un salto…  Bésame, no pierdas la oportunidad, no me dejes pasar, no me dejes ir, aférrate, dame un motivo, una señal y estaré contigo…  Hay quien, por miedo, se paraliza y no se permite vivir lo que podría ser una historia maravillosa.  Hay, por otro lado, gente que se arriesga, gente que a pesar del miedo se monta en esa aventura y comienza a caminar sabiendo que le esperan subidas, bajadas, montañas rocosas y valles de suaves flores.  Hay quien se aferra a sus ganas de aprender, a sus ganas de vivir y caminan poco a poco a través de toda su vida.  No la dejan pasar como si se tratara de algo ajeno…  Pero eso es harina de otro costal…  Es decir, material para otro artículo.  Sin más, ¡disfruten de tan bella canción!

¡Bésame!

BÉSAME

Bésame, a destiempo
sin piedad y en silencio

Bésame, frena el tiempo
haz crecer lo que siento

¡Bésame,
como si el mundo se acabara después
¡Bésame!
y beso a beso pon el cielo al revés
¡Bésame!
sin razón, porque quiere el corazón
Bésame…

Siénteme en el viento
mientras yo muero lento
Bésame sin motivos
y estaré siempre contigo

¡Bésame,
como si el mundo se acabara después
¡Bésame!
y beso a beso pon el cielo al revés
¡Bésame!
sin razón, porque quiere el corazón
Bésame…

¡Bésame,
como si el mundo se acabara después
¡Bésame!
y beso a beso pon el cielo al revés
¡Bésame!
sin razón, porque quiere el corazón
Bésame…

Bésame así, sin compasión
quédate en mi, sin condición
dame tan solo un motivo…

…y me quedo yo
…y me quedo yo
…y me quedo yo
…y me quedo yo

Camila

domingo, 23 de enero de 2011

Invitad@ Especial – Yo Quiero

Alguien muy especial para mí, la protagonista de Almas Gemelas, Claudy De Sousa, me confió la lectura de un escrito de su autoría de hace más de 10 años.  Mientras ella ordenaba algunas cosas en su casa, consiguió estas fabulosas líneas y me concedió el honor de su lectura.  Me sentí tan identificado en varias ocasiones de mi vida que sólo atiné a pedirle su permiso para publicarlo en este espacio.  Su alto contenido emotivo me tocó, como espero que toque a algun@s de ustedes.  Los invito a transportarse a los distintos momentos de su vida que, seguramente, estarán reflejados en estas líneas.

Yo quiero y necesito salir de toda esta situación que estoy pasando.  Quiero quererme, aceptarme y entenderme tal y como soy.  Quiero creer firmemente en mí.  Quiero renovar mi fe en Dios, en mí y en la vida.  Quiero estar llena de energías positivas y buenos pensamientos.  Quiero ubicarme en la vida.

Quiero reencontrarme, quiero recuperarme.  Quiero que mi alma y mi espíritu se re-fortalezcan.  Quiero recuperar el control de mi ser.  Quiero encontrar y entender mi verdad.  Quiero sonreír desde lo más profundo de mi corazón, tanto, que en cada centímetro de mi cuerpo se manifieste esa sonrisa.  Quiero que mi aura esté completamente limpia y diga sólo cosas positivas de mí.

Quiero lograr que exista una verdadera comunicación entre Dios y yo.

Quiero deslastrarme de todo lo que me hace daño.  Quiero formarme un próspero y maravilloso futuro.  Quiero que mi vida sea absolutamente productiva y llena de logros.  Quiero relajarme y sentirme bien.  Quiero asimilar con alegría las nuevas experiencias que me ofrece la vida.  Quiero amarme, cuidarme y valorarme.  Quiero superarme cada día más.  Quiero ser, cada día, más.  Quiero demostrarme y comprobarme a mí mismo y al resto del mundo que tengo una cantidad enorme de virtudes y que sé utilizarlas.

Quiero hacer el bien, repartir amor y ser absolutamente útil para el mundo.  Quiero ser capaz de ayudar a quien me necesite.  Quiero abrirme al mundo y a sus cosas hermosas y a su gente buena.  Quiero formar una familia bonita, sana, verdadera.  Quiero tener hijos, amarlos y educarlos.  Quiero ser una mujer exitosa en mi profesión y en mi vida personal.

Quiero lograr mis sueños, alcanzar mis metas y romper las barreras y obstáculos que se me presenten.

Quiero ser LIBRE. Quiero ser FELIZ…

Yo puedo hacer todo esto y más y decido hacerlo de este mismo instante.

GRACIAS A LA VIDA Y A DIOS POR DARME LA OPORTUNIDAD y gracias por poner gente en mi camino que me ayude a lograr lo que quiero, abrir los ojos y salir adelante…

Amén.

Ccs, 11/07/98

Sueños

jueves, 13 de enero de 2011

Corazón, Convicción y Consciencia

colored keys Una vez más, mis dedos tratan de deslizarse sobre el teclado tan rápido como los pensamientos a través de mi mente.  Apenas hace un par de semanas estaba en la década pasada.  2012 se acerca y aunque no creo que venga el apocalipsis, definitivamente creo que será el fin de un gran ciclo y el comienzo de un nuevo orden universal.  Y no digo que el mundo dejará de existir como lo conocemos, pero muchas cosas cambiarán.

Los aprendizajes de fin de año fueron intensos, y no han bajado el nivel en el comienzo de esta nueva década.

punch-you Resulta entonces que en ocasiones nos encontramos en una lucha interna, de las más cruentas que tendremos en la vida, dado que es una lucha con y contra nosotr@s mism@s.  De las más duras:  el corazón contra la razón.

Muchas veces resultará que las casualidades, aunque siempre he dicho que tal cosa no existe, nos llevarán a una situación específica.  Una situación donde nuestra intuición, nuestro corazón y hasta nuestro cuerpo nos griten que debemos avanzar.  Sin embargo, nuestra mente, nuestras convicciones y nuestros planes pueden pedirnos imperiosamente que nos detengamos.

Si estuvieran en la situación de comenzar una relación sabiendo que tienen una “fecha de expiración” porque existe una posibilidad muy alta de que tal relación dure sólo hasta ese momento…  ¿Qué harían?  Si el corazón palpita con premura ante la presencia de esa persona, si las sonrisas están a flor de piel en su compañía y si el peor día de tu vida ya no parece tan malo sólo por el hecho de hablar con ese ser…  ¿Qué harías?  ¿Dejarías de vivir semejante experiencia por miedo al dolor de una separación anunciada?

¿Apostarías al cambio? ¿Darías el paso al frente y te montarías en ese tren con todos los riesgos que implica?  Después de todo, como dice Alan Kay, la mejor manera de predecir el futuro es inventarlo.  Si algo no está escrito en la vida es cada paso que daremos en nuestro camino.  Por lo menos, esa es mi opinión también.  Sí creo que hay ciertos hitos, puntos importantes, en nuestras vidas que son ineludibles.  Pero cómo a través de cuál camino llegaremos a ellos…  Eso es otro tema completamente distinto.

A69CCX He aquí, que el corazón brinca y grita:  ¡arrójate a volar!  Mientras que la convicción de caminar al borde de ese abismo ha hecho lo suyo para mantenernos sanos y salvos y alejados, hasta cierto punto, del dolor.  Por último, la consciencia que siempre nos invita a pensar un poco más analiza el camino sinuoso por el que hemos transitado y la posibilidad de volar y da pros y contras de cada uno.

Cada quien tiene un trabajo, cada cual tiene su puesto, y todos quieren salir ganando.

Meditating La razón nos invita a ver las cosas fríamente, de manera objetiva y con los ojos puestos en el futuro.  Evaluar el mejor curso de acción.  El gran problema es que esto supone desprendernos de cuánta emoción conozcamos y dejar la subjetividad de un lado, lo cual en algunos casos puede ser muy difícil.

En un costado, viene la convicción.  Los planes, las ilusiones, las metas…  Todo aquello que hemos atesorado en nuestras mentes y parte en nuestros corazones y que supone el conjunto de logros que necesitamos para ser felices.  Eso que nos motiva, esa cantidad de cosas que nos hace levantarnos cada mañana y soñar a futuro para alcanzar horizontes más lejanos.  Nos trazamos un camino, planificamos y esa convicción es la que nos mantiene en él.

