jueves, 26 de agosto de 2010

Prosa - Cartas a destiempo (arriba de la mesa)

Vaya, después de un no sé si muy merecido descanso de letras, vuelvo con más.  Inicio este ciclo con palabras de una chica que conozco apenas de vista, de unas cuantas palabras frente a frente y un montón de bromas sanas en un chat.  Así como en “Diego, mi Diego”, Mandrágora lanza una reflexión al aire, al espacio, mejor dicho…  Al ciberespacio.

No puedo decir que estoy plenamente de acuerdo con sus palabras, pero sí puedo decir que llaman a una profunda reflexión de lo que hacemos, lo que vivimos y cómo podemos vivirlo.

Sin más preámbulos, los dejo en compañía de las palabras de Mandra.

Cartas a Destiempo (arriba de la mesa)

Hay que ser yo para entenderme. Vivir día a día en esta piel y tras estos ojos creadores de su propia perspectiva. Agitarse desde lo profundo en tempestad sin el más mínimo gesto. Racionalizar el amor, desmembrarlo, estudiarlo bajo el microscopio más exacto y aún después, declararlo sentimiento divino sin razón alguna.

Decir amigo, hermano, decirlo desde dentro del útero, dónde se crea la vida y los grandes lazos. Hablar fuerte, ser fuerte, con descaro, el descaro del que nada le importa el qué dirán.

Temer a la muerte no por ser el final, sino por una injusta pérdida de conocimientos, de experiencias que se van al insondable vacío. Arrancar desde el alma el sentimiento más fuerte y enviarlo a la no existencia, para siempre.

Amar a los animales, aborrecer a los traidores, bendecir a los amantes, respetar lo respetable. No arrepentirse nunca. Desear desde los tuétanos, entregarse hasta el reverso. No mentir. Quizás matar. 1, 2, 3, conservar amistades que lo sean, desechar al resto (no valen mi tiempo).

Ser el amor de la vida de uno, varios, de todos los que amé.

Poesía. Poesía. P o e s í a. Volver a los versos.

Nunca decir te amo primero. Mirar al futuro y encontrar una casa, dos plantas, un balcón de madera, escritorio, vista a la montaña en un pueblo de calles de piedra, lleno de flores y escribir, escribir hasta que duela, escribir hasta que deje de doler.

Tener una filosofía de vida: Si hablas de mí, me dejas de escuchar. No dar perlas a los cerdos, ni información a los chismosos.

Partir sin dar explicaciones con el pensamiento claro (sabes lo que hiciste, lo que no sabes es que me enteraría). Hacer magia, nacer medio bruja, medio morir antes de los treinta. Estudiar la palabra, cuidar la palabra, acariciarla como al hombre de tu vida - abre la boca e inmortalízate en la ez o la gloria –.

Tener un buen par de ovarios para decir: "Lo que nunca te voy a perdonar, es que teniéndolo todo para ser especial te conformaste con ser otro más". Sin que tiemble la voz, sin que importe el siguiente paso. Y aún así, siendo, haciendo, teniendo todo ello, hay que ser yo para entenderme porque nadie tiene la perspectiva con que cada mañana decido crear el mundo.

La Mandrágora

Ciertamente hay que mirar hacia uno mismo para entenderse, hay que pensarse, hay que reinventarse de cuando en cuando, hay que pensar, a veces, hay que actuar otras tantas.  Hay que aprender, por encima de todo, aprender.  Porque a diferencia del pensamiento de Mandra, en mi opinión la muerte no es sino el paso a un nuevo episodio de la gran historia de nuestras vidas.

Vivir con intensidad no significa volverse loco y beber, drogarse, tener sexo salvaje sin control alguno y hacer cuanta cosa sea posible para violar leyes, normas y cánones sociales.  Vivir con intensidad es admirar la belleza en las cosas más simples.  Es mirar el mundo con los ojos de un niño.

Gracias Mandrita por este nuevo aporte.

Palabras de Sabiduría:

Inocente es quien no necesita explicarse

Albert Camus

jueves, 29 de julio de 2010

Hacer o No hacer

Cada vez que sucede un hecho con el que no estoy de absoluto en acuerdo suelo encontrarme en la disyuntiva de actuar o no hacerlo.  En algunas ocasiones, la respuesta es bastante sencilla de conseguir.  En ocasiones, sólo debes apelar al sentido común.  Pero algunas veces, la respuesta no es tan simple.  En casos que pudiéramos denominar extremos o críticos… ¿Qué hacer?

¿Te tomarías el tiempo para ayudar a alguien que no conoces? Más aun, ¿te arriesgarías a meterte en el ojo del huracán sólo porque piensas que es lo correcto?  Muchas veces nos quejamos, criticamos la inseguridad, la falta de acción y llamamos cobardes a todos los demás que se encuentran alrededor de una situación extrema y no actúan.  La siguiente pregunta es entonces la obvia.  ¿Y nosotros actuamos? ¿Nosotros protestamos cuando es debido? ¿Le tendemos una mano a quien la necesita? ¿Somos capaces de detener a un ladrón o, por lo menos, interrumpirle el paso para que lo agarren otras personas?

Argumentan muchos que podrían resultar muertos de interferir en una situación de esas.  Que podrían ser víctimas en una pelea violenta sólo por meterse a ayudar a alguien.  Sin embargo no se detienen a pensar que pueden ser víctimas de la misma persona en otro momento y, si todo el mundo a su alrededor piensan de la misma manera, no habrá nadie que les tienda una mano y les brinde esa ayuda por la cual tanto claman.

Por otro lado, si la mayoría pensaran en ayudar, en actuar, en seguir sus impulsos y dejar sus miedos atrás, probablemente aquellos dispuestos a proferir algún tipo de daño a cualquiera en la calle lo pensarían dos veces dad la cantidad de gente a la que se tendrían que enfrentar.

No hablo de tomar la ley en las propias manos.  Pero hablo de que en algunos momentos de la vida, hay que dejarse llevar por los instintos y proteger a quien requiere protección.  Justicia, clamas por ella seguramente, habrás dicho en más de una ocasión: ¡No es justo! Y yo te pregunto: ¿Qué has hecho tú para que la justicia se restablezca en esos momentos?

Si hay que luchar por un bien común, ¿decides no ir, porque alguien más “debe” hacerlo?  ¿Y si todos piensan como tú?  ¿Entonces quién irá? ¿De dónde surgirán los líderes? ¿Puedes llamarte valiente sin afrontar una sola vez en tu vida que debes luchar por algo?  En momentos difíciles, los valientes dan un paso al frente, se arriesgan.  Algunos ganan, otros pierden.  Pero todos y cada uno de ellos pueden estar tranquilos porque lo intentaron, hicieron lo que creyeron justo cuando fue necesario.

Aprovecho de evocar una historia que me vino a la mente pensando en esto de hacer o no hacer:

Esta es la historia de cuatro (4) personas llamadas TODOS, CUALQUIERA, ALGUIEN y NADIE.
Había un trabajo muy importante que hacer y TODOS estaban seguros de que ALGUIEN lo haría, CUALQUIERA podía haberlo hecho, pero NADIE lo hizo.
ALGUIEN se enojó por eso, porque era trabajo de TODOS. TODOS pensaron que CUALQUIERA podía hacerlo y NADIE se dio cuenta de que TODOS no lo harían.
Esto termina en que TODOS le echaron la culpa a ALGUIEN cuando NADIE hizo lo que CUALQUIERA pudo haber hecho.

Palabras de Sabiduría:

Quien no castiga la maldad
ordena que se ejecute

Leonardo DaVinci

viernes, 23 de julio de 2010

Diego, mi Diego

Visitando páginas, conociendo gente y leyendo cosas me tropecé con este escrito y me pareció que reflejaba tan bien muchas de las reflexiones que he hecho a lo largo de mi propia vida que no pude sino pedirle a quien lo escribió su permiso para publicarlo.  A pesar de no haber recibido respuesta, me tomé la libertad de hacerlo, colocando su pseudónimo al final, pues nunca le quitaría crédito de tan buen escrito a quien lo merece.  Por aquí se los dejo y espero que lo disfruten.