Finalmente, llega el corazón, brincando, asomándose de lado a lado del camino en busca de una aventura, de algo que lo convierta en un héroe, de algo que pueda hacernos dar un brinco hacia adelante, hacia un costado o, incluso hacia arriba…

En fin… Yo opino que hay que buscar cierto equilibrio entre las tres cosas y, de esa manera, usar la razón para encausar al corazón y poder modificar la convicción a medida que el camino lo requiera.

Palabras de Sabiduría:

Para lograr algo grande, necesitas tres cosas:
Un Sueño, un apoyo y un refugio.

Uno de los ejecutivos de Oracle

miércoles, 5 de enero de 2011

Conversaciones Conmigo - Año nuevo, sección nueva

Bienvenid@s mis queridísim@s lectoræs.  Como verán en el título, esta será una nueva sección, como lo es “Cancionero” donde plasmaré cada cierto tiempo, conversaciones que tengo de tanto en tanto conmigo mismo.  Dada la fecha, porque este artículo está siendo escrito el 31 de diciembre de 2010, comenzaré deseándoles un número infinitamente grande de bendiciones para este nuevo año y que cada paso que den sea para aprender y volverse mejores seres humanos.  Que cada uno de los próximos 365 días estén llenos de sorpresas, lecciones, bondad y amor en sus corazones.  Que comprendamos todos el verdadero significado del amor y que entendamos de una vez por todas que el mayor obstáculo entre nosotros y nuestros instantes felices no es otro que nosotros mismos.  Dicho esto…  Que comience la tertulia.

Vaya vaya, mi amigo.  Hace un par de semanas no hubieras pensado estar donde estás.  No se te hubiera ocurrido imaginarte estar caminando la noche del 31 de diciembre de 2010 en la compañía de una persona tan especial, compartiendo pensamientos, sonrisas, tristezas, preguntas, respuestas y momentos que durarán una vida entera en tus recuerdos.

Hace unos meses no hubieras ni soñado con conocer a las personas a las que has conocido, con escribir lo que has escrito ni con aprender todas las lecciones que te han dado los últimos meses de este año.  Definitivamente, Dios, el Universo, los Grandes Maestros o como sea que lo quieras llamar tiene(n) una manera muy particular de mostrarte el equilibrio que debe estar presente en todas las áreas de tu vida.

Son las 9:30pm y hace 3 horas estabas en una playa, mirando las luces del morro iluminar el horizonte.  Mojado de pies a cabeza, recibiendo una brisa que en cualquier otro momento te hubiera helado hasta el ánimo, pero no hoy, no en ese momento.  La calidez de la felicidad, del amor, te mantiene en pie, erguido ante el viento sin que lo sientas agresivo.  Un momento perfecto.  Un momento feliz.  Un momento.  Un instante.

¿Y es que acaso la felicidad puede durar más que eso?  ¿Un instante?  Estás convencido, mi querido amigo, de que la felicidad es precisamente la unión de todos esos instantes felices y yo, desde luego, te apoyo en esa teoría.

¿Pero qué pasó?  Hace casi una hora, ningún pensamiento particular…  El alma se remueve inquieta, hay sentimientos recorriendo tu corazón que se pasean de un lado a otro.  Sientes una inmensa felicidad, por otro lado llega la tristeza, hay nostalgia también andando de la mano de las otras dos y, finalmente, la incertidumbre de no saber en absoluto qué pasará dentro de 2 horas y 15 minutos, cuanto llegue el 2011 y mucho menos 2 meses después.

Felicidad de estar donde estás.  De haber llegado hasta donde lo has hecho y de saberte en capacidad de cumplir las metas que te has propuesto.  De haber aprendido tanto y de haberte levantado de la mano de tus amigos, por encima de una turbulencia que amenazó con desbaratarte el camino.  ¿Qué fue lo que pasó?  No tienes idea, pero te desequilibró.  Una vez que conseguiste el balance de nuevo, las cosas comenzaron a suceder.  ESAS cosas, esas que hoy te hacen tan feliz.  Volviste a ser tú.  Y aunque tus prioridades se han ido moviendo conforme vas aprendiendo, te has dado cuenta de que has hecho las cosas bien.  Tu balance es positivo, hay gente que te quiere y te extraña.  Hay gente que se preocupa por ti.  Hay gente en la que has dejado huella y que ha dejado profunda huella en ti.  Toda esa gente te confirma, con sus acciones hacia ti, que las decisiones que has tomado han sido en pro de algo bueno y, probablemente, más grande que tú mismo.

Hoy, hace unas horas, le diste gracias a Dios por todo.  Lo bueno, lo que creíste malo y todo lo que te ayudó a conseguir en apenas un año.

Tristeza.  Presente al darme cuenta de que las cosas pudieron ser muy distintas con ellas, mis Rs…  O quizás con ELLA.  O tal vez, con tu pasado.  Pero una vez más lo analizas y te das cuenta que de no ser por lo que ha pasado en cada parte de tu vida, hoy no estarías viviendo este momento presente, sino algún otro momento paralelo que vaya a parar, de alguna forma, en el próximo gran hito de tu vida.  Nada sucede por simple azar.

Nostalgia.  Extrañas tantas cosas.  Hacer el Pan de Jamón, pelear por la tocineta, las aceitunas y tratar de comerte algunas de las pasas y las alcaparras.  Extrañas hacer la ensalada de gallina, inventar algo nuevo en la cocina y recibir el año en sus brazos.  Fueron un montón de años…  El 24 las llamaste y no atendieron…  ¿No escucharon?  Eso espero.  Has tratado de comunicarte, pero parecieran decididas a borrarte de su vida…  Tristeza.  Pero no está en tus manos.

Incertidumbre.  Porque a pesar de caminar con paso firme y decidido, mirando al frente y sin una pizca de miedo en tus ojos, sabes que no puedes hacer planes, porque al final del día todo puede cambiar.  Sueñas, vuelas, aterrizas y despegas una vez más.  El rumbo es incierto…  Incertidumbre…  Pero feliz.  ¡Siempre feliz!

Aquí y ahora.  Estás aquí, en este momento y ya es hora de sonreír, de seguir viviendo el presente y valorando cada momento como si fuera el último, porque no sabes cuánto más durará tu respiración.  ¡Claro que esperas que sean años y muchos!  Pero nadie puede asegurarlo.

Hoy, piensas en la fortuna que tienes al contar con tu madre, tu padre, Oscuridad, Thriel, Soronthar, Ione, Manolacho, Belle y tanta otra gente.  Fanny, TCMC, Luz, Fachy, Ely, Claire, Abra…  Sea de La Macha, Karina, Yuny, Claudy…  Y aún más…  Que si sigo nombrando, esto se va a poner como demasiado largo.  Corazones que se han abierto para recibirte y darte lo mejor que se puede dar como regalo…  Una amistad sincera, llena de apoyo y buenos deseos.  Hoy lo único que te preocupa es estar a la altura de todo el amor que esa gente tan especial te da.

Quizás es la necesidad de sentirte reinventado.  Quizás es la necesidad de sentir que el año nuevo trae nuevas cosas, nuevas historias y no sólo la repetición de viejas y trilladas excusas para justificar no alcanzar las metas trazadas.  Quizás es sólo que piensas más de lo que deberías.  Quizás es sólo que debes vivir, amar y aprender…  Sí, como el título del libro de Leo Buscaglia.

Hasta la próxima, hermano de mi alma.  Y gracias por seguir siendo tan buena compañía para conversar…  Conmigo.

Palabras de Sabiduría:

El único obstáculo real entre tú y tu felicidad
no es otro más que tú mism@…

lunes, 20 de diciembre de 2010

Cancionero - Entre tus alas

Bienvenid@s mis queridísim@s lectoræs.  Hoy les traigo, sin una introducción de esas larguísimas, un excelente tema de la agrupación Camila.  Una canción que habla de quienes como yo, se sienten siempre dispuestos a defender su libertad por sobre todas las cosas.  Personas que aún sabiendo esto, reconocen la posibilidad de encontrar ese puerto seguro, esa pista de aterrizaje creada justo a nuestra medida, una pista que no nos encadena, sino que está allí como la palma de una mano…  abierta para sostenernos, no cerrada para apresarnos…  Sin más, l@s dejo con este fabuloso tema.  ¡Disfrútenlo!

flying together

ENTRE TUS ALAS

Siempre fui
Esclavo de la libertad
De esos que saben flotar
Y que besan el cielo

Y hasta que
Apareciste por ahí
Me decidí a aterrizar
Y quedarme en tu suelo

Descubrí mi fe en tu ilusión
Mi alma reconoció tu voz
Y así se fue detrás de ti mi corazón

Vuelo entre tus alas
Despierto entre tu calma
Y mi paz (y mi paz)
Y mi razón
Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti, amor

Y hasta hoy
Pensaba que la libertad
Estaba en otro lugar
Y hoy la llevo por dentro

Me asomé al laberinto de tu amor
Aquí encontré mi verdad
Y en ti está lo que quiero

Descubrí mi fe en tu ilusión
Mi alma reconoció tu voz
Y así se fue detrás de ti mi corazón

Vuelo entre tus alas
Despierto entre tu calma
Y mi paz ( y mi paz)
Y mi razón
Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor

Viajo en tu mirada
Me elevas
Soy mejor de lo que fui
Por ti Amor

Siempre fui esclavo de la Libertad
Contigo puedo tocar
Lo que soñé
Tanto tiempo.

Camila

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Estar solo no es casualidad - La Princesa Busca Marido (Jorge Bocay)

Lo siguiente es un cuento narrado por Jorge Bucay en una entrevista como respuesta a la pregunta: ¿Cómo saber que una relación se ha terminado? Es sumamente elocuente y creo que, sin lugar a dudas, expone una situación a la cual nos hemos enfrentado casi tod@s.  Nos empeñamos en luchar, en recuperar, en vivir algo que en algunas ocasiones ha muerto sin remedio alguno.  La pregunta es precisamente…  ¿Cómo podemos saber si una relación terminó? ¿Cómo saber si debemos luchar en contra de todo? ¿Cómo saber si vale la pena el esfuerzo sobrehumano que ponemos en ella algunas veces?  Pues lean, mis estimadísim@s lectoræs y espero que este hermoso cuento les dé una nueva perspectiva, como me la dio a mí.

LA PRINCESA BUSCA MARIDO

Había una vez una princesa, que quería encontrar un esposo digno de ella, que la amase verdaderamente. Para lo cual puso una condición: elegiría marido entre todos los que fueran capaces de estar 365 días al lado del muro del palacio donde ella vivía, sin separarse ni un solo día. Se presentaron centenares, miles de pretendientes a la corona real. Pero claro al primer frío la mitad se fue, cuando empezaron los calores se fue la mitad de la otra mitad, cuando empezaron a gastarse los cojines y se terminó la comida, la mitad de la mitad de la mitad, también se fue.

Habían empezado el primero de enero, cuando entró diciembre, empezaron de nuevo los fríos, y solamente quedó un joven.Todos los demás se habían ido, cansados, aburridos, pensando que ningún amor valía la pena. Solamente éste joven que había adorado a la princesa desde siempre, estaba allí, anclado en esa pared y ese muro, esperando pacientemente que pasaran los 365 días.

La princesa que había despreciado a todos, cuando vio que este muchacho se quedaba empezó a mirarlo, pensando, que quizás ese hombre la quisiera de verdad. Lo había espiado en Octubre, había pasado frente a él en Noviembre, y en Diciembre, disfrazada de campesina le había dejado un poco de agua y un poco de comida, le había visto los ojos y se había dado cuenta de su mirada sincera. Entonces le había dicho al rey:

- Padre creo que finalmente vas a tener un casamiento, y que por fin vas a tener nietos, este es el hombre que de verdad me quiere.

El rey se había puesto contento y comenzó a prepararlo todo. La ceremonia, el banquete e incluso, le hizo saber al joven, a través de la guardia, que el primero de Enero, cuando se cumplieran los 365 días, lo esperaba en el palacio porque quería hablar con él.

Todo estaba preparado, el pueblo estaba contento, todo el mundo esperaba ansiosamente el primero de Enero. El 31 de Diciembre, el día después de haber pasado las 364 noches y los 365 días allí, el joven se levantó del muro y se marchó. Fue hasta su casa y fue a ver a su madre, y ésta le dijo:
- Hijo querías tanto a la princesa, estuviste allí 364 noches, 365 días y el último día te fuiste. ¿Qué pasó?, ¿No pudiste aguantar un día más?

Y el hijo contestó:

- ¿Sabes madre? Me enteré que me había visto, me enteré que me había elegido, me enteré que le había dicho a su padre que se iba a casar conmigo y, a pesar de eso, no fue capaz de evitarme una sola noche de dolor, pudiendo hacerlo, no me evitó una sola noche de sufrimiento. Alguien que no es capaz de evitarte una noche de sufrimiento no merece de mi Amor, ¿verdad madre?

Cuando estás en una relación, y te das cuenta de que pudiendo evitarte una mínima parte de sufrimiento, el otro no lo hace es, porque todo se ha terminado.

Creo que la historia habla por sí sola.  Se me atravesó en Facebook y me impactó lo simple de su relato, lo inmenso de su mensaje y claro de su lenguaje.  Si tú amas, si ya estás decidid@, si crees que una relación vale la pena…  Habla, expón tus dudas, tus quejas, tus problemas, tus soluciones.  Discute, en buenos términos, lucha y sigue amando…  Pero no juegues con el amor.  No lo “pongas a prueba” como la princesa de este cuento, porque puede resultar que tal cosa sólo te lleve a perderlo.  Cuando ames, hazlo inteligentemente.  El amor no debe doler.  El amor debe ser, siempre, causa de sonrisas y alegría.  El cuento está lleno de palabras de sabiduría, no creo que se necesiten más.

viernes, 3 de diciembre de 2010

¿Y tú? ¿Cuánto tiempo estarás en mi vida?

Mis muy querid@s lectoræs, hoy les traigo un escrito que me mandó mi cuñada (bueno, cuasi-cuñada) por motivo de una conversación nocturna, de esas que te mantienen despierto más allá de medianoche aunque el sueño te esté tumbando.  Estábamos discutiendo sobre planes, puntos de vista, ventajas y desventajas…  En fin, estábamos en una discusión un poco agitada que terminó, después de escuchar sus argumentos y defender los míos, en un punto medio que satisfizo en buena medida mis expectativas y sus preocupaciones por mi.  Gracias Cuñi.

El siguiente texto suele ir como una cadena de correos.  Dado que no soy asiduo a las cadenas y me parecen una pérdida de tiempo, prefiero publicarlo aquí y compartirlo con todo aquel que se tropiece con este sitio.  Su título es La razón de habernos conocido.  No haré sino dejarlos en compañía de estas buenas palabras que me parecen sumamente apropiadas para mucha gente que conozco y otr@s tant@s que aún debo conocer.

LA RAZÓN DE HABERNOS CONOCIDO

Personas entran en tu vida
por una razón, por una estación
o por una vida entera.

Cuando percibas cuál es el motivo,
vas a saber qué hacer con cada persona.

Cuando alguien entra en tu vida por una razón es, generalmente, para cubrir una necesidad que demostraste. Ellas vienen para auxiliar en una dificultad ofrecer apoyo y orientación, ayudar física, emocional o espiritualmente.

Ellas podrán parecer una dádiva de Dios…  ¡Lo son!

Ellas están allí por la razón que precisas que estén.  Entonces, sin ninguna actitud equivocada de tu parte o en un momento inconveniente, esta persona va decir o hacer alguna cosa para llevar esa relación a su fin.

A veces, esas personas mueren.
A veces, ellas simplemente se van.
A veces, ellas te provocan y te impulsan a tomar una decisión.

Lo que debemos entender es que nuestras necesidades fueron atendidas, nuestros deseos cumplidos y la misión de ellas realizada.

Tus oraciones fueron atendidas.
¡Ahora es tiempo de avanzar!

Cuando las personas entran en nuestras vidas por una estación es porque llegó la hora de dividir, crecer y aprender.