La noche se perfilaba como otra cualquiera en la que el destino se hace al azar y al instante. Tenía ganas de salirme de la dieta y de los locales frecuentemente visitados por lo que luego de cambiar tres veces de ruta el camino culminó temporalmente en un restaurante de comida rápida. Sirven el pedido y los pasos me llevan a las mesas en el exterior donde insólitamente había menos ruido y un clima más agradable. Mientras voy comiendo divago sobre la vida con mi acompañante y cómo no podría llegar a juzgarme una amistad por un intento romántico cuando nuestra charla es interrumpida por algunas voces que comienzan a alzarse a nuestras espaldas en la entrada al estacionamiento. La escena estaba compuesta por una chica rubia quizás de unos 21 años, ojos inmensos y de un azul muy claro, delgada y sin curvas, un joven de unos 25 años aproximadamente, moreno claro, contextura atlética, cabello cortado al ras y vestimenta informal al que bauticé como Diego, y otro joven contemporáneo dentro de un corolla blanco. En principio no entendía bien lo que estaba sucediendo, el joven del vehículo al ver a Diego acercarse dijo – No quiero pelear – y acto seguido subió el vidrio de la ventana. La chica que se encontraba intentando subir en el lado del copiloto sonreía nerviosa como si hubiese sido descubierta en alguna pequeña travesura, le hacía señas para que le abriera la puerta del carro. Diego, se detuvo delante del automóvil y repetía una y otra vez, - Tranquilo, no voy a pelear, baja el vidrio – mientras los espectadores del drama intentábamos hallar un motivo a la situación desencadenada. De pronto, la chica logró subirse al carro y convencer a su compañero que bajara la ventana del carro, lo cual, él hizo, a medias.

- Yo no tengo nada contra ti, sólo quiero que tú sepas cómo me siento. – Comenzó a explicar Diego.
- Esa mujer que está allí hasta hoy era mi vida, entiendes. ¿Cómo esperas que me sienta si yo la vengo a dejar aquí y tú vienes a recogerla?. Ella era mi vida brother, mi vida.

Fue imposible evitar el dolor en medio del pecho al escuchar sus palabras. De improviso su dolor era el mío, sus ganas desahogarse eran las mías y quise correr a él, abrazarlo y prometerle que todo estaría bien con el tiempo.

- Ahora dame la mano, el fin de semana nos vamos a ver y yo te saludaré, porque eres mi pana. – Culminó Diego extendiendo la mano a dentro del carro. Dio media vuelta para retirarse y otra media vuelta más para gritar por última vez: ella era mi vida.

La pareja sin nombre marchó a la velocidad que dio el motor y Diego se perdió en un abrir y cerrar de ojos, sin embargo, su ausencia no amilanó ni un ápice mi angustia, mi empatía con él.

Diego había sido esa noche un príncipe improvisado, un caballero valiente incapaz de propinarle una mala palabra a aquella mujer que le estaba partiendo el alma yéndose con otro, un hombre leal que siguió siéndolo a pesar de la clara traición de su amigo, un enamorado hasta el hueso que no se intimidó por el público que observaba al decir lo que sentía. Diego bajo una perfecta luna llena de Julio, era un héroe vencido, pero un héroe al fin.

Durante todo el camino a casa no pude apartar de mi mente, ni de mi pecho, todo lo que aquello me había producido. Analizaba una y otra vez aquel capítulo como de libro y llegué a preguntarme hasta cuando los hombres de verdad se enamorarán de mujeres de hielo, hasta cuando las mujeres seguirán eligiendo al cobarde del corolla que no dará la cara por ellas, hasta cuando habrá cobardes que traicionan una amistad... ¿hasta cuando amaremos de más y seremos como Diego?

La Mandrágora

Palabras de Sabiduría:

Los amores cobardes no llegan
ni a amores ni a historias, se quedan allí…
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar…

Silvio Rodríguez

martes, 13 de julio de 2010

Si no eres parte de la solución…

Mis muy querid@s lectoræs.  Hoy escribo por una actitud que constantemente veo y trato de mover a la gente a cambiar.  En múltiples ocasiones, me consigo con gente que se queja de la vida que tiene, del trabajo que (no) tiene, de la pareja que (no) tiene o de cualquier cosa que pueda estarle molestando.

Resulta que entonces te consigues con alguien que te dice que su trabajo le aburre, que está cansado, que no le pagan bien, que quiere cambiarse, que quiere mejorar.  Y cuando le preguntas en cuántos trabajos se ha postulado o si está buscando o si por lo menos le ha dicho a sus amigos que muevan su hoja de vida por ahí a ver si consigue algo mejor, las respuesta es un simple NO.

Vas y te consigues con la gente que siempre ESTÁ PENSANDO cambiar, pero que al fin y al cabo, NUNCA ACTÚAN para ir hacia ese cambio.  Ves gente que una y otra vez se estrellan contra la misma pared y por más que les digas que cambien de rumbo porque van contra la pared, no cambian ni el rumbo ni la velocidad y se escudan en un no puedo porque no soy como tú.

Eso me hace recordar el primer capítulo del libro Ilusiones de Richard Bach, en el cual, un Mesías trata de convencer a la gente de que ellos pueden hacer todo cuanto él hace, sólo tienen que creer.  Pero la muchedumbre sólo se asomaba y lo veía como si fuera un extraterrestre, porque él era un Mesías y ellos no.  Pero resulta que lo que esa multitud de gente nunca percibió es que el Mesías era tan humano como ellos.

Y es lo que pasa la mayoría de las veces.  Vemos gente exitosa y deseamos ser como ellos, pero ¿qué es lo que tienen ellos que nosotros no? Actitud.  ¿Acaso son extraterrestres? Para nada.  ¿Son tan distintos a nosotros? En lo absoluto. ¿Son tan inalcanzables? Están a la distancia de una decisión.

En mi opinión, hay dos actitudes que podemos tomar en la vida: ser espectadores o protagonistas.  Podemos dejar que la corriente de la vida nos arrastre a la deriva y ver como otros nadan hacia los lugares donde desean estar.  Podemos maravillarnos de su grácil estilo, de la fluidez de sus movimientos mientras nosotros flotamos sin rumbo alguno.  O bien podemos comenzar a nadar y llevar el curso de nuestro destino.  Podemos bracear con tanta fuerza como queramos, aprovechando oleadas que nos impulsen a nuestro destino elegido y dejando atrás aquello que nos pueda alejar.

Si tú, mi querid@ amig@ lector(a), piensas que las palabras en este blog y muchos otros son palabras escritas por un profesional, te equivocas.  Somos gente tan común y tan aficionada a escribir como cualquiera que sienta deseos de comunicarle sus conocimientos y experiencias a los demás.

Tú y sólo tú, decides dónde estás y por qué.  Y si no te gusta dónde estás, entonces cámbialo.  Decídelo y ejecuta un plan para alcanzar todo lo que quieras, porque lo único que hace falta para hacerlo, son ganas.

Puedes ser el protagonista de tu propia vida, sólo tienes que decidirte.  Ver o hacer.  ¡La respuesta está en tí!

Palabras de Sabiduría:

Si no eres parte de la solución, eres parte del problema

Vladimir Lenin

lunes, 5 de julio de 2010

Poema - Cielo

Recuperado del baúl de los recuerdos, hace más de 10 años que escribí este poema.  Espero que lo disfruten.  Está inspirado en un amor jóven, inexperto y lleno de inocencia, algo de egoísmo y muchísimas ilusiones.  Más tarde aprendí que las cosas no necesariamente son para siempre, pero que no hay nada mejor dar lo mejor de ti.

Miro al cielo y veo,
algunas veces el Sol, algunas veces la Luna,
otras, sólo veo las estrellas,
pero siempre que miro al cielo
te veo a ti en cada astro,
en cada nube, cada destello,
en el inmenso azul
de su gran belleza,
que junto a ti
no es más que una gota de agua
en el profundo mar sin final
de nuestras almas,
en la infinita oscuridad
que me rodea cada noche
cuando me asomo a la ventana
y miro al cielo
y te veo y grito a los cuatro vientos, tu nombre
encerrado entre dos corazones
que desean ser uno mismo.

Mi cielo eres tú,
porque estás en mí,
porque estoy en ti,
porque nadie jamás podrá
amarte como yo lo hago
nadie te verá con los ojos
con los que yo te he visto,
con los ojos del alma,
ciegos ante tanta luz,
tanta dulzura, tanto cariño
que sólo tú me das.

Ahora vuelo hacia ti
en el cielo de mi espíritu
posado sobre tus recuerdos
que flotan en mí
con la suavidad de tus besos,
con la ternura de tus caricias,
con la verdad de tus palabras
y el amor que nos une.

Todos esos recuerdos
que en tan poco tiempo
lograste dejar en mí
mi sol, mi luna, mi cielo.