Ellas te traen la experiencia de la paz o te hacen reír.  Ellas te podrán enseñar algo que nunca hiciste. Ellas, generalmente, dan una cantidad enorme de amor y placer.

¡Créelo! ¡Es real! Pero solamente por una estación.

Las relaciones de una vida entera enseñan lecciones de vida.  Cosas que debes construir para tener una formación emocional sólida.

Tu única tarea es aceptar la lección, amar a la persona y colocar lo que aprendiste en uso, en todas las otras relaciones y áreas de tu vida.

No hay mucho más que decir.  Si nos hemos conocido, sólo resta saber… ¿Cuánto tiempo estarás en mi vida?  Por mi parte, espero ser parte de sus vidas un largo tiempo.  Espero que Dios me dé la sabiduría, la inspiración y la fuerza para siempre escribir sobre las cosas que aprenda en este maravilloso viaje de la vida.  Hasta un nuevo artículo mis muy querid@s lectoræs…

Y antes de cerrar, quiero agradecer en particular a esas personas que entraron en mi vida… y se quedaron.  Mi familia por elección.  Mis amigos de siempre…  ¡Y sean bienvenid@s quienes están llegando!

Palabras de Sabiduría:

Todo sucede por una razón.
Todo es causa y efecto.
Una casualidad no es más que
el efecto desconocido de una causa ignorada.
El mayor riesgo en la vida,
es no hacer nada.

(Mi interpretación de varios autores)

jueves, 2 de diciembre de 2010

Almas gemelas

Ayer tuve la grata sorpresa de conocer a alguien especial.  Claudy, una chica encantadora, simpática, inteligente y echada para adelante.  Compartimos muchas cosas en común, incluyendo las ganas de aumentar nuestra inteligencia emocional.  Conversamos, primero con Manolacho y luego, después de dejarlo en la puertea de su casa, fuimos a comer y compartir un par de horas más de amena charla.

Ambos coincidimos en que manejamos hasta cierto punto la teoría de la inteligencia emocional.  Comprendemos y entendemos muchas cosas de una forma bastante abierta y, sin embargo, tenemos nuestras caídas, sucumbimos al miedo de tanto en tanto.  Nos vemos con un nivel de felicidad disminuida y nos cuesta apegarnos a esa teoría que dicta la inteligencia emocional que actualmente poseemos y utilizamos para ayudar a otras personas.

Almas gemelas, el amor que buscabas Fue así que llegamos a hablar de la evolución forzosa que sufrió mi concepto del amor la semana pasada.  Fue así que ella me habló de las circunstancias que rodean su vida hoy.  Y fue así que tocamos el punto de las almas gemelas.  Ella cree, yo creo.  Consideramos que nadie se conoce por simple azar.  De hecho pensamos que si nos conocimos y fueron tan buenas esas horas de conversación es porque, efectivamente, tenemos cosas que aprender juntos.  Un mutuo apoyo de amistad se manifestó entre los dos espontáneamente cuando observamos las similitudes obvias de nuestras historias…  Como dije en un artículo anterior, con variaciones en el guión, pero con el mismo trasfondo.

Te puedes tropezar con millones de personas, puedes verl@s en la calle, pero sólo conoces a un@s tant@s, sólo llegas a establecer vínculos con un@s poc@s.  No conoces a nadie que no tenga algo que enseñarte, que no tenga algo que ver con tu vida.  Hoy, lo reconfirmé una vez más.  Desde mi punto de vista, hay gente a la que estamos unidos de una forma especial.  Gente que tiene lecciones para enseñarnos o que debe aprender algo de nosotros…  O, quizás, lecciones que deben aprender al mismo tiempo que nosotros.  Hay un grupo de gente en mi vida que me hacen pensar que no han estado allí sólo durante esta vida, sino que han estado a mi lado por muchísimo más tiempo.  ¿Siglos? ¿Milenios? ¿Quién sabe?  Yo no me acuerdo, pero sé, sin lugar a dudas, que esta gente es mi debilidad, es mi familia, es parte de mi ser.  Un grupo que sabe que han sido mi apoyo, a quienes he apoyado cuando a tocado y quienes, aún con defectos que probablemente me alejarían de otras personas, están allí porque hay un lazo único, una atadura especial, mística, entre nosotros que a pesar de distanciamientos ocasionales, discusiones, opiniones encontradas y discusiones, nos mantiene unidos más allá de todo obstáculo.

Twin souls De entre todas estas personas, creo además que existe una sola, en particular que es nuestra alma gemela.  Esa que eligió junto a ti, compartir el maravilloso viaje de aprendizaje que significa VIVIR.  Pero no vivir una vez…  No sólo 10, 20, 50 o 100 años…  Hablo de vivir y aprender lección tras lección, evolucionar, avanzar hacia la perfección.  Hablo de muchas vidas.  Hablo de quizás cambiar los papeles y no ser pareja, sino padres e hijos, hermanos o alguna otra cosa… Pero esa persona, esa alma gemela no se separará de nosotros como nosotros no nos separaremos de ella.

Gracias Claudy, despertarte una gran cantidad de memorias que se encontraban como aletargadas en mi mente.  El concepto de las almas gemelas respondería muchas preguntas que no son explicables a través de la lógica y la racionalidad.

Yo creo firmemente en que cuando conocemos a alguien que nos inspira confianza y nos abrimos con naturalidad ante esta persona es porque se trata de una de tus almas compañeras.  Una de esas personas que ha rondado tus vidas durante mucho mucho tiempo y es por eso que sientes que l@ conoces de toda la vida.  Y en ocasiones, se crea un puente, una conexión personal tan fuerte que podemos sentir lo que el otro siente.  Miras las señales y te das cuenta de que encajan como los engranajes de un reloj suizo en perfecta armonía.  Luego, en un abrir y cerrar de ojos… PUM!!!  Te consigues extrañando y necesitando a alguien que dices no conocer, a alguien que aseguras no te conoce…  Y yo digo.  Quizás no en esta vida…  Pero y que hay de antes?  ¿Qué pasa si todo ese remolino que sientes que te envuelve son los recuerdos borrosos e ilegibles de vidas anteriores? ¿No te has preguntado si es que lo conoces desde antes?

Para mí, esa explosión de AMOR, ese volcán de cariño, ese tsunami de alegría, sólo lo puede producir el hecho de que tu alma reconozca a su alma gemela en alguien más a quien apenas estás conociendo.

Esto, claro…  Es sólo mi opinión.

Muchas gracias por seguirme leyendo y muchas más gracias por sus comentarios. Espero verl@s pronto, mis querid@s lectoræs.

twin souls composition Palabras de Sabiduría:

Tu alma gemela conoce la canción de tu corazón
y puede cantarla
incluso cuando a ti se te haya olvidado la letra

Anónimo (a menos que alguien proteste)

martes, 30 de noviembre de 2010

Miedo al éxito. Miedo a la felicidad.

Apenas la noche del domingo pasado, en conversaciones con una persona súper especial surgió el tema de los miedos.  En particular una especie de terror que se va apoderando de nosotros en algunos aspectos de la vida que resultan absolutamente perjudiciales para nuestra realización personal.

El miedo a éxito.  El miedo a la felicidad.

Pues resulta que es bastante común conseguirnos con la elección entre la comodidad de algo que nos satisface a medias y el riesgo de un cambio que aparentemente nos llevará a una mejor situación.  Es natural sentir temor ante el cambio, el miedo a lo desconocido es la base de la mayoría de los miedos.

He conocido casos en los cuales el riesgo es mínimo y la ganancia promete ser estupenda, pero el miedo ha paralizado a quienes han tenido la oportunidad en sus narices y la han dejado ir por la tranquilidad que representa la “estabilidad” que sienten en el momento.

Mejor malo conocido que bueno por conocer es lo que dice un viejo dicho. ¡Pues que cosa más absurda!  Así, claro que tendremos infinidad de malos momentos.  Nunca preferiré quedarme con algo malo cuando en el mundo hay tantas cosas prometedoras.

Un simple ejemplo.  Mi país.  Lo adoro, de cabo a rabo.  Es una belleza, es una maravilla porque tenemos un pequeño planeta entero aquí.  Nieve, desierto, playas, montañas, selvas, ríos majestuosos y los tan famosos tepuyes.  Nada se compara con esta hermosa tierra, sin embargo está encaminada por muy mal rumbo, lamentablemente sus valores morales actuales no son o que eran en mi niñez y no quiero que mis hijos crezcan en un lugar con 40 muertos cada semana.  Me niego a ser un padre de luto.  ¿Solución?  Mudarme de país apenas esté preparado, que no es dentro de mucho, por cierto.  Con la ayuda de Dios, todo saldrá como lo espero.  Y claro, algun@s dirán: ¡Pero que loco! Irse sin familia, sin nada, a la deriva.  ¡Yo nunca lo haría!  Claro, el miedo es quien habla con semejantes palabras.  Yo no he dicho que me vaya a ir a otro lugar con un taparrabos a pescar en la orilla del mar.  Soy un profesional y sé que con planificación y buena actitud, todo se puede lograr.

Cuando hablamos del ámbito amoroso, en la mayoría de las ocasiones sentimos temor de repetir situaciones que nos han resultado dolorosas.  Hemos confiado y hemos sido traicionad@s.  Hemos amado y hemos sido dejad@s, engañad@s, maltrad@s o, de alguna manera, violentad@s en nombre del amor.  Entonces, de alguna forma, resulta que ¿debemos pensar que “algo malo” pasará porque así son las cosas siempre? ¡PUES NO!

El miedo te pisará si lo dejas El miedo es como un ancla.  Es miedo es un peso inmenso que no te deja mover.  El miedo hace que renuncies a tus sueños.  El miedo hace que te escondas.  El miedo sólo te habla de cosas malas.  El miedo sólo busca aislarte y controlarte.  El miedo no te deja ser libre.  ¡ROMPE CON EL MIEDO! No le hables y no dejes que te hable.  Porque sólo quiere mal para ti.

He escuchado como si fuera una explicación razonable: es que la gente no está acostumbrada a tanto amor.  Válgame.  ¡Que horror! ¡Me quieren demasiado!  Mejor corro, porque esto de tener todo este cariño me es totalmente desconocido.  Yo digo que no.  Yo digo que debemos aceptarlo, debemos disfrutarlo, debemos recibirlo.  Porque siempre somos nosotr@s mism@s quienes nos negamos las mejores cosas de la vida.  Somos nosotr@s quienes nos negamos a conocer a mejores personas.  Nos negamos a tener mejores trabajos.  Nos negamos a conseguir ese amor bonito que hemos buscado durante años, sin éxito con la sola excusa de que nos asusta que nos quieran justo como lo hemos deseado.  Nos negamos a tener éxito en la vida porque solemos conocer y escuchar más de fracasos que de éxitos.  Y está claro por qué.  No se aprende tanto de un éxito como de un fracaso.  Los fracasos nos permiten pulir detalles, reconocer errores, perfeccionar planes y cambiar actitudes.  Pero no porque esos fracasos sean más populares para el aprendizaje, nos tenemos que volver adictos al drama.

Yo pienso que aunque hay que estar preparado para lo peor (o por lo menos tratar), siempre debemos esperar lo mejor.  Yo creo en la buena fe, creo en el buen corazón, creo en que existimos más personas de buen corazón que el contrapuesto.  Yo creo en el amor.  Y aunque he estado muy tentado a despotricar de él y hasta del mismísimo Cupido, hoy en día confío.  Confío ciegamente en mi amor, porque algo tan bueno no puede resultar en nada malo.  Entrego mi amor a brazos abiertos.

Offering a hug Al llegar a la oficina, lo hago con una sonrisa, reparto apretones de manos, palmadas en la espalda y abrazos por doquier.  ¡Y vaya si se siente estupendo!  Es una maravilla.  Es genial ver como alguien que está despidiéndose al final de la tarde se devuelve entre sonrisas y protestas con el único fin de no dejarte con los brazos extendidos.  Es estupendo ver cómo alguien que llega usualmente sin un sólo minuto para compartir más que un rápido “buenos días” se toma 10 o 15 segundos para acercarse y darte un abrazo cálido que le genera una sonrisa.  Y ni hablar de uno de mis mejores amigos.  A él lo saludo con un gran abrazo cada vez que lo veo, y le digo: te quiero mucho, mi amor.  Y, en ocasiones, hasta un beso en la cabeza le doy.  Y no me importa lo que pueda decir el mundo.  Eso crea un ambiente envidiable de sonrisas y buena vibra a mi alrededor que me hace sentir cada día que esa es la manera en la cual se deben hacer las cosas.

Yo digo te quiero, te amo, te adoro.  Lo digo varias veces al día.  Sólo hoy le dije tres o cuatro veces a mi hermana ¡Te amo! mientras terminaba de desenredarme de sus brazos para ir al gimnasio.  Ella me respondió que había ironía en aquellas palabras.  Mi respuesta no se hizo esperar…  La abracé con fuerza y le dije: Nunca.  En esas palabras no hay ni una gota de ironía. Te amo.  Ella sonrío y cuando me dispuse a bajar las escaleras, sólo me abrazó desde la espalda sonriendo y buscando juguetear conmigo hasta que llegué a la planta baja de la casa.

Gracias a esta actitud he conocido gente maravillosa.  Claro, también he conocido gente que sólo me ha enseñado cuán vacía puede estar una persona, cuán triste puede ser la vida de alguien que no busca mejorar su propio ser sino que busca tumbar a los demás para que estén a su nivel.  Sin embargo, el saldo es positivo.  Así que nada de lo que pase me hará voltearme a escuchar al miedo de nuevo.

¡Vamos gente! Confíen un poco.  No digo que se vuelvan “creyones” de tanto creer…  Pero no es tan difícil pensar que nos merecemos la felicidad que tenemos frente a los ojos.

pe0072642 Como las semillas que vuelan del Diente de León, sin miedo, hacia su destino, así debemos nosotr@s volar hasta conseguir el sitio donde nuestro amor germine y crezca libre de cualquier opresión.

Palabras de Sabiduría:

El Ser humano es feliz en la medida en que es consciente de que posee un talento capaz de transformar la mueca de un dolor ajeno en la sonrisa de una alegría

Anónimo (hasta que alguien lo refute)

sábado, 27 de noviembre de 2010

Hoy soy un Superhéroe

Esta mañana, sonó el despertador.  Con sólo una fracción mi consciencia lo apago.  En escasos 2 minutos suena el segundo.  Sí, tengo dos despertadores, por si acaso.  Estiro la mano, medio dormido y se calla, tan rápido como comenzó a sonar.  Pienso que es hora de levantarse, pero que 5 minutos no harán gran diferencia.

Una hora más tarde abro los ojos de par en par. ¡Oops! Me quedé pegado a la cama…  ¡Corre! pienso para mis adentros.  el día está gris, llovizna, pero me parece un día bastante más claro que los dos días anteriores.  Me siento descansado, los ojos ya no duelen.  El dolor de cabeza también se ha ido.  No hay sequedad en en la garganta y la nariz está perfecta.

Algo trata de removerse dentro de mí.  Me estiro y, en silencio, grito: Back off, asshole…  One more step ahead and you’ll be stone cold dead.  You have no rights over my soul. (Retrocede, imbécil…  Un paso más y estarás tan muerto como una roca.  No tienes derechos sobre mi alma)  Me siento bien, me siento fuerte, me siento con ganas de luchar.  Mi mente me regaña: Deja de perder el tiempo…  ¡Es tarde!

Voy al baño.  Veo al espejo un tipo que no es en nada similar al de ayer.  Hey boy, looking good, huh? (Hey chico, te ves bien, eh?)  El sujeto en el espejo sonríe, me guiña un ojo de complicidad y mirando al cielo, como si el techo no existiera dice: ¡Oh Dios! ¿Porqué me hiciste tan bonito? (Tomado de una serie televisiva de haces unos años).  Me río.  Que bueno es sentirse bien.

Termino de acomodarme, guardo lo necesario y bajo apresurado.  enciendo el carro.  El ronroneo del motor más allá del mínimo es cómo música para mis oídos una vez más.  ¡Ah! ¡Que dulce suena! ¡Adoro a esta máquina!

¡8 de la mañana! ¡Ya debería estar en mi escritorio!