Cada cosa que hago,
cada canción que oigo,
cada cosa que miro,
sólo me hacen recordar
cuánto te quiero,
cuánto te extraño,
cuánto te necesito,
todo me recuerda
cuánto TE AMO.

Antes solía pretender volar
en esta supuesta libertad
que sólo me mantenía
prisionero de mi soledad;
antes mi cielo tenía un límite
tan próximo e invisible,
pero tú rompiste ese muro,
tú acompañaste a esa soledad
y ahora no puedo estar
de nuevo con ella,
me niego a estar sólo
una vez más contigo tan cerca.

Escucha mi corazón,
sus latidos te dirán
lo que significas para mí;
mira mis ojos,
en ellos verás
tu alma dentro de mí;
toma mis manos,
ponlas junto a las tuyas
y jamás te querrán soltar;
toma mi vida,
has con ella lo que quieras
pues de nada me sirve sin ti;
tómame tal cual soy
y déjame quererte,
pues el amor lo es todo,
es lo que deseo ofrecerte.

Cierra tus ojos,
toma mis manos,
escucha mi corazón,
siente mi respiración
y sabrás que TE AMO
y que siempre lo haré.

lunes, 28 de junio de 2010

Cuestión de actitud

En tan sólo unos días, mis querid@s amig@s, muchas cosas se dieron vuelta en mi vida.  Algunas me resultaron cómodas, otras no tanto.  Es increíble cómo con el pasar de los años abrimos cada vez más los ojos a un mundo que creíamos conocer y que hoy en día sabemos absolutamente desconocido.  La fascinación por entender nuevos conceptos, la sorpresa de un par de palabras, una mirada o una sonrisa que rompen todos nuestros esquemas.  Tan sólo una frase, más inesperada que cualquier circunstancia convierte la vida en un mundo entero de sorpresas.

Voy a tratar de explicarme con un poco más de detenimiento.  Desde hace aproximadamente un mes, mi vida se ha visto bombardeada por acciones foráneas que me han hecho sentarme (no literalmente) a pensar acerca de ellas y de la actitud que yo mismo debería tomar ante dichas situaciones.

La primera fue un jefe indirecto con manías de dictador y actitud de jardín de infancia.  El resultado de una discusión entre él y…   bueno…  él mismo, dado que yo no participé, fue mi despido injustificado ocultado incluso a mi jefe directo.  Al principio la persona designada para tal cosa, dado que el autor intelectual del hecho no esperó a verme la cara para hacerlo directamente, estuvo tratando de justificarlo con ciertas razones que fueron una tras otra rebatidas con argumentos y hechos sólidos y comprobables.  Poco tiempo después sólo bastó una frase para entenderlo todo con extrema claridad: “la orden vino de arriba”.  Para quienes no hayan pasado por un ambiente laboral escalonado, dicha oración significa que alguno más alto en la pirámide empresarial dio la orden directa y no queda, para quienes se doblegan, otra cosa sino acatarla.  Impotencia, desolación, tristeza, rabia…  Tantas cosas se agolparon en mi pecho, que muy mal podría describirlas aquí en tan sólo unas palabras.  Alrededor de una hora después me encontraba caminando, alejándome con paso poco decidido del sitio que durante casi un año había sido un excelente lugar para pasar el tiempo, porque realmente disfrutaba lo que hacía.  Amaba mi trabajo en ese lugar, me agradaban mis compañer@s y llevaba lo que podría llamarse una vida cómoda y tranquila disfrutando de la mayor parte de los momentos vividos allí.  De pronto, recordé el crucifijo que siempre (o casi siempre) llevo conmigo, lo toqué, miré al cielo y pensé:  Señor, tú sabes lo que haces y cómo lo haces, sé que si me estás sacando de aquí es porque me tienes algo mejor, confío en tí”.

Como la lluvia que se lleva el sucio de las calles y limpia muchísimas cosas, la desazón, la tristeza, el desasosiego y la rabia fueron desapareciendo conforme mi paso al caminar cobraba más y más fuerza, me sentía más calmado y hasta uno que otra sonrisa se asomaban en mi rostro al darme cuenta de lo absurdo de la situación.  Cuestión de actitud.

Por otro lado, resultó que mientras caminaba a tomar el subterráneo para dirigirme a mi trabajo me conseguí con una vieja compañera de la escuela (y ojo, no digo que ella sea vieja, sino que nos conocemos hace bastante tiempo).  Siempre cuestioné y fui muy crítico con las amistades de entonces, por varias razones.  Yo no era, precisamente popular, ni mucho menos de los más apreciados, en las dinámicas de grupo siempre salía con las tablas en la cabeza, pero no me molestaba; yo andaba pendiente de otras cosas, la rumbita, fumar y beber hasta quedar inconsciente no era mi fuerte.  Lo hermoso del encuentro fue ver cómo la expresión en el rostro de la chica cambió de una expresión seria mientras caminaba a una amplia sonrisa al reconocer detrás de mi rápido andar y mi cara de pocos amigos (defensa natural en la calle) a ese antiguo compañero con el que compartiera varios años en un espectacular colegio que nos enseñara algunas de las mejores cosas que sabemos.  Su genuina alegría me llenó de felicidad y no pude sino abrazarla y saludarla con el mismo cariño que ella me profesaba.  Más aun, su última frase fue la que más me llenó.  “Es bueno verte”.  Incluso me comentó que hasta ha leído parte de esta bitácora.  Lo cual, desde luego, me agradó muchísimo.  Cada día descubro que mis palabras no son sólo letras que se pierden en la inmensidad de la red.

Por último, pero para nada menos importante, está la pérdida de una de las personas que me adoptara como otro hijo universitario en su casa cada vez que se me ocurría caerles por allá según los planes de uno de sus hijos.  El Sr. Daniel, padre de Oscuridad, quien hoy en día es como mi hermano, nos dejó durante un rato, porque al final, todos vamos a tratar de alcanzarlo en algún momento.  Desde este rincón sólo puedo decir que me sumo al dolor de su desaparición física, pero me sumo igualmente a la celebración de quien se sabe estará o bien iniciando un nuevo camino con muchas lecciones aprendidas o bien en un lugar de placidez, calma y felicidad.  Buen viaje, Sr. Daniel, porque para quien fuera siempre un apoyo y pilar fundamental de su familia, una espléndida y gran familia, no puede haber otro destino que algo particularmente bueno y sumamente feliz.

Esta despedida me hizo ver a gente que tenía años sin ver, me hizo ver reconciliaciones, abrazos, lágrimas y sonrisas.  Esta despedida, como todas las demás, me hizo pensar en lo importante que es ser feliz y compartir la felicidad con los demás mientras tengamos tiempo.

Me desconecto un par de días, mis muy adorad@s lectoræs, recordándoles entonces que no hay otra cosa tan segura como el hecho de que nos tendremos que despedir en algún momento, no sabemos si por poco o mucho tiempo, pero lo importante es que cuando lo hagamos, por nuestra elección o por elección de la vida, lo hagamos en buenos términos y siempre con un abrazo y una sonrisa, aunque las lágrimas empañen nuestras miradas.

Palabras de Sabiduría:

Si nuestra amistad depende de cosas como el espacio y el tiempo,
entonces, cuando por fin superemos el espacio y el tiempo,
habremos destruido nuestra propia hermandad

Richard Bach – Juan Salvador Gaviota

jueves, 17 de junio de 2010

Se necesitan locos

Hola, mis querid@s amig@s.  Hoy les traigo un escrito que después de buscar un rato en la red se le atribuye a un cura, el Padre Lebret, de la parroquia de El Dulce Nombre de Jesús en La Guancha y de San José en San Juan de la Rambla, ambas en Tenerife, Islas Canarias, España.  Sin embargo, la publicación donde se le menciona es de 2008 y conseguí una referencia anterior al mismo escrito.  Por los momentos lo dejaré como anónimo, pero si alguien sabe agradecería me lo enviaran en un correo o lo colocaran como comentario.

L@s dejo ahora con esta oración y l@s invito a que sean menos cuerd@s y un poco más loc@s…  Siempre de buena forma.  Disfrútenlo.

¡Dios mío! Envíanos algunos locos,
de aquellos que se comprometen a fondo,
de aquellos que se olvidan de sí mismos,
de aquellos que saben amar
con obras y no con palabras,
de aquellos que se entregan
verdaderamente hasta el fin.

Nos hacen falta locos, desafinados, apasionados,
personas capaces de dar el salto en el vacío inseguro,
desconocido y cada día más profundo de la pobreza;
aquellos que saben aceptar la masa anónima,
sin deseo de utilizarla como escabel;
aquellos que no utilizan para su servicio al prójimo.