Pero no importa.  Voy sonriendo en el tráfico.  De pronto algo me hace voltear a la izquierda…  Una chica en un Aveo me está mirando fijamente.  Supongo que pensará que estoy loco por ir sonriendo en medio de una cola que casi ni se mueve.  Vuelvo mi atención al radio.  Volteo de nuevo hacia la chica y noto que se está acomodando el cabello, revisa sus ojos en el espejo retrovisor y maneja su cabellera para que los bucles caigan como en las propagandas.  Voltea insistentemente una vez más, pero en esta ocasión con esa sonrisa de “compre este champú que le dejará sus rizos espectaculares”, le sonrío.  Las luces de freno comienzan a apagarse, debemos avanzar.  Ella arranca antes que yo y en el avance noto que a su lado va un sujeto en el más profundo sueño, con todo y la boca abierta, recostado en el asiento con el respaldar un poco más bajo que el nivel de la ventana.  Sólo atino a reírme y continuar mi camino.

Caminos verdes…  Evito colas y colas… Todas las que puedo. 1 hora después estoy en la oficina.

Saludo con un gran entusiasmo, algunos ojos me miran con alegría.  Suenan las palabras es bueno tenerte de vuelta.  Sonrío una vez más.  Mi caminar de hoy, vivo, ágil y con cierto ritmo me recuerda cómo me haces sentir.  Reflexiono un par de minutos y analizo los últimos dos días.  Caminar pesado, como cansado, con un gran peso encima.  Hoy, casi flotando.  Y pienso: ¡Dios Santo!  ¡Que pesado es el miedo!

El miedo era como un ancla en el alma.  Me mantenía pegado al suelo.  Atado a la tierra, al lodo, a lo más bajo de mi ser.  Al quitármelo de encima todo cambió de panorama.

Theoden Me puse a buscar entre recuerdos de rol e historias épicas y recordé a Théoden de El Señor de Los Anillos.  Un Rey.  Líder de los guerreros a caballo más honorables y letales de toda la región.  Pasó a ser apenas un despojo humano, un títere del mal por escuchar las palabras del miedo.

He decidido ser un hombre nuevo, mejorado, decidí que mi amor, mis amig@s, mi vida, mis sueños son mucho más importantes que cualquier oferta que me tenga el miedo.  Porque lo único que me puede ofrecer es muerte.  Una vida sin amor, sin amigos, sin sueños no es más que el deambular de un cuerpo sin alma a través del tiempo.  Yo elijo ser mejor, yo elijo levantarme por encima todas sus palabras susurrantes y luchar por todo aquello que deseo!

Hoy, ¡yo soy un superhéroe!  Hoy soy ¡UN HOMBRE SIN MIEDO!

Daredevil v2 015-1

Esta es la primera lección que me has enseñado.  Vaya si fue dura.  Estuvo impresionante.  Pero aquí estoy.  Primera prueba superada.  Entre tú y yo, no  habrá miedo que valga.  Aquí estoy.  De pie, extendiendo mi mano.  Sin miedo.  ¡Como Buzz Lightyear!

viernes, 26 de noviembre de 2010

Cacheteado por mis propias palabras

Fixed Heart Anoche fue bastante terrible la hora de dormir…  Ella no salía de mi cabeza.  Su imagen me acosaba en el techo, en el escaparate, en el piso…  hasta debajo la cobija.  Finalmente…  Oculto bajo sábana y cobija, me quedo dormido eventualmente…

Me levanto al oír la voz de mi hermana.  Voy al baño a asearme.  Cepillo de dientes en mano, me miro al espejo y pienso Dude! What’s wrong? You look like shit! (Viejo, ¿Qué pasó? Te ves hecho una mierda).  El espejo sonríe con algo de sorna y me responde directo a la mente Yeah! I feel like shit, so leave me alone! (¡Sí! me siento como mierda, así que déjame en paz).  Termino de asearme sin prestarme más atención.  Me peino un poco…  Termino de vestirme y saliendo, mi hermana de nuevo.  La llevo al colegio.

Camino al trabajo, Tiempo de Cuaimas de nuevo…  El tema:  “El Rechazo”.  Y pienso: Lo que me faltaba.  Miro al cielo y digo Gracias…  con un dejo de cansancio.  Un súbito impulso lleva lágrimas a mis ojos.  A buena vaina…  Ahora si me acomodé yo.  Siento que todo sigue revuelto dentro de mí, pero puedo sentir que tal vez no se trate sólo de mi.  Es ella.  Me pregunto ¿Estará leyendo lo que escribo? Supongo que sí…  La estás cagando, Guácharo.  Me increpo.

Tranca en la autopista, subo por la rampa de Altamira hacia la tranca segura de Plaza Francia, pero me desvío, tomo un atajo…  ¡Sirvió!  Casi no lo creo.  Continúo mi camino, no le presto demasiada atención a nada que no sea la vía o los carros más cercanos a mi.  Sigue Tiempo de Cuaimas, pero lo oigo…  No lo escucho, no me importa escucharlo hoy.  Sólo logra escabullirse una frase a mi cerebro en la tertulia de Vanessa y Noliyú.  Si te rechaza, él se lo pierde. Claro, ellas hablan en términos femeninos siempre…  Y pienso de nuevo ¿Y cuando alguien no se va a querer perder estas maravillas de personas que somos? Ironía.  ¿Qué estás haciendo, Alejandro? La ironía no es tu estilo.  No te dejes.  Sonrío.  Ahora resulta que me regaño más que de costumbre.

Estaciono, camino.  Llego a la oficina. Misma rutina, saco laptop, conecto todo, enciendo.  Otra erupción de lágrimas repentina.  Bien bello, pues.  Ahora voy a ser la Magdalena de la oficina.  Voy al baño, me enjuago la cara, respiro hondo.  Salgo y me avoco a las tareas de hoy.  Va pasando el tiempo y de tanto en tanto, las erupciones llegan.  Unas cuantas lágrimas se cuelan de tanto en tanto.  Franelazo y las seco.  SHIT! Tengo la nariz tapada y ahora moqueando.  Ahora voy a ser el mocoso de la oficina.  Con la cara de pocos amigos que cargo no creo que alguien vaya a decirme nada.  Llega Carolina.  Me da la mano, me abraza y pregunta ¿Cómo estás? Respondo casi inconscientemente Ahí. Pienso que debo desayunar.  Carola, ¿ya comiste?  Me ve con comprensión.  Me excuso diciendo que quedó el otro yogurt en la nevera.  Pero quiero un café, bajamos y terminamos yendo al negocio de las empanadas.  Carolina me reconforta y con su bebé en el vientre, se debe alimentar bien.  Yo invito.  Y además me compro una empanada.  Subimos, comemos, hablamos, nos vamos a trabajar.  Pasadas las 10 de la mañana comienzan a titilar un montón de ventanitas en mi escritorio.  Chats.  una cantidad insólita de gente me pregunta cómo me siento.  Trato de explicarle a cada un@ que en la mayoría de las partes de mi vida, estoy en excelentes condiciones, pero que mi corazón se encuentra en un torbellino de emociones que no sabe manejar.  Eso es lo que me tiene mal.

Tod@s van cediendo a mis explicaciones y algun@s me dicen que nos veamos.  Espero poder reunirme con much@s de ell@s, aunque sea para abrazarl@s y agradecerles.  Cada un@ me hizo sentir que he hecho bien en la vida, puesto que me vieron en un momento duro y prestos vinieron a socorrerme con palabras de ánimo.  Gente desde la guardería, pasando por el colegio y la universidad hasta terminar con una compañera de mi trabajo anterior y una lectora de mi blog que llegó a él por comentarios en Tiempo de Cuaimas.  Tod@s me hablaron y me dieron ánimo.  Vaya si tengo suerte.  Cuento con una cantidad de gente espectacular a mi alrededor que se preocupa genuinamente por mí.  Y resulta que no lo sabía.  Una sonrisa genuina asoma en mi rostro.

Mi cara de agotamiento, sin embargo, habla de como me siento aun en el ámbito sentimental.  Sigo trabajando.  Carolina me espera para almorzar.  Creo que en parte sabe que como me preocupo por el bebé y quiero que coma bien, aunque no tuviera muchos deseos, iré con ella a comer “bien” en el Centro Comercial.  Ella invita.  Hablamos, discutimos (en buenos términos), ella expone puntos, yo también argumento.  Vamos por el café de costumbre.  Yo invito. Y le invito la torta…  El antojo de hoy.  Me habla del bebé.  Sabe que eso me hace feliz.  No me gusta verte así… Me dice eventualmente.  A la oficina de nuevo.  Trabajo.

Aparecen un par de ventanitas de chat más.  Una bella amiga de la universidad me habla, me pide que le explique con un poco más de detalle.  Utiliza una lógica irrefutable y además me dice: Yo estuve en sus zapatos, yo sé lo que es eso.  Dale su espacio.  La última frase me llega al rostro como una cachetada.  ¡Es su espacio! ¡Libertad! vienen los pensamientos a mi cabeza.  Me termina de zarandear como un perol a punta de palabras muy bien organizadas y argumentos que me hacen pensar en mi mismo analizando los problemas de alguien más para ayudarlo.  Vaya, ¡pero es que estoy embrutecido!

Terminamos de hablar y me doy cuenta.  ¡Miedo! ¡Un miedo terrible a perderla! Pero que estupidez, ¡estoy escuchando al miedo!  Otra compañera de trabajo me dice que la puse a llorar como una quinceañera en drogas.  Me carcajeo, no puedo evitarlo.  Sólo a ella se le ocurriría tal cosa.  me manda a escuchar unas canciones que son como puñales.  Pero ya no lo son.  Porque me develaron el problema.  Le prestaba más atención a mi miedo que a mi amor por ella. ya no más.  Comienzo a reír.  Me siento feliz por el vuelco del día.  Pienso en ella y sólo recuerdo los buenos momentos.  Y espero y confío que nuestra conexión le permita sentir lo que yo estoy sintiendo. Si es para ti, si ella es como tú piensas, la indicada…  Vendrá en el momento exacto.  Esas palabras se quedaron dando vuelta en mi cabeza.  Confío en mi amor, confío en su sinceridad y confío en lo que vivo y siento.  No hay más lágrimas.  Hasta mi mamá me llamó y repitió lo mismo...  Dale tiempo… ya vendrá.

Llega la que llora como una quinceañera en drogas.  Me abraza.  Estoy escuchando If it kills me de Jason Mraz.  ¡Guacharito! ¿Estás al borde de la muerte? ¿Qué es esa canción?  Y me río y le digo: No trata de suicidio ni nada por el estilo.  Y es una muy buena canción.  Comenzamos a escuchar canciones de esas como puñales y me dice que la voy a hacer llorar en serio.  Vamos por un café.  Hablamos.  Y me dice que confíe en Dios.  Que Él sabe lo que hace. Y que rece.  Y la quiero por eso.  Hoy Dios me mandó el escuadrón completo de rescate de corazones heridos por el miedo.

Llega a mi cabeza un artículo de hace unas 3 semanas.  El amor es y con eso basta.  Me río de mi mismo y de cómo puedo ignorar mis propias palabras.  Me siento enormemente mejor.  Una frase de ella aparece en mi pantalla.  Sólo confirma lo que pienso.  Está allí, debo confiar, debo dejarla pensar.  Debo mantenerme firme.  Tomo al miedo por la pechera y le digo directo a los ojos: ¿Sabes qué? ¡Jódete! ¡No te quiero volver a ver cerca de mí…  O de ella!  Siento la libertad una vez más.  Me siento dichoso sólo por saber que existe, sólo por saber que existo para ella.  Me siento bien de entregarle el amor que le entrego cada día.  Cada noche en estas letras… hasta que volvamos a la normalidad.  Sé que está preocupada, puedo sentirlo.  Y hoy, aunque me sentía muchísimo mejor y más tranquilo, tenía que dejar salir también esta tranquilidad y derramarla en palabras sobre estas líneas para que, si pasa por aquí, sepa que este amor es real.  Tan real que no dudará nunca más ni de mí, ni de ella, ni de el amor en sí…  Porque el amor es…  No necesita pruebas, está, se siente, y el amor no duele…  Me dolía el miedo y ya lo saqué de nuestro camino.

Hoy, que fue día de acción de gracias, agradecí a Dios por mandarme a tanta gente a decirme cuánto valgo y recalcarme lo mismo.  Si es… Ella vendrá, ella se dará cuenta. No te preocupes.  Hoy le agradecí al Señor por mi familia, mi madre que en un par de frases me adivinó la tristeza y estuvo hablando conmigo.  Mis amig@s, sencillamente espectaculares.  No puedo quejarme, sólo puedo agradecer la suerte tan maravillosa que he tenido.

My heart Y si lees esto, tú a quién aquí sólo llamo ella, a ti te agradezco hacerme sentir tan dichoso, tan capaz de dar amor, tan capaz de hacerte feliz, tan capaz de provocar sonrisas, tan capaz de devorarme al mundo.  Te agradezco la huella que ya estás dejando en mi corazón.

Como Buzz Lightyear!

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Hoy… Se reventó la represa :(

BRTY56 Quiero escribir, quiero dejar este peso en palabras… quiero aniquilar las dudas, quiero hacer un agujero negro en mi alma que absorba esta desazón, que se lleve para siempre este mal sabor de boca, esta amargura al final de la garganta que la tranca y, ni siquiera me deja respirar bien.

Después de dormirme hoy mismo, más allá de las 2 de la madrugada, me desperté con un sobresalto…  6:29pm, suena el teléfono celular.  Quiero pensar que todo fue un mal sueño, que hoy es martes y esta llamada es, como de costumbre, ella.  Una voz que no me suena conocida al otro lado de la comunicación saluda, fuerzo mi mente, ¡TIENE QUE SER ELLA!  La voz pregunta: – ¿Quién es? – Sólo atino a responder mi primer nombre…  No es ella, qué puede importar quién llame a esta hora si no es ella y si además no sabe con quién está hablando.

Total que traté de darme ánimos.  Sentía un vacío entre pecho y espalda…  Y no precisamente por hambre.  Pero bueno, nada…  Hay que trabajar, el tiempo pasa, pierdes tiempo de felicidad, pensé.  El aire frío de la mañana me atravesó…  Como si no tuviera sino un agujero en el pecho.  Me heló hasta los huesos…  Por primera vez en mucho tiempo, no sólo me sentía muerto de frío por fuera…  Mi interior se estaba congelando.  ¿La razón?  La falta de su voz en la mañana…  Sacudo mi cabeza con fuerza y pienso siempre le dices a la gente que sea fuerte.  Me visto con una prontitud inusitada.  Corro a la computadora, abro el Messenger, GoogleTalk…  No está…  No está en tu vida, no te portes como un niño, me increpo.

Me consigo a mi hermana camino a la puerta. ¿Puedes llevarme al colegio? Sí. La respuesta casi sin dejarla terminar la pregunta.  Ella ignorante de todo, no me lee en los ojos el quiebre que sufre mi alma y me pregunto si es que acaso yo, particularmente yo nací para estar solo.  No sólo en el mundo.  Con mis amigos, pero solo.  Con su apoyo, con sus alegrías, con u compañía, con su familiaridad y su amor… de amig@s.  Casi sin darme cuenta, llego al colegio, mi hermana se baja, arranco.  Quiero escuchar el motor, quiero hacerlo rugir.  Quiero que ensordezca mi mente, que nuble mis pensamientos y que apagué el llanto de mi corazón.  No funciona.

Me consigo con una amiga, le doy la cola al trabajo.  Una conversación ligera, pero llena de cariño me reconforta.  Me doy cuenta que su falta, la de ella, me genera un nivel de soledad inmenso.  No hay cómo cubrirlo.  Podría estar en el medio de un tumulto y no escuchar un solo sonido de lo que sucede a mi alrededor.  Me enfoco en manejar.  Pero no logro callar a mi corazón.

Me dirijo a mi oficina, sin desayuno.  Por segunda vez, no tengo hambre.  No quiero comer.  No quiero ir.  Quiero bajarme del carro y correr, cansarme.  Agotarme, para ver si así no tengo ni fuerzas para sentirme así.  Pero no puedo.  Sintonizo en la radio Tiempo de Cuaimas.  Las animadoras suelen alegrarme y entretenerme.  Tema: Los hombres Zamuros, sombríos, fracasados, envidiosos…  Y una sarta de cosas más.  Pienso que alguien se siente permanentemente peor que yo. Vaya consuelo.  Es una idiotez de mi parte pensar así.  Me regaño a mi mismo de nuevo.