Nos hacen falta locos,¡Dios mío!.

Locos en el presente,
enamorados de una forma de vida sencilla,
liberadores del pobre,
amantes de la paz,
libres de compromisos,
decididos a no hacer nunca traición,
despreciando su propia comodidad, o su vida,
plenamente decididos por la abnegación,
capaces de aceptar toda clase de tareas,
de partir dondequiera que sea por disciplina,
al mismo tiempo libres y obedientes,
espontáneos y tenaces, alegres, dulces y fuertes.

Entonces mis compañer@s de letras y ratos de reflexión, me declaro total y absolutamente loco, pero dentro de mi.  ¡Espero tenerl@s de cómplices y amig@s de locura!

SE NECESITAN LOCOS   PARA AYUDAR A LOS CUERDOS  Y  FORMALES

Palabras de Sabiduría:

La locura, a veces, no es otra cosa
que la razón presentada de diferente forma

Johann Wolfgang von Goethe

sábado, 12 de junio de 2010

Sawabona: Sobre estar solo

Abro la ventana una vez más para que se asomen en el jardín de mis ideas y les traigo un escrito del Dr. Flavio Gikovate con quien estoy muy de acuerdo.  Estas palabras tienen mucho que ver con mis artículos del amor en libertad: El amor y la libertad y Si amas algo, déjalo libre.  En ambos trato, en mis propias palabras, de explicar que lo que busco en una pareja es amor y no dependencia.  Amar por amar y no por necesitar amar.  Sin más preámbulos los dejo con esta reflexión.  Espero la disfruten.

No es solamente el avance tecnológico lo que marcó el inicio de este milenio, las relaciones afectivas también están pasando por profundas transformaciones y revolucionando el concepto de Amor.

Lo que se busca hoy es una relación compatible con los tiempos modernos, en la cual exista individualidad, respeto, alegría y placer de estar juntos; y no una relación de dependencia en la cual uno responsabiliza al otro por su bienestar.

La idea de una persona que es el remedio para nuestra felicidad, que nació con el romanticismo seguramente desaparecerá en este principio de siglo.

El Amor Romántico parte de la premisa de que somos una fracción y necesitamos encontrar nuestra otra mitad para sentirnos completos.

Muchas veces se produce un proceso de despersonalización que, históricamente, es protagonizado por la mujer. Ella abandona sus características para amalgamarse al proyecto masculino.

La teoría de atracción entre opuestos, también viene de la misma raíz: tiene que saber hacer lo que yo no sé, si soy manso él debe ser agresivo, y así todo lo demás. Una idea práctica de supervivencia y poco romántica.

Estamos cambiando el Amor de la necesidad, por el Amor del deseo. El gusto y el deseo por la compañía,
y no por la necesidad, que es muy diferente.

Como el avance tecnológico, que exige más tiempo individual, las personas están perdiendo el miedo de quedarse solas, y aprendiendo a convivir mejor consigo mismas. Ellas están comenzando a percibir que se sienten fracción, pero son enteras.
El otro, también se siente una fracción. No es príncipe ni salvador de nada, es apenas un compañero de viaje.

El hombre es un animal que va cambiando al mundo, y después tiene que irse reciclando, para adaptarse al mundo que fabricó.  Estamos entrando en una era de individualismo, que no tiene nada que ver con egoísmo. El egoísta no tiene energía propia, él se alimenta de la energía que viene de otro, sea financiera o moral.

La nueva forma de Amor tiene nuevo significado: es el complemento de 2 enteros, y no la unión de 2 mitades. Y esto solo es posible para aquellos que consiguieran trabajar su individualidad.

Cuanto más competente es el individuo para vivir solo,más preparado estará para una relación afectiva.

La soledad es buena, estar solo no es vergonzoso, al contrario, da dignidad a la persona.

Las buenas relaciones afectivas son óptimas, son muy parecidas a estar solo, nadie exige nada de nadie y ambos crecen.

Relaciones de dominación o de concesiones exageradas son cosas del siglo pasado.

Cada cerebro es único. Nuestro modo de pensar y de hacer no sirve de referencia para nadie.

Muchas veces pensamos que otro es nuestra alma gemela y, en verdad, lo que hicimos fue inventárnoslo a nuestro modo.

Todos deberíamos quedarnos solos de vez en cuando, para establecer un diálogo interno y descubrir nuestra fuerza personal.

En soledad, el individuo entiende que la armonía y la paz de espíritu solo pueden encontrarse dentro de él mismo, y no a partir de otro.

Al percibir eso, él se torna menos critico y más comprensivo con las diferencias, respetando la manera de ser de cada uno.

El Amor de 2 personas enteras es mucho más saludable.

En este tipo de relación se da el placer de la compañía y el respeto por el ser amado.

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces necesitas aprender a perdonarte a ti mismo.

SAWABONA es un piropo usado en el sur de África que quiere decir "yo te respeto, te valoro, eres importante para mí!"

Como respuesta dicen: SHIKOBA, que es: "Entonces, yo existo para tí".

Palabras de Sabiduría:

Busca a alguien que ames por quién es y no por quién sueñas que sea

Jesús Alejandro “Silvarion” Sánchez

domingo, 6 de junio de 2010

El bambú japonés y mis amigos de La Mancha

Es increíble lo mucho que nos puede acercar Internet a una gran cantidad de personas alrededor del mundo.  Hace apenas unos días recibí una gratísima sorpresa en mi bandeja correo electrónico.  Un lector del blog me escribió y entre las muchas cosas hermosas que dijo hubo una aclaratoria que me puso a pensar; al final del correo y antes de citar la reflexión que aquí coloco justo como me la mandó se podía leer: Un fuerte abrazo... y en La Mancha tienes unos amigos.

Sólo atiné en el momento a sentirme lleno de alegría, de esperanza y de ¡ganas de seguir escribiendo, claro!

Muchas gracias, Sea y muchas gracias Raquel V.P.

El bambú japonés

No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego.

También es obvio que quien cultiva la tierra no se detiene impaciente frente a la semilla sembrada, y grita con todas sus fuerzas: ¡Crece, maldita seas!

Hay algo muy curioso que sucede con el bambú y que lo transforma en no apto para impacientes:

Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.

Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.

Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de sólo seis semanas la planta de bambú crece ¡más de 30 metros!

¿Tardó sólo seis semanas en crecer?

No, la verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.

Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.

Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados, sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.

Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.

Es tarea difícil convencer al impaciente que sólo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.

De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creemos que nada está sucediendo.

Y esto puede ser extremadamente frustrante.

En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que en tanto no bajemos los brazos -, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, si está sucediendo algo dentro de nosotros: estamos creciendo, madurando.

Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando éste al fin se materialice.

El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.

Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.

Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

Tiempo... Cómo nos cuestan las esperas, qué poco ejercitamos la paciencia en este mundo agitado en el que vivimos...

Apuramos a nuestros hijos en su crecimiento, apuramos al chofer del taxi... nosotros mismos hacemos las cosas apurados, no se sabe bien por qué...

Perdemos la fe cuando los resultados no se dan en el plazo que esperábamos, abandonamos nuestros sueños, nos generamos patologías que provienen de la ansiedad, del estrés...

¿Para qué?

Te propongo tratar de recuperar la perseverancia, la espera, la aceptación.

Si no consigues lo que anhelas, no desesperes...

Quizá solo estés echando raíces...

Debo añadir, mis amigos de La Mancha, que de este lado del planeta cuentan con un amigo también.  Saludos, abrazos y bendiciones.

miércoles, 2 de junio de 2010

Altibajos y Hakuna Matata

Muy buen@s días/tardes/noches según donde se encuentren en el planeta.  La respuesta que recibí de mi última publicación Quiero me resultó muy muy interesante.  Su longeva permanencia en la portada del blog se debió en parte a una apuesta y en parte a que el nivel de visitantes se mantenía relativamente estable a través del tiempo.  Aunado a eso, resulta que recibí un comentario que me llenó de sorpresa y de orgullo al saber que no sólo me leen alrededor del mundo, sino que además mis palabras han llegado hondo en los corazones de algunas personas.  Para mi, eso es lo que cuenta.  Que me lean no por leer, sino porque se sienten de alguna manera identificad@s con mis palabras, porque les parece que pueden aprender algo de ellas o porque sencillamente les gusta mi manera de hilar idea tras idea.

En el comentario que más me impactó, me incitan a seguir escribiendo, a seguir compartiendo esa parte de mí que he tratado de plasmar con el tiempo en las líneas de esta bitácora.  Y cómo no hacerlo, sí al escribir siento que, de alguna manera, puedo ayudar a quien me lee a superar ciertos obstáculos con menos dificultad.  Al escribir siento que tiendo una mano a quien ávido de palabras como estas busca entre los bits de la red de redes alguna luz que le indique el mejor camino a seguir.  Esa es una de las razones de mi afición a la escritura.

En fin, ¡que maravilla si nuestra vida fuera constante!  Si fuera una curva ascendente, por leve que fuera, pero que fuera siempre ascendente.  Sin embargo, tod@s pasamos por esas subidas y bajadas estrepitosas que hacen que la vida se asemeje más a una montaña rusa (roller coaster).  Esos altibajos son momentos excepcionales que pueden enseñarnos en poco tiempo cosas que tardaríamos años en aprender de otra forma.  Lo mejor que podemos hacer es aprovecharlos.

Hace poco sufrí la arremetida de una persona que ostentaba cierto grado de poder y en un arrebato de ira, se llevó por el medio varios de mis planes.  Mi primera reacción como es lógico fue sentir rabia, frustración, tristeza y hasta un poco de desolación.  Sin embargo pasaban los minutos y comencé a respirar profundo, a entender que su reacción podía haber cambiado el camino a través del cual llegaré a mis sueños y cumpliré mis planes, pero ni él ni nadie tienen el poder o la capacidad de hacerme renunciar a mis deseos.  Cerca de una hora más tarde, caminaba y sencillamente rocé mi crucifijo con los dedos, miré al cielo nublado y dije de corazón para mis adentros: confío en Ti, Señor.  Tú sabes lo que haces y por qué lo haces.  Acto seguido seguí caminando, inventándome nuevas maneras de lograr mis objetivos y hallando sonrisas en un futuro promisorio.

La mitad de los problemas se resuelven sólo con nuestra actitud.  La otra mitad, depende de las acciones que decidamos tomar.

Así pues sucedió que emprendí las acciones necesarias para resolver el problema y aquí estoy, escribiendo de nuevo, compartiendo mi experiencia personal con ustedes, esperando que les sirva de algo y diciéndoles que si en algún momento sienten todo lo que expresé arriba, pues respiren hondo, tómense un momento para tranquilizarse y piensen en Hakuna Matata una frase que en dialecto suajili o swahili significa sin problemas o no te angusties. (Gracias Ruthy)

Y para aquellos que prefieran algo más clásico sin quitarle importancia, claro está, al Rey León; está la muy afamada y espectacular canción de Bobby McFerrin: Don’t worry, be happy.

Y así, con este par de geniales canciones capaces de subirle el ánimo a casi cualquiera, me retiro durante unos días, puesto que estaré hurgando en el baúl de los recuerdos con el fin de conseguir algunos poemas de mi autoría para publicarlos aquí, poco a poco, para su disfrute (y uso) si alguno quisiera dedicar esas líneas a alguien especial.

Por último, si andas un poco triste mi querid@ amig@, no dudes en contactarme…  Quizás tenga un par de ases bajo la manga que te hagan reír.  Por MSN Messenger me puedes agregar como silvarion@msn.com y en Google Talk como silvarion@gmail.com. También se aceptan emails, comentarios en el blog y cuanta cosa se te ocurra para comunicarte conmigo.

Palabras de Sabiduría:

Si tienes un problema y tiene solución,
¿para qué te preocupas?
Pero si tienes un problema y no tiene solución,
¿para qué te preocupas?

Mahatma Gandhi

viernes, 21 de mayo de 2010

Prosa – Quiero

Mis querid@s amig@s de letras.  De pensamientos.  De vida.  De camino.  Hace un par de semanas pensando y pensando, dándole vueltas a una de las caras de mi vida, me hallé pensando en lo que quiero hacer en el ámbito personal, en particular amoroso de mi vida.  Transitaron por mi mente un número insondable de ideas, recuerdos, deseos y anhelos.  De ese cúmulo de interacciones neuronales, surgió un deseo irrefrenable de escribir, de plasmar en algún lugar lo más importante de todo aquello.  En un principio pensé en no publicarlo, pero luego – pensando libremente -  decidí que debía hacerlo porque para eso justamente es este blog.  Para compartir mis palabras con ustedes.  Así que sin más… L@s dejo con mi prosa.

Quiero…

Holding your hand Quiero tocar tu mano y que sientas esa magia que siento yo a tu contacto.  Sentir ese calor, ese apoyo, esa maravilla de tenerte a mi lado, de poderte ver, de poderme acercar.

with you Quiero poder acercarme a ti y percibir tu olor, inundarme de él y perderme como inmerso en el océano de tus aromas.  Embriagarme de ti, intoxicarme y perder el control por decisión propia mientras mis sentidos se sobrecargan con tu presencia.

Lost in you Quiero vivir una y otra vez la magia de un abrazo tuyo.  Que me transportes a ese inmensamente pequeño espacio de tus brazos donde mi alma entera se siente segura y a gusto.

kiss you Quiero rozar tus labios y que un temblor me sacuda el cuerpo mientras  busco la manera de fundirme en un beso contigo.  Conocer el sabor de tu boca y la calidez de tu aliento.  Sentir tu respiración en mi rostro y no tener fuerzas para pronunciar palabra alguna.

Cherish 03 Quiero acariciarte más allá de tu piel.  Que mis palabras sean pétalos de flor que llueven a tu alrededor.  Que mis miradas sean rayos de Sol que alejen el frío de tu lado.  Que mis manos sean como sábanas de seda que te envuelven suavemente y te hacen sentir cómoda.  Que mi cuerpo sea tu más anhelado lugar de descanso.

Sleeping beside you Quiero que mis sonrisas sean tu mejor motivo para reír, pero no el único.  Que las tuyas sean parte de mi vida.  Cada amanecer, cada atardecer, cada día mientras te pienso y cada noche mientras te sueño.

wake up at your side Quiero amarte más allá de lo imaginable, estar siempre a tu lado aunque haya distancia entre nosotros.  Que seas lo primero que vea apenas me levante y lo último que pase frente a mis ojos antes de que el sueño me haga cerrarlos.

flying together Quiero verte crecer, surgir, caminar, correr, volar.  Quiero ser tu trampolín, tu avión, tu globo aerostático y que tú lo seas para mí.  Que lleguemos a donde queramos, a donde la voluntad nos guíe, y que juntos seamos libres para volar, porque para volar no se requiere estar solo.

Cherish 02Quiero ser en explorador avezado y mapear cada centímetro de tu cuerpo en mi mente.  Buscar cada día una nueva ruta de cosquillas, de escalofríos, de ternura y de placer.  Que mi piel íntegra sea mi herramienta, mi brújula, mi pergamino, mi todo-terreno para visitar cada ápice de ti.

kiss you pregnant Quiero un día besar tu vientre lleno de emoción al saber que el fruto de nuestro amor viene en camino.  Hablarle, cantarle, sentirlo moverse bajo tu piel desnuda y en ese momento admirarte aun más por ser quien eres, la portadora del mismísimo milagro de la vida.

together Quiero que juntos veamos a nuestro milagro personal crecer, reír, llorar, gritar, dormir, cantar, bailar… Que l@ enseñemos a hablar y l@ veamos jugar y crecer y querer y conseguir todo lo que ahora yo quiero y más.

baby eyes Quiero descubrir el mundo a tu lado, ver cosas nuevas cada día con los ojos de un niño.  Disfrutar de tu sorpresa o la mía con cada nuevo hallazgo.

dying happy Quiero, que me acompañes, así sea en recuerdos, por el camino de la vida hasta que sea el día en el cual no quiera más porque ya todo lo que quise no serán sino recuerdos de un anciano que esté muriendo feliz.

Pero lo que más quiero en la vida…  Es que nos encontremos y decidas caminar a mi lado.

walk with me

Autor: Jesús “Silvarion” Sánchez

lunes, 17 de mayo de 2010

Me asusta que me quieras

Broken Heart Glass Hola de nuevo, mis querid@s lectoræs.  Vaya si este tema me ha resultado interesante en diversas conversaciones.  Es increíble como los seres humanos asociamos y comparamos situaciones, hechos y circunstancias que nada tienen que ver las unas con las otras, sólo para tratar de protegernos de un ataque amoroso.  Y por ataque no me refiero a agresión alguna, sino a una persona que pretenda acercarse a nosotr@s y darnos un tanto de cariño.  Buscamos excusas, comparamos, analizamos, suponemos y nos negamos a ser heridos nuevamente por un prospecto de amigo, pareja o lo que sea.

InsultingNo nos extraña para nada que alguien de mal humor salga y nos arroje un insulto a la cara, que trate de descalificarnos de más de una manera o que arroje maldiciones y palabras agresivas con el único fin de sacar la rabia que lleva adentro – la cual, probablemente, no la hayamos ocasionado nosotros.  Sin embargo, el caso contrario no nos resulta normal.  Que alguien se acerque y tenga amabilidad con nosotros nos resulta, no sólo extraño, sino además llega a ser sospechoso.  Dispara las alarmas y se levantan las defensas emocionales.

Offering a hug ¿Estamos tan acostumbrados a la violencia que una muestra de cariño nos parece una trampa mortal?  ¿Por qué debemos negarnos a recibir un gesto amoroso? Incluso podría ir más allá, ¿por qué huir despavoridos cuando alguien se nos acerca con los brazos abiertos a brindarnos un abrazo?

Hidden dagger Las respuestas para las preguntas anteriores parecen estar justificadas por los fracasos en las relaciones interpersonales.  En ocasiones confiamos, nos abrimos ante alguien, tumbamos las murallas y lo que recibimos es un despiadado ataque que nos deja emocionalmente golpeados y, en general, temerosos de abrir nuevamente las puertas de nuestro corazón.  Sentimos un dolor inmenso al percibir acciones y/o palabras como una traición evidente.Fortress   De allí viene el sufrimiento en el cual nos ahogamos durante más tiempo del que deberíamos.  Y pensamos que nunca más volveremos a querer y que nadie nos querrá como esa persona nos quiso.  Sin embargo, mirando por el retrovisor de nuestra vida seguramente podremos identificar un par de situaciones similares si no es que iguales a la que nos llena de profunda pena.

Hug always ¿Y qué pasó luego?  Lo mismo de siempre, que un día decidimos confiar.  Y algunas veces salió bien y, otras, salió mal.  Porque no todos estamos hechos para relacionarnos con todos.  Y, en mi opinión, ver las relaciones humanas como un ejercicio de ensayo y error es lo mejor que podemos hacer.  Si nos acostumbramos a tener pocas expectativas de una relación (de amistad, de pareja, sexual o de cualquier tipo, de no funcionar, la desilusión será menor.  Pero prepararse, no teniendo expectativas demasiado altas no significa bajo ningún concepto dejar de tener ilusiones o dejar de confiar en el hecho de que hay muchas personas en algún sitio esperando a tropezarse con nosotros para compartir su felicidad y la nuestra.  Están en nuestro camino, es así.  Pero de nosotros depende abrir las puertas o aislarnos en una fortaleza inexpugnable.

My heart Yo he propuesto en este blog, usar las palabras de manera amorosa.  Abrazar, acariciar y besar con las palabras.  No hay cosa más maravillosa que poder decir libremente TE QUIERO o TE AMO cualquiera que sea el caso.  Porque a la hora de una rabieta sí se sueltan los insultos a diestra y siniestra, pero cuando alguien nos enternece, rara vez expresamos ese sentimiento a través de palabras hermosas.  ¿Es que acaso es tan difícil decir estas palabras?  ¿Es tan horrible aceptar que alguien inspira un sentimiento bonito en nosotros?  Quizás lo que pasa es que tenemos miedo a que la otra persona se espante, como suele ocurrir.  Quizás es que lo decimos por las razones equivocadas, esperando que nos respondan de la misma forma.

Cuando yo digo un te quiero lo digo expresando lo que siento, no esperando a que la otra persona me responda un yo también.  Porque a estas alturas estoy claro en que todos somos diferentes y no sólo no expresamos nuestro cariño de la misma forma, sino que además muchos acostumbran a reprimirse por pánico al ridículo o a los juicios de foráneos.  Por lo tanto, mi propuesta es que no esperen ningún tipo de respuesta o feedback.  Si lo sienten, díganlo con naturalidad.  Así como expresan que tienen hambre o sueño o flojera o alegría.  Si lo sienten, todo lo que tienen que hacer es aceptarlo y decirlo con naturalidad.

Fixed Heart Cuando vayan a insultar, golpear o violentar de alguna forma a alguien; piensen un momento en lo que se siente, respiren hondo y prosigan su camino de ser posible.  Ahora, si lo que van es a abrazar a alguien, no lo dejen para luego, llámenl@, búsquenl@, abrácenl@ y acarícienl@ con esas palabras tan dulces que suenan así: ¡Te Quiero Mucho!

Palabras de Sabiduría:

Si te veo y una sonrisa nace en mis labios,
si contigo las horas se van en un parpadeo,
si a tu lado puedo ser yo,
sin máscaras ni disfraces
es sencillamente porque te quiero,
es que te reconozco en mí,
es que veo tu propia alegría
reflejada y aumentada en la mía.

Jesus Alejandro “Silvarion” Sánchez

viernes, 14 de mayo de 2010

Los Cuatro Acuerdos del Dr. Miguel Ruiz

Que bueno verl@s por aquí mis muy estimad@s lectoræs.  En esta ocasión les haré un resumen súper ejecutivo de un libro que me ha parecido genial Los Cuatro Acuerdos, de Don Miguel Ruiz.  En este ensayo, el autor nos da una visión particular de la vida – basada en la sabiduría tolteca – que, de ser practicada, sin duda nos llevará a alcanzar una armonía y un equilibrio interno que parecen imposibles de lograr en un mundo tan agitado como en el que vivimos.  Desde luego, no escribiré textualmente lo que dice en el libro, sino lo que interpreté yo desde mi experiencia personal.  Por lo tanto, sugiero enormemente – si les gusta el contenido del artículo – que adquieran el libro, pues es dinero bien invertido.

Vayamos entonces al grano.  La introducción intenta hacer que veamos un poco hacia nosotros mismos y que nos demos cuenta de cuántas veces hemos aceptado las palabras de alguien más como una verdad, desconociéndonos nosotros mismos en el proceso y realizando un acuerdo mental con una opinión foránea que creemos totalmente válida.  Pasa con todas las personas y estructuras sociales que nos rodean y pueden hacernos caer en abismos muy profundos o impulsarnos a volar más allá de los límites de nuestro pensamiento.  Nos hacemos un sistema de creencias que usamos como código para evaluar las situaciones por las cuales atravesamos.  Me dijeron que soy alérgico al pescado, me dijeron que soy fe@, me dijeron que soy lind@, etcétera.  Nos lo dijeron, estuvimos de acuerdo y a partir de ese mismo momento comenzamos a comportarnos como si fuéramos alérgic@s, o fe@s, o lind@s.  <por esta misma razón lo que debemos hacer antes de comenzar a establecer nuestros cuatro nuevos acuerdos es tratar de romper con nuestros propios esquemas y ser vasos vacíos a la hora de aprender.  Dejar los prejuicios, opiniones formadas y todo lo demás de lado cuando nos dispongamos a aprender, a conocer, a experimentar.

Pasado este punto, nos movemos a través de las páginas a conocer los acuerdos, los cuales son:

  1. Se impecable con tus palabras: la palabra tiene un poder inmenso.  Puede generar en otros toda la gama de sentimientos conocidos, no sólo por la palabra misma sino por la entonación y el momento en el cual se usen.  Por ende, debemos ser siempre franc@s, sutiles y cariños@s con nuestras palabras dirigidas a l@s demás.  Igual que con la violencia física, la violencia verbal sólo genera más violencia, acuerdos negativos y arrepentimiento en la mayoría de los casos.  En lugar de gritar, humillar, insultar, ofender y maldecir; dediquémonos mejor a susurrar, aupar, elogiar, acariciar, bendecir y abrazar con nuestras palabras.
  2. No te tomes nada personal:  así como yo aclaré que lo que escribo aquí es lo que absorbí del libro y procesé a través de mi propio sistema de creencias y experiencias, cada cosa que alguien nos diga – sea buena o mala – va a estar influenciada en su totalidad por las circunstancias, la percepción y las creencias y experiencias de quien nos habla.  Por ello, no debemos tomarnos nada personal.  En muchos casos, una explosión de furia frente a nosotros no significa que nosotros seamos los responsables de ella.  Estrés, un mal día, en temperamento volátil…  ¿Somos responsables de algo de eso?  Pues claro que no y, por lo tanto, una respuesta teñida de estos matices no puede ser tomada como una verdad.  Igualmente, cuando nuestra madre nos dice que parecemos protagonistas de novela venezolana, no debemos dar demasiado crédito a sus palabras, pues obviamente están llenas de amor y son, desde luego, muy poco objetivas.
  3. No supongas nada:  en mis propias palabras, la suposición es la madre de los mayores malos entendidos de la historia universal y, seguramente, de la mayoría de los de nuestra propia historia personal.  Cuando suponemos, dejamos los hechos en la pista y mandamos a volar la imaginación.  Los temores se meten en medio y, listo, se crea la bomba de tiempo perfecta para que un detalle insignificante cree una explosión emotiva que genere gritos, insultos y demás elementos estridentes en las palabras que decimos.
  4. Haz siempre lo mejor:  cada vez que hagas algo, hazlo con el corazón, entrégate en cuerpo y alma a la tarea y nunca nadie podrá criticarte – ni siquiera tú mismo@ – que hayas conseguido o no la meta propuesta.  100% es lo que debes entregar de ti.  Y si haces lo que amas, o lo que quieres hacer, dar ese 100% no te costará nada porque lo harás de pleno agrado porque quieres hacerlo, no tienes que hacerlo.

Eso es lo que aprendí del libro – muy muy condensado…  Por lo menos las dos primeras veces que lo leí.  Seguramente cuando lo lea de nuevo, sacaré más y más información.  Por lo pronto l@s dejo con estos acuerdos que me han resultado muy valiosos y aplicables a la vida.  Nadie – ni Don Miguel Ruiz – espera que el cambio sea inmediato, sin embargo él mismo nos pide que demos el 100% de nosotros para tratar de mantener estos acuerdos cada día de nuevo aunque hayamos fallado en algún momento.

Palabras de Sabiduría:

Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo
y no en el resultado.
Un esfuerzo total es una victoria completa.

Mahatma Gandhi

martes, 11 de mayo de 2010

Cancionero – Sleeping to Dream

Buen@s días/tardes/noches dependiendo de dónde estén querid@s amig@s mí@s.  Hoy les traigo otra excelente canción de este canta-autor que se destaca por tener letras llenas de sentimiento con un acompañamiento musical capaz de envolvernos en un aura de calma, alegría, esperanza, tristeza y algunos otros sentimientos.  El nivel de emociones que Jason Mraz le imprime a las canciones es impresionante.  Espero que la disfruten tanto como lo hago yo.  La traducción está debajo del reproductor ;)

I'm dreaming of sleeping next to you
I'm feeling like a lost little boy in a brand new town
I'm counting my sheep and each one that passes
is another dream to ashes and they all fall down

And as I lay me down tonight,
I close my eyes, what a beautiful sight
Sleeping to dream about you and I'm so damn tired
of having to live without you, but I don't mind
Sleeping to dream about you and I'm so tired

I found myself in the riches
Your eyes, your lips, your hair
And you were everywhere
I woke up in the ditches
I hit the light and I thought you might be here
but you were nowhere. (You were nowhere)
Well, you were nowhere at home

As I lay me back to sleep
Lord I pray that I can keep
Sleeping to dream about you and I'm so damn tired
of having to live without you, but I don't mind
Sleeping to dream about you and I'm so tired

Just a little a lullaby to keep myself from crying myself to sleep at night

Sleeping to dream about you and I'm so damn tired
of having to live without you, but I don't mind
Sleeping to dream about you and I'm so tired

Sleeping to dream about you and I'm so damn tired
of having to live without you, but I don't mind
Sleeping to dream about you and I'm so tired

Traducción:

Estoy soñando poder dormir a tu lado
me siento como un chico perdido en un pueblo completamente nuevo
cuento mis ovejas y cada una que pasa
es otro sueño a las cenizas y todas caen

Y mientras me acuesto esta noche,
cierro mis ojos, que vista tan hermosa
durmiendo para soñar contigo y estoy tan cansado
de tener que vivir sin ti, pero no me importa
dormir para soñar contigo y estoy tan cansado

Me hallé entre riquezas
tus ojos, tus labios, tu cabello
y estabas por donde quiera
Me desperté en una zanja
prendo la luz y pienso que podrías estar por aquí
pero no estás (pero no estás)
no estás en ningún lugar en casa

Y mientras me acuesto a dormir
Dios, te ruego que pueda seguir
durmiendo para soñar contigo y estoy tan cansado
de tener que vivir sin ti, pero no me importa
dormir para soñar contigo

Es sólo una canción de cuna para evitar llorar mientras me duermo en la noche

durmiendo para soñar contigo y estoy tan cansado
de tener que vivir sin ti, pero no me importa
dormir para soñar contigo y estoy tan cansado

durmiendo para soñar contigo y estoy tan cansado
de tener que vivir sin ti, pero no me importa
dormir para soñar contigo y estoy tan cansado

jueves, 6 de mayo de 2010

Celos, absolutamente inútiles en todos los casos

Es increíble cómo en las últimas semanas, este tema ha sido recurrente en muchas y muy variadas conversaciones con personas de cualquier cantidad de sitios y edades.  Eso me puso a pensar a cerca del origen de tal sentimiento.

Después de meditarlo bastante, conversarlo con hombres, mujeres, almohadas, mi computadora y hasta la ducha, deduje un par de cosas interesantes.

Egoísmo

El principal culpable de los celos es el egoísmo, Eros manifestando su estado de dueño y señor del objeto amado, diciendo que es para su complacencia y placer únicamente, sin excepciones.

ninos-egoistas Desde muy pequeños aprendemos aquello de la propiedad y que todo lo que nos rodea y nos gusta es mío y lloramos y pataleamos y formamos un berrinche para demostrar lo que sentimos al respecto.  Papá, mamá, abuel@s, juguetes y cuanta cosa se nos atraviese, resulta que es nuestra por convicción propia, porque nadie nos lo dijo.  Afirmamos que es nuestro y peleamos para defender ese punto.

El ego haciendo estragos y nosotros… somos dueños del mundo desde nuestros ojos.  Desde ese momento el apego emocional y su relación con los celos comienza a parecernos natural y hasta bueno porque, según la opinión de muchos, quien no te cela es porque no te quiere.  Otro de esos grandísimos absurdos que jamás lograré justificar.  Utilizar tal cosa como pretexto para que los celos parezcan algo bueno es como usar la frase si el amor no duele, no es amor para justificar la permanencia en una relación que, claramente, nos está dañando.

Inseguridad en sí mismo

jealous El otro implicado en la aparición de los celos es la autoestima y nuestro nivel de seguridad en nosotros mismos.  Cuando tenemos dudas de quiénes somos y cuánto tenemos para ofrecer es justamente cuando aparecen los celos.  Olvidamos que entre todas las personas que conociera nuestra pareja, nos eligió a nosotros.  A nosotros y a nadie más porque nosotros éramos, sin duda alguna, la mejor opción.

¿Acaso a dejado de ser así? ¿Acaso hemos cambiado tanto como para que ya no seamos el objeto del amor de quien acompaña nuestros pasos?  Si estamos pensando eso y tenemos dudas acerca de nosotros mismos, entonces podemos ponerle remedio al problema.  Todo es cuestión de estar claros en dónde estamos parados.

Si tod@s fuéramos lo suficientemente sinceros como para decirle a nuestra pareja cuando algo nos molesta o si nos sentimos como queriendo buscar algo que no hallamos en casa, seguramente la gran mayoría de los problemas se resolverían antes de siquiera comenzar.  Pero para eso, ambos deben estar muy seguros de sí.

¿Por qué no sirven?

Fácil de contestar.  Lo que tu pareja haga o deje de hacer no va a depender de tus celos, no va a depender de si le revisas la cartera, el celular, las cuentas de correo y demás.  Lo único que puedes lograr dejándote llevar por los celos es que sea más cuidados@ está engañándote o que tengan una discusión enorme si no lo está haciendo.

Aun más importante, ¿qué harías si descubrieras que tu pareja está interesad@ en formar una nueva pareja con alguien más? ¿Buscarías recuperarl@ a toda costa? ¿Con qué sentido? Si se alejó es por que, probablemente, piensa que su felicidad no está contigo.  ¿Es justo coartarle su felicidad en función de mantener lo que crees que es la tuya?

Comencemos a responder esas preguntas.  Si tu pareja está interesad@ en formar una nueva pareja quiere decir que la que formaban no estaba funcionando, más aún, que está más allá de toda recuperación – por lo menos en el momento presente.  ¿L@ buscarías para recuperarl@?  ¿Con que sentido? Si ya partió en su nuevo camino, si está con otra persona, ¿qué sentido tiene buscarl@ y tratar de retomar la relación?  No sé si me explico.  No quiero decir que nada sirviera, sino que probablemente las cosas llegaron al lugar a donde debían llegar, ambos – en el mejor de los casos – aprendieron lo que debían aprender juntos y es hora de buscar nuevas rutas, nuevas personas y nuevos aprendizajes.  Por último, si la otra persona piensa que su felicidad está en otro lugar y si dices amarl@ por encima de todo, quizás más que a ti mism@, ¿no deberías entonces procurarle toda la felicidad posible?  Y si esa felicidad está en un camino separado del tuyo, entonces no le procuras su felicidad en función de hacerte tu propia felicidad – dependiente, por cierto – que no ves o no quieres ver que podría NO ser esa persona que está saliendo de tu vida.  ¿Le colocarías un grillete – llámalo seguridad, solidez, dinero o lo que sea – para que se aferrara a ti aun sabiendo lo que sabes?  Yo no…

Y es que viéndolo en frío, si sentías celos es porque había algo de preocupación y/o miedo en ti.  Y no sé a ustedes pero a mí no me gusta sentir ni una cosa ni la otra.

Diferencias

Puedes sentir que te roban espacio, que ya no te dedican tanto tiempo o que hay cosas que se han ido perdiendo, pero la respuesta no es darle rienda suelta a los celos y la imaginación, puesto que los primeros son muy malos consejeros.  Convérsalo, pide que se cambie lo que necesite ser cambiado y explica con puntos claros y concisos.  No uses expresiones como “es que tú siempre…”, “es que tú nunca…” o “yo sé que…”.  Ve mejor sobre los hechos, datos, números si los tienes y, si no, utiliza estimados.  Algo como “yo pienso que…”, “en las últimas semanas ha ocurrido… <número> veces”.

Eso no es sentir celos, si bien ciertas situaciones dan pie a ser utilizadas como excusa para justificarlos.  Eso es pedir que la relación siga andando en los términos en los cuales se venía desarrollando.  Sin embargo se debe tener en cuenta que todo cambia, y las relaciones personales de cualquier tipo evolucionan y van pasando por diversas fases que no siempre son sustentables.

lunes, 3 de mayo de 2010

Poemas - Táctica y Estrategia

Del maestro Mario Benedetti, un poema tan espectacular como simple, tan franco como romántico.  Es de esos poemas que exaltan los sentidos y suben el ánimo de quien trata de leer atentamente en los ojos de alguien especial.

Mi táctica es mirarte
aprender como eres
quererte como eres
Mi táctica es hablarte y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

 

Mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé con qué pretexto
pero quedarme en ti

 

Mi táctica es ser franco
y saber que eres franca
y que no nos vendamos simulacros
para que entre los dos
no haya telón ni abismos

 

Mi estrategia es, en cambio
más profunda y más simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé con qué pretexto
por fin me necesites

Mario Benedetti

¿Y qué mejor táctica que ser yo mismo frente a ti y que tú seas tú misma conmigo?  Que me necesites un día por quien soy y cómo soy.  Que me recuerdes por los instantes que compartimos.  Y que sepas que puedes contar conmigo.

sábado, 1 de mayo de 2010

Me conozco un poco más, soy un ENTP

Hola a tod@s, quizás leyeron el título y pensaron: ¿Un qué? ¿Extraterrestre Neutral Tramitando Pasaporte? ¿Será una nueva religión? ¿Una nueva clasificación de preferencias sexuales? ¿Quizás fue que hizo una certificación de algo?

Bueno, noticias para l@s que no sepan.  No soy extraterrestre, no ingresé a ninguna religión nueva, mis preferencias sexuales siguen bien enfocadas hacia las féminas y no me he certificado aún.

ENTP son las siglas para Extroverted iNtuition Thinking Perception.  Ese es el resultado de el Test de Indicadores de Tipo Myers-Briggs que le permite a uno conocer mejor su personalidad y las maneras que tenemos para percibir el mundo y procesar lo que percibimos.  El test, que pueden tomar gratis en inglés o en español, da sus resultados en base a la clasificación de Carl Gustav Jung de las personalidades donde se contrastan Extrovertido vs Introvertido, Sensorial vs Intuitivo, Racional vs Emocional y Perceptivo vs Calificador.

mbti-big

Con este test, no te van a decir si vas a ganar mucho o poco dinero, no te dirán si serás famos@ o no ni nada de eso.  Este test es para saber cómo percibes el mundo y a través de qué factores lo haces.  Además podrás conseguir mucha más información sobre tu tipo de personalidad en varios lugares de la red y si te analizas a fondo usando estos recursos, seguramente podrás trabajar en tus debilidades y apoyarte en tus fortalezas.  Incluso a nivel laboral, pueden aprovechar la información para ubicarse mejor en un puesto  dónde sus habilidades sean aprovechadas al máximo por ustedes mism@s.

mbtiNewPara mí, la idea es aprender más de mi y buscar mejorar a partir de allí, a continuación les dejo un poco más de información y lugares para que busquen sus resultados.

En Inglés:

En español:

Espero que esta información les sirva de algo y que les permita verse en el espejo con algo más de claridad. ;)

Palabras de Sabiduría:

Si quieres ser sabio, aprende a interrogar razonablemente, a escuchar con atención, a responder serenamente y a callar cuando no tengas nada que decir

Johann Kaspar Lavater

jueves, 29 de abril de 2010

Di que NO y sé feliz

Mis queridísimos lectores.  Es un inmenso placer tenerlos por estos rumbos entre letras e imágenes, donde se encuentran el pensamiento, las manos y el teclado para elaborar un rato agradable de lectura y/o discusión.

Comienzo por decir que mi intención nunca ha sido y nunca será cambiar su manera de pensar o sentir las cosas.  Cambiar o no hacerlo es enteramente decisión de ustedes y yo no debo tener nada que ver con eso.  Lo que pretendo con este blog es mostrar mi punto de vista para quien quiera verlo.  Darles herramientas para que evalúen su propio ser y vean que si no se sienten bien donde y como están, pueden cambiarlo.

Basándome en esa pequeña introducción comienzo con el tema que me entretiene.  El subestimado poder del NO.  ¿Cuántas veces nos ha sucedido que nos metemos en más cosas de las que podemos manejar por no decir un simple monosílabo como lo es NO?  Porque creo estar en lo cierto cuando pienso que cada uno de nosotros ha pasado por esa situación y no una, sino un incontable número de veces por no haber dicho algo tan simple como: NO.

Nosotros mismos contribuimos con frecuencia a incentivar este comportamiento.  Cuando pedimos algo, no queremos recibir un NO por respuesta, algun@s se entristecen, otr@s se molestan y habrá hasta quienes griten y peleen por recibir un NO cuando han solicitado, además de buena lid, algo para sí.

Pero me pregunto.  ¿Por qué debería hacer algo que alguien más quiere si no es mi deseo?  ¿Por complacerl@?  Tiene sentido para muchos este razonamiento.  “TENGO QUE llamar a…” o “TENGO QUE visitar a…” o “TENGO QUE hacer tal cosa…”.  Yo no sé a ustedes, pero lo que soy yo, disfruto haciendo las cosas porque las QUIERO hacer, no porque las TENGO QUE hacer.  Y supongo, aunque no soy muy dado a suponer, que ya salió la mitad a protestar porque “la responsabilidad te obliga a hacer las cosas”.

Bueno, les voy a contar un secreto: sus responsabilidades se las han impuesto ustedes mismos.  Padres, hijos, gastos, carros, hipoteca, alquiler…  Todo eso lo han ido buscando ustedes.  Si quieres una casa y te metiste en un crédito para comprarla no debería TENER QUE pagarlo, debería ser un placer pagarlo porque es TU CASA, es lo que querías.

Si me vas a dar una excusa, no me digas “no puedo porque TENGO QUE hacer algo”, dime “no puedo porque QUIERO hacer otra cosa” o, simplemente, “no quiero o no me provoca”.  Exprésame cual es tu querer – si así lo deseas porque tampoco estás obligad@ a hacerlo.

En el trabajo, la familia, los amigos, la calle…  En cualquier sitio te pueden pedir algo y debes estar consciente de que tu respuesta puede perfectamente ser un NO y no tienes nada que lamentar al respecto.  Es tu derecho a preferir hacer lo que tú quieres por sobre lo que los demás quieren.

Tengan en cuenta estas palabras y no olviden que siempre tendrán el derecho a disentir sin que eso sea algo malo.

Palabras de Sabiduría

La decisión está en ti
y aunque no lo supieras,
siempre ha sido así

Jesús “Silvarion” Sánchez