Manejo, me estaciono, camino.  Paso por el puesto de las empanadas y hoy, en lugar de seducirme su aroma, me causa repulsión.  Náuseas.  Acelero el paso.  La tristeza viene por mí y casi voy al trote a ver si la dejo atrás.  Nada.  Al llegar a la oficina, coloco la laptop en mi escritorio, conecto el monitor secundario y los cables del ratón, energía y audífonos.  La enciendo.  Me tienta ver si está…  Me levanto.  Voy por agua.  Mi garganta se reseca.  Mi estómago se comprime en protesta por la falta de comida.  Mi alma se dobla y el miedo aparece…  Lo enfrento, lo miro a los ojos y camino directo a mi escritorio.

Llega una gran compañera, mimosa, embarazada…  Me lee los ojos.  Me abraza con fuerza y me dice: Hola, cariño. Dándole un matiz normal al asunto.  Mis ojos actúan como una represa.  Quiero estallar en llanto.  ¡No puedo! Sí, sí puedo.  Pero no debo.  Tengo que concentrarme.  Una lágrima rebosa la muralla de mi voluntad.  La enjugo con un dedo antes de voltear.  Esbozo una sonrisa tan dulce como me permite el corazón y la veo con agradecimiento.  Bajo forzado por mi cerebro a comprar un Yogurt.  Compro dos.  Debo comer.  Es estúpido no hacerlo.  Me como uno a duras penas.  Guardo el otro en la nevera.

monstruo_milton Transcurren las horas, resuelvo cosas simples.  Me reúno para discutir un diseño.  Trato de hacer chistes malos.  Los demás se ríen más que yo.  Confirmo que me dicen Milton, un gran monstruo con un corazón enorme.  Me siento mejor.  Un parpadeo naranja me llama la atención en mi monitor a escasos metros.  No pienso.  Pienso en lo bonito que es ser considerado alguien de una gran corazón.  Remo en mi silla como si de un bote se tratara, jugueteando para animarme un poco.  Es ella.  Una frase.  Me siento la mala. Se me parte el alma una vez más.  Son circunstancias del corazón. Aparece una segunda frase. Aunque no lo creas, me siento mal.  Respondo, con comprensión.  Le creo, le aposté todo.  Cómo no creerle.  Puedo sentirlo, su malestar.  El nudo en el estómago, la garganta seca una vez más.  La saliva no aparece y siento como me marchito por dentro.

No responde más…  Se fue.  Sigo la reunión…  Ni me acordaba.  My bad.  Termina la reunión.  Hora de comer.  Llamo a Manolacho.  Nos espera. Bajamos un grupo.  Las chicas me leen los movimientos.  Me ven apagado.  Me abrazan.  ¡Gracias!  Una vez más, las lágrimas amenazan con aparecer.  Aprieto los puños.  Sonrío, acelero el paso.  Me anima saber que se preocupan por mí.

Caminamos, hablamos.  Trato de bromear, distraer mi mente.  Silenciar durante un rato a mi corazón. Compramos, buscamos una mesa, nos sentamos a comer.  Hablamos de varias cosas.  Terminamos de comer.  Café.  Por favor.  Pedimos, nos sentamos. Hablamos.  MaGa me acaricia suavemente la espalda, luego va por las cosquillas.  Las últimas no aparecen.

Volvemos a la oficina.  Llegando, me llama Louise.  Mi mejor amiga.  Me devuelvo a Mc Café.  Hablamos de trabajo.  Pero ella me ve y lo sabe.  Algo grave me pasa.  Transcurre la tarde entre bases de datos, soporte y problemas de internet.  En algún punto ella me habló de nuevo.  Una frase.  No recuerdo.  Hablo, hablo, hablo.  Dejo salir un montón de amor…  Nunca responde.  Siento como cuando vas a servir jugo de una jarra demasiado llena y a última hora, quitan el vaso.  ¿Leyó?  No lo sé.  Hora de irme.  No quiero.  Aquí estoy acompañado.  Amig@s, compañer@s de trabajo que se van ganando también ese nombre.  Ese puesto tan especial.  Después de volcar un camión de amor contenido sobre el Messenger, le digo a ella

7:40 de la noche.  Me voy.  Manolacho también me lee.  Me conoce.  ¿Te vienes? La pregunta es retórica, él lo sabe.  Pero también sabe que quizás necesito espacio. Si no estorbo.  Mi respuesta es concisa. ¡Los amigos nunca estorban!  Me despido.  Louise me dice: Yo también me voy.  Lo sé, no está apurada, pero quiere hablarme.  Me abraza saliendo. Comienza a decirme cuánto me quiere.  Sus palabras llegan muy hondo…  Como siempre.  Llegamos al Centro Comercial.  Hacemos la cola para sacar algo de efectivo del cajero automático.  Me abraza, tiernamente.  Demasiado.  Mis ojos no dan más.  Las lágrimas brotan casi a borbotones, no puedo controlarlo.  Lloro, sólo me apoyo en su hombro y lloro como un niño.  Suenan las palabras de siempre, con el plus de que vienen de una madre.  No te pongas así.  No me gusta verte triste.  Tú eres muy bueno.  Me dejo llevar por los sentimientos, la gente me observa con extrañeza.  No me importa.  Sólo quiero llorar.  Louise está allí, ella me entiende.  Me conoce mucho más allá de mis chistes de sexo y de mis actuales dudas respecto al amor.  Renuncio a ser un triste Príncipe Azul, ¡ya no más! Sólo sirve para que te jodan.  Rabia.  Estoy cansado Louise.  ¡Cansado!  No quiero seguir siendo demasiado bueno.  Ella me cachetea con sus palabras.  Pero eres así.  Yo sigo renegando del amor que aún se desborda por mis poros.  Que cae en el vacío de la soledad que estoy sintiendo.  Ella sólo me abraza y me dice que ya llegará la persona.  Siento que ella es la persona, Louise.  Pero no se da cuenta.  Tiene miedo.  La entiendo.  Quisiera odiarla, borrarla, sacármela de la cabeza, de la vida.  Pero ni siquiera puedo culparla. Y la quiero.  La quise con fervor, las quise con el alma entera.  De sus labios, sólo escucho Si es, entonces ya vendrá.  Se dará cuenta.  Sus palabras me atraviesan de par en par.

Nos detenemos a tomar agua y ella y su hermana a comer algo.  No tengo hambre.  Dejo deslizar más lágrimas por mi rostro, estoy entre familia.  Tomo sorbos de agua que calman la sequedad de mi garganta…  Sólo durante un rato.  Me siento mejor.  Pero necesito escribir.  Llega MaPa, la hermana de Manolacho y pienso que me tocará irme solo…  Una vez más.  ¡No!  Manu me dice que se viene conmigo.  Se dibuja una sonrisa en mi rostro.  Un verdadero amigo.

Vamos a carro.  Jugueteo arrancando para quemar caucho en el estacionamiento.  Louise me sonríe junto con Gorka. Dos de mis mejores amigos.  ¡Que suerte tengo!  Sentimientos encontrados.

Salgo, dejo a Manuel y llego a casa.  Voy a escribirle.  Un último correo, quizás sea una despedida.  Quizás sea lo que la haga despertar.  Quizás le dé el valor de enfrentarse al miedo y decirme: Ven.  Una sola palabra.  Tres letras y mi mundo sería de colores de nuevo y dejaría de estar tan gris.  No lo sé.

Pero sé que no dejaré una sola palabra sin ser dicha.  Si pierdo esta batalla, no será por no haber hecho todo lo que pueda.

Sí…  Triste.  ¡PERO NUNCA JAMÁS DERROTADO!

Ahora me despido.  Voy a escribirle a ella.  Terminaré de mandarle lo que queda de mi ilusión.  Ella, confío en Dios, sabrá qué hacer.

Y mañana…  quizás les cuente.  (Si llegaste aquí y no entiendes nada…  Ve al post de ayer